Beyoncé celebra su aniversario en su mejor momento

Beyoncé está de celebración. La cantante cumple este lunes 36 años envuelta en un clima de felicidad plena. La estadounidense está atravesando uno de los momentos más prósperos de su vida. Un día señalado en rojo en su calendario que este año llega además marcado por el dulce momento que está viviendo la diva gracias al nacimiento de sus mellizos.

Su figura se ha convertido en un símbolo de poder femenino sin renunciar a la sensualidad y las vestimentas más sexys. Es la fuerza vocal sin dejar de lado la convulsión del baile. Una de las princesas del pop actual sin renunciar a bucear en otros estilos urbanos como el rithm and blues, el trap o el dubsted. Su versatilidad la eleva hasta considerarse una de las artistas de referencia mundial, que desde que impulsó su marca personal no ha parado de cosechar récords y cifras de éxito. Sus más de 75 millones de discos avalan la trayectoria de una arista que se inspiró en nombres como Michael Jackson o Diana Ross, pero que ha terminado conquistando a otras divas actuales como Lady Gaga, Katy Perry o Adele.

Una montaña rusa en sus inicios

Beyoncé Giselle Knowles-Carter despuntaba ya de niña, cuando ganó un concurso de talentos interpretando el tema Imagine de John Lennon. Fue ahí cuando su imaginación se empezó a disparar y, tras formarse en diferentes escuelas de música durante su adolescencia y conocer a Kelly Rowland, decidió aventurarse en el proyecto artístico que le empezaría a dar notoriedad. En 1997 empezaba la trayectoria de la formación Destiny’s Child, con la que conocería de cerca el éxito, y más teniendo en cuenta que la mayoría de hits del grupo fueron co-escritos y co-producidos por la propia artista. Ella y Rowland fueron las dos únicas supervivientes mediáticas de una banda con muchos cambios y que se apagó en 2002. De hecho, este fue uno de los momentos más duros en la vida de una Beyoncé, que entró en depresión tras la disolución del grupo y una acumulación de luchas internas. La artista estuvo encerrada varios días en su habitación, en un episodio nebuloso que se alargó durante dos años, y que no se atrevió a contar hasta mucho tiempo después.

Una persona fue esencial para que la artista saliera del pozo, su propia madre, quien le hizo ver lo “bella”, “dulce” e “inteligente” que era. Un presagio de lo que vendría años después, cuando la diva conoció al rapero Jay-Z con el que se casó en París en 2008. Un binomio artístico billonario, ahora también vegano, que empezó a cobrar el mismo protagonismo que su música, especialmente por la magnitud de los regalos que se hacía la pareja, como cuando la diva le regaló un jet Bombardier Challenger 850 valorado en 40 millones de euros. Los caprichos se hicieron años más tarde extensible a su hija Blue Ivy Carter, que nació en enero de 2012. Años antes, la intérprete ya se había cincelado su nombre en letras doradas, gracias a una exitosa carrera en solitario que poco imaginaba cuando estaba en los momentos más profundos de su crisis existencial.

Madre de tres hijos y casada con Jay-Z

La carta de presentación con Dangerously in Love ya fue un vaticinio de la diva en la que se convertiría, con caprichos incluidos. Crazy in Love solo fue la punta de lanza de una alud de éxitos comerciales que han jugueteado con diferentes estilos bailables y ritmos urbanos cercanos al universo más ‘black’. Álbum tras álbum los hits se iban sucediendo, potenciados por los movimientos de unas coreografías que, a ojos de muchos, han convertido a Beyoncé y sus curvas en una de las mujeres más sensuales del planeta. Su faceta más sexy, seductora y provocativa sobre el escenario la llevó a crearse un álter ego, Sasha Fierce, con quien, en un ejercicio bipolar de lo más curioso, prefirió marcar distancias. Más tarde, como aquel guionista que reescribe su propia vida, decidió ‘matar’ a su propio personaje, y liberar a una nueva Knowles capaz de bregar con todas sus facetas sin necesidad de enmascaramiento.

Lemonade ha sido su última producción discográfica, un trabajo que presentó hace un año en Barcelona tras convivir antes con algunos revuelos derivados de las letras de sus canciones. Sin embargo, el ruido generado tras esos episodios no han empañado el gran momento personal que vive la artista. Beyoncé disfruta como madre de sus tres hijos al lado de su esposo Jay-Z. Una felicidad que no duda en compartir con sus seguidores. Un gesto más que la encumbra como una de las figuras más influyentes del momento.

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