Cómo saber si Pilar Abel es hija de Salvador Dalí

Un equipo de forenses extrajo la noche del pasado jueves un poco de pelo, uñas y dos huesos largos del cadáver de Salvador Dalí, muerto hace 28 años. Las muestras tienen que servir para determinar si el artista es el padre biológico de Pilar Abel, una vecina de la capital ampurdanesa que lleva años de litigio por una demanda de paternidad.

El grupo de técnicos que llevó a cabo la exhumación estaba formado por tres forenses, un ayudante y tres personas del servicio funerario. El 11 de julio, Abel se había sometido a una extracción de saliva, con la que se comparará ahora el ADN del artista. Una comitiva judicial debe confirmar si coinciden o no.

¿Pero qué se mira exactamente en una prueba de paternidad? Clara Serra, profesora del Máster Universitario en Asesoramiento Genético de la UPF Barcelona School of Management, explica que se trata de las mismas pruebas que se hacen, por ejemplo, para identificar un cadáver en la medicina forense.

“Nos fijamos en lo que conocemos como micro satélites, regiones del ADN con un material genético con muchas repeticiones”, continúa Serra. La operación cosiste en determinar si las repeticiones en estas zonas coinciden entre dos ADN distintos, por lo que se trataría de un material genético copiado, que podría demostrar la relación filial.

La huella genética es un perfil individual que sirve para determinar la identidad y una de sus principales aplicaciones es la asignación de las relaciones de parentesco. Si se analizan dos huellas que se sospecha que pueden ser padre e hija, hay que comprobar el grado de similitud. Si las muestras se parecen mucho, pueden llegar a demostrarlo.

Un test de este tipo no tiene una efectividad del 100% porque, a pesar de que la información genética se copia de padres a hijos, hay pequeñas variaciones entre regiones y generaciones.

Por eso, hay que evitar coger solo muestras de ADN de una sola región, sino hacerlo de varias. Eso sí, Serra aclara que esa información se encuentra en cualquier punto del cuerpo. Si se extrae a menudo la muestra de la sangre o “mucosa bucal”, es porque es lo más accesible, pero en el caso de un cadáver suele extraerse de restos óseos.

También en ese sentido, Serra añade que para cualquier prueba de paternidad, siempre es más fiable si se tiene en cuenta también la información genética de la madre, para así discernir entre lo heredado de cada progenitor.

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