Desahuciar a una nieta de Franco

Muy pocas personas pueden jactarse de haberse atrevido a poner en la calle a una nieta de un dictador. Luis Miguel Rodríguez, conocido como ‘el Chatarrero’ por estar al frente del mayor desguace de Europa, lo ha hecho: según publica la revista Corazón tve, el empresario ha comunicado una agria noticia a la que ha sido su amiga entrañable e intermitente durante los últimos años: dejará de pagar el alquiler y Carmen Martínez-Bordiú deberá abandonar el lujoso inmueble de la calle Velázquez el próximo 16 de junio. El piso, de 600 m2 y que ella misma se encargó de decorar con mimo –sobre un mueble puede verse enmarcada la misma foto que los españoles vieron en los sellos de Correos durante décadas– costaba la no despreciable cantidad de 5.000 euros mensuales, que satisfacía Rodríguez. Eso se ha acabado.

El piso de la calle Velázquez cuesta alrededor de 5.000 euros mensuales que ha venido satisfaciendo Luis Miguel Rodríguez

Si bien quienes la conocen aseguran que Carmen está naturalmente molesta y contrariada por abandonar un piso de lujo en el barrio de Salamanca (ya habría puesto la firma en otro inmueble de la perpendicular calle Ortega y Gasset), nunca le faltará un techo bajo el que cobijarse. La nieta mayor de Franco tiene escriturada a su nombre un chalé de dos plantas en la urbanización Costa de Andratx (Mallorca) sobre una finca de más de 1.200 m2, con garaje y piscina de 32 m. Delante, la carretera; detrás, el bosque. Carmen suele pasar los veranos en el Port d’Andratx, adonde ya acudía antes de comprar la casa, a mediados de diciembre de 2006. El verano de ese mismo se casaba con el santanderino José Campos, su tercer matrimonio, y él la obsequió con una embarcación bautizada TQ (Te Quiero), a la que pudimos ver fondeada en Port d’Andratx.

En diciembre de 2006 compró una finca de 1.200 m2 en la urbanización Costa d’Andratx (Mallorca) sobre la que se levanta una casa de dos alturas con piscina

Al fondo, el refugio mallorquín de Carmen Martínez-Bordiú. Compró la casa al poco de casarse con José Campos. Al fondo, el refugio mallorquín de Carmen Martínez-Bordiú. Compró la casa al poco de casarse con José Campos. (Google Maps)

Carmen declaró hará un par de años que su vocación profesional son los viajes, admitiendo sin rubor que necesita patrocinador para permitirse el lujo. Es decir, una revista que la coloque sobre el lugar del mapa que ella desee y, además, le pague por ello. El de la exclusiva es un modus vivendi habitual de muchas otras especies de la fauna rosa del país, particularmente, de quienes nunca han recibido una nómina. Tras fallecer su padre, el marqués de Villaverde, Carmen y sus cinco hermanos heredaron en 1988 valiosas propiedades en Madrid, entre otras, fincas en la urbanización La Florida de El Pardo y la Colonia El Bosque de Pozuelo (Madrid), así como fincas olivareras en Mancha Real y la hacienda Arroyovil, ambas en Jaén, y apartamentos en Alicante.

Su empresa Cazalla 18 de junio SL, con la que comercializaba los destilados El orujo de Carmen a 25 euros la botella, cerró en octubre pasado

Carmen y su exmarido José Campos en la boda del duque de Feria, en Toledo (2010). Carmen y su exmarido José Campos en la boda del duque de Feria, en Toledo (2010). (UAT / ©GTRESONLINE)

A pesar de las facilidades de cuna, el paso de los años no ha convertido a Carmen en una próspera empresaria precisamente. En 2006, el mismo año de su tercera boda y el mismo en que se compró la casa en Mallorca, Carmen se sentía osada. Dio de alta la sociedad Cazalla 18 de junio SL para comercializar una serie de destilados (a 25 euros la botella) bajo el marchamo El orujo de Carmen. La realidad del mercado la devolvió a su sitio y acabó echando el cierre en octubre pasado. Actualmente es accionista única de Ocnarf SL (su segundo apellido del revés), sociedad domiciliada en la calle Hermanos Bécquer de Madrid y cuya actividad son las relaciones públicas y la comunicación, según reza en el Registro Mercantil. Aunque el capital social escriturado asciende a casi tres millones de euros, según las últimas cuentas presentadas, correspondientes a 2015, Ocnarf lleva años perdiendo dinero: más de 40.000 euros en 2014 y 91.506 euros en 2015. La marca Carmen está dejando de ser rentable.

Su otra sociedad, Ocnarf SL (su segundo apellido del revés), lleva años perdiendo dinero: más de 40.000 euros en 2014 y 91.506 euros en 2015

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