El cuarto nieto de Isabel Pantoja no traerá un pan bajo el brazo

Este miércoles, junto a la boda de Leo Messi y Antonela Roccuzzo, la noticia dominante en el kiosco rosa era el estado de buena esperanza de Irene Rosales, esposa de Kiko Rivera. Será el segundo hijo para la pareja (tras Ana, de año y medio) y el tercero para él, cuyo primogénito (Francisco Rivera IV) nació de su relación con la modelo Jessica Bueno. Una feliz noticia. Sin embargo, la realidad nos obliga a ser prosaicos: se trata de una boca más que alimentar. Aunque Kiko es el primogénito de una artista de talla inmensa, la Agencia Tributaria no quita ojo a ambos, que se han visto obligados a responder con todo su patrimonio a fuertes deudas acumuladas durante años.

Cantora y el loft de San Sebastián de los Reyes: todo embargado por Hacienda

Desde 2002, Kiko es dueño al 47,6 % de La Cantora (el resto está a nombre de su madre), en el término municipal gaditano de Medina Sidonia. Su mitad del cortijo está embargada por Hacienda hasta una cifra de 202.294,06 euros, correspondiente a deudas con el fisco durante los ejercicios 2007/2008 y 2011. Sumido en el mismo marasmo deudor que su madre, se vieron obligados a renegociar la deuda con la Agencia Tributaria rehipotecando Cantora, que ahora responde por un total de 1.100.000 euros. La Administración ha tasado el valor de la finca para subasta en 4.348.404,99 euros. Kiko posee también un inmueble en Madrid, en San Sebastián de los Reyes: un loft que compró en 2009 atándose a una hipoteca escandalosa: 338.000 euros de principal; 24 meses de intereses ordinarios al 12% (81.120 euros), 24 meses de intereses de demora al 16% (108.160) y de 50.700 euros en costas y gastos. La Agencia Tributaria lo tiene embargado –también la plaza de aparcamiento– en garantía de una deuda que asciende, entre el principal, intereses y costas a 215.116,84 euros. La finca, a la que Kiko no volverá jamás, está tasada para subasta por un valor de 577.980 euros.

En octubre de 2015 constituyó Six Music 24 Records con objeto de producirse a sí mismo y a otros posibles artistas tras enjuagar deudas pendientes de otra sociedad anterior

Kiko es administrador único de Eventos Artísticos River 84 SRL, Rivera Records SL, Six Music 24 Records SL y Six Publishing Sociedad Limitada. En las dos últimas figura, además, como socio. La primera de todas y la más antigua –creada en 2008 bajo el estrafalario epígrafe de realización de encuestas–, entró en la temible lista RAI de morosos en marzo de 2015, si bien Kiko se esforzó en rescatarla de los números rojos en noviembre del año siguiente y que el artista ha dejado languidecer del mismo modo que Rivera Records SL, creada en 2012. Tras enjuagar esas deudas pendientes Kiko se decidió a lanzar el sello Six Music 24 Records, empresa que constituyó en octubre de 2015 con objeto de producirse a sí mismo y a otros posibles artistas que confíen en su criterio, según su primigenia campaña promocional. La domicilió en Alcalá de Guadaira, curiosamente, el mismo término municipal en que se levanta la prisión donde Isabel Pantoja cumplió condena. En noviembre del mismo año constituyó Six Publishing, con el mismo objeto comercial y domiciliada en Espartinas (Sevilla), donde vive actualmente con su esposa y la hija común, Ana.

Kiko ya no protagoniza periscopes y no solo no ha ampliado frecuencias sino que KR Radio ha desaparecido de la interfaz de la Tierra. No emite, no existe

El último trabajo de Kiko, junto a la cantante Lorna. El último trabajo de Kiko, junto a la cantante Lorna. (Instagram)

En aquel entusiasta otoño de 2015, Kiko restauró su web para hacerla competitiva, se hizo youtuber y ‘periscoper’, robusteció la emisora KR Radio incluyendo singles de su madre e incluso se filtró que estaría interesado en ampliar potencia comprando otras frecuencias. El soufflé se ha desinflado considerablemente: Kiko ya no protagoniza periscopes y no solo no ha ampliado frecuencias sino que KR Radio ha desaparecido de la interfaz de la Tierra. No emite, no existe. El primogénito de Isabel Pantoja sigue usando las redes para promocionar sus singles pero las visitas no suben como la espuma que sería de esperar: su último trabajo, la versión de Sano juicio que interpreta junto a la pananeña Lorna (inefable su ya jurásico Papi chulo) no llega a las 20.000 visitas, menos que moderada cifra para alguien con casi un millón doscientos mil seguidores en Twitter y 230.000 en Instagram. Si no te apoyan tus fieles, mal asunto.

Hasta el momento y desde que la conocimos –dejó su empleo como camarera para dedicarse a la vida contemplativa– Irene solo ha prestado su imagen a la dieta de la alcachofa y a la firma nupcial St Patrick. Al margen, firma un blog en la revista Semana

“Kiko Rivera es uno de los DJs mas destacados de la escena comercial Española. Su música ha sonado en todos los rincones del planeta, hecho que le ha llegado a ganarse un publico muy fiel y entregado en sus actuaciones y sesiones que realiza cada fin de semana en todos los rincones de nuestro pais” (sic), reza su web personal, nota redactada, evidentemente, por un buen amigo. Ahora mismo no hay otro concierto previsto en su calendario que un festival denominado Tropical Fest en República Dominicana y previsto para septiembre. ¿Estará decayendo el que parecía imparable ascenso del DJ? No se antoja mucho más halagüeño el futuro profesional de Irene Rosales: hasta el momento y desde que la conocimos –dejó su empleo como camarera para dedicarse a la vida contemplativa– solo ha prestado su imagen a la dieta de la alcachofa y a la firma nupcial St Patrick. Al margen, Irene firma un blog en la revista Semana, la misma que ha publicado la exclusiva del nuevo embarazo; de hecho, hoy por hoy, la fuente de ingresos más estable de la pareja son eventuales posados en esta y otra revista del corazón. ¿Será suficiente para salir adelante?

La información que el DJ ofrece en su web no prevé un verano muy movido. La información que el DJ ofrece en su web no prevé un verano muy movido. (KR)
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