Bigote Arrocet inventó las motos con techo y el zapato de seis hebillas

Edmundo Arrocet convoca a su compatriota, el periodista chileno Arturo Galarce, en un salón del hotel Ritz de Madrid. La elección del lugar no es casual. Forma parte de la liturgia con que el cómico se rodea cuando pone en escena su mejor papel: él mismo. El suplemento Sábado, del centenario diario chileno El Mercurio, ha viajado a Madrid para tratar de averiguar qué hay de cierto en la leyenda con que se envuelve Bigote cuando se deja ver por Chile. Allí presume de vivir en la cresta de la ola y de amistad no sólo con doña Pilar de Borbón, hermana emérita, sino con el propio Felipe VI. Nadie sabía la verdad. Hasta ahora.

Desde que llegué soy number one. Cuando me vine dijeron que los españoles no me iban a entender y que tenía que competir con comediantes reconocidos. Pregunta qué fue de esos comediantes y dime a mí, ¿quién dura 43 años siendo número uno?”

Bigote Arrocet

Número uno

Según el artista, lleva siendo un número 1 en España desde que debutó en 'Un, dos, tres...'.
Según el artista, lleva siendo un número 1 en España desde que debutó en ‘Un, dos, tres…’. (LVD)

“Desde que llegué soy number one. Cuando me vine dijeron que no iba a triunfar por ser muy autóctono. Que los españoles no me iban a entender y que tenía que competir con comediantes reconocidos. Pregunta qué fue de esos comediantes y dime a mí, ¿quién dura 43 años siendo número uno?”. Con tal jactancia comienza su alocución Edmundo Arrocet en la revista Sábado. Será el tono general de la entrevista, que también recoge su biografía desde que nació en Buenos Aires, cuando debutó con el animador Mario Kreutzberger, ya en Chile y hasta que salió del país, insiste, siendo allí también el número uno. Al término de la primera parte de la entrevista –durante la que nuestro protagonista se palpa la fluorescente dentadura para demostrar que es natural– Bigote y el periodista salen del Ritz y se encuentran un numero grupo de fotógrafos preparados para atender a la gala anual de la revista Vanity Fair, que se celebra en el mismo hotel. Nadie repara en él. “No me vieron”, improvisa. “¿No te fijaste que me tapé la cara con al bufanda?”.

Bigote asegura que sus entrevistas en España se cotizan entre 35.000 y 60.000 euros. También que es noctámbulo y se levanta a las 12 y Teresa y él duermen en camas separadas ya que a causa de su biorritmo se levanta a las cuatro de la madrugada para pintar, leer o escribir

El cómico, en el jardín de la mansión de Teresa Campos. Durante la entrevista, explica que pintó de rosa un árbol viejo para darle vida.
El cómico, en el jardín de la mansión de Teresa Campos. Durante la entrevista, explica que pintó de rosa un árbol viejo para darle vida. (LVD)

La siguiente cita es en casa de María Teresa Campos, en la urbanización Molino de la Hoz. Bigote le enseña al periodista todas las estancias de la suntuosa mansión, de 14 habitaciones, para rematar con que a él el lujo no le importa y que echa de menos comerse un bocadillo de mortadela en una plaza. El cómico desgrana su paso por el reality ‘Supervivientes’, señalando que gracias a las inclemencias y el racionamiento en la isla conectó con tantos seres humanos en el mundo que pasan hambre y frío. También asegura que sus entrevistas en España se cotizan entre 35.000 y 60.000 euros. Metidos en harina, explica que es noctámbulo y se levanta a las 12, Teresa y él duermen en camas separadas –como con sus anteriores parejas– ya que a causa de su biorritmo se levanta a las cuatro de la madrugada para pintar, leer o escribir y no quiere que nadie lo oiga si va al baño “a meter ruido. Soy pudoroso con esas cosas”, añade.

En laentrevista añade que inaugurará, en fecha indeterminada, una planta de energía eólica en Chile con empresarios españoles y que barrunta abrir la piscina más grande de Europa en las afueras de Madrid

El novio de María Teresa Campos se vende caro. Otra cosa es que lo compren.
El novio de María Teresa Campos se vende caro. Otra cosa es que lo compren. (LVD)

Desde finales de los 80 y tras su paso por el programa ‘Un, dos, tres…’ hasta su noviazgo con Mª Teresa Campos, lo único señalado en su CV es ‘La ruleta de la suerte’ (Antena 3) y dos filmes de poco éxito: Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera y Brácula, Condemor II, ambos justamente olvidados. Bigote explica su ausencia de primera línea con un cambio radical de vida: los negocios. En algún photocall, el cómico ha deslizado que posee plantaciones agrícolas en su país de adopción. En esta entrevista añade que inaugurará, en tiempo indeterminado, una planta de energía eólica en Chile con empresarios españoles y que barrunta abrir la piscina más grande de Europa en las afueras de Madrid. También menciona un proyecto inmobiliario con el exfutbolista Iván Zamorano que acabaron dejando correr. Pero en esos años no abandonó el show: “También seguí haciendo galas. Eventos en ciudades. Acá no se olvidan de uno”, asegura. Natural, ¿no quedamos en que es el número uno?

María Teresa Campos: 'No era mi hora pero ese miedo te deja muy tocado'
María Teresa Campos: ‘No era mi hora pero ese miedo te deja muy tocado’ (Mediaset)

El viaje lisérgico de Bigote alcanza en su cénit: a los 11 años diseñó un proyecto para convertir en navegable el río Mapocho (Santiago de Chile) “inspirado en el río Sena”, pero que un ingeniero le arrebató la idea; también fue idea suya el vecino túnel de San Cristóbal y, alucinen, las motos con techo y los zapatos de seis hebillas. No entendemos cuyo ingenio es comparable al de Leonardo da Vinci, se hizo famoso diciendo “piticlín piticlín” con una percha y un guante de fregar colgados de la solapa.

Bigote afirma que a los 11 años diseñó un proyecto para convertir en navegable el río Mapocho (Santiago de Chile) “inspirado en el río Sena”, pero que un ingeniero le arrebató la idea

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