Jony Ive, el ‘Armani’ de Apple al que ridiculizaron por el diseño de un lavabo

Cuentan que era un día lluvioso cuando Jony Ive fue a presentar el diseño de un lavabo y un inodoro a la empresa Ideal Standard. Lo hizo armado con una nariz roja de payaso, que no formaba parte de su performance, sino que incorporó en el marco del Red Nose Day, una jornada en la que la ONG Comic Relief recoge fondos contra el hambre y las personas que deciden colaborar se ponen este tipo de nariz. Tras su explicación, el jefe de la compañía se burló de su trabajo, al que tachó de excesivamente moderno y caro de fabricar Años más tarde, ese mismo hombre al que ridiculizaron por su trabajo, es el Director en Jefe de Diseño de Apple y uno de los responsables de la explosión tecnológica de una compañía en la que muchos le conocen como “el otro genio” con permiso de un Steve Jobs que confiaba ciegamente en él.

Y es que Ive ha sido un auténtico revolucionario logrando que se hablara de estética y funcionalidad en una industria donde solo se consideraba como importante aquellos avances en el aumento de gigas o el la velocidad del procesador. Desde que fuera el completo responsable del diseño del iMAC G3, el británico acumula logros históricos relacionados con aparatos tecnológicos que ahora son conocidos e imprescindibles para mucha gente: MacBook Pro, iPod, iPhone o el iPad, son claros ejemplos. Los que le conocen bien, que son pocos porque no le gusta conceder entrevistas ni hablar de su vida privada, aseguran que es una persona sencilla, cualidad que ha trasladado con indiscutible éxito al diseño de los productos de Apple, desde que entró en la compañía en 1992.

Objetos con personalidad

Ive siempre se ha considerado a sí mismo como alguien que hace objetos más que un diseñador. Las habilidades por la estética las heredó de su padre, Michael, un platero que con el tiempo logró ser profesor de fabricación manual, diseño y tecnología en la Politécnica de Middlesex. No es de extrañar que el ahora famoso diseñador de Apple pasara gran parte de su infancia escudriñando hasta el último detalle de los objetos que encontraba por casa, como radios o despertadores. Al joven le encantaba fabricar cosas, una pasión que más tarde compartiría con su mentor, Steve Jobs.

Jonathan Paul Ive, que nació en 1967 en Chingford (Londres), se graduó en diseño en la Universidad de Nortumbria e hizo un doctorado posterior en la Escuela de Diseño de Rhode Island. Tras su formación académica, uno de sus primeros trabajos fue en el estudio de diseño industrial Tangerine, en 1989. Allí acabó diseñando desde microondas a cepillos de dientes, aunque rápidamente se desilusionó al trabajar con clientes que no le caían bien o que no compartían sus valores. Aún así, había uno al que Ive sí admiraba, Apple, compañía para la que había empezado a trabajar como consultor. Y así fue como el diseñador cambió de fruta y abandonó la mandarina (Tangerine) para enrolarse a la manzana (Apple).

Cuando Ive mordió la manzana

Jony empezó a formar parte de Apple en 1992 como director artístico, a pesar de que los primeros años en la compañía fueron frustrantes ya que la empresa pasaba por muchas dificultades. En aquel tiempo, los productos de Apple eran anodinos y el diseño no importaba demasiado, algo que hizo que Ive se planteara la marcha de la empresa en contadas ocasiones. El regreso de Steve Jobs en 1996, a quien habían echado en 1985, fue clave. Jobs conectó al instante con el diseñador, confió en él y en su talento y se embarcaron en una aventura- de locos para muchos- para rehacer productos que veían insustanciales y darles valor añadido. Con la presentación del iMac original, en 1998, empezó todo. Se vendieron más de dos millones de unidades gracias a un diseño innovador en colores con carcasa transparente. El trabajo de Ive fue clave para volver a poner a Apple en la vanguardia del mercado, algo que se confirmaría más adelante con los diseños y la producción del iPod, germen del iPhone y el iPad que llegarían más tarde.

Vida sencilla sin egos

Su éxito empresarial contrasta con un hermetismo en su vida personal, donde se mantiene en un plano discreto que no responde a uno de los diseñadores mejor pagados del mundo. Se casó con la escritora e historiadora británica Heather Pegg con quien tiene dos hijos gemelos. Solo se le conoce una residencia, eso sí, en el elegante barrio de Pacific Heights de San Francisco, donde tiene como vecino al actor Nicolas Cage. Su gusto por la sencillez va más allá de la tecnología ya que Ive colecciona réplicas de coches a escala. De hecho, explica su entorno que la pasión adolescente por los automóviles, cuando lucía una frondosa melena, fue el detonante de su pasión por el diseño.

“Estamos rodeados de objetos anónimos mal hechos. Te sientes tentado a pesar que a las personas que los usan no les importa igual que a las personas que los hacen. Pero no. Nosotros hemos demostrado que a las personas sí que les importan esos objetos, por eso vendemos un número muy grande de cosas hermosas y bien hechas”, confesaba Ive en una entrevista reciente. Sus creaciones comparten una serie de características reconocibles para cualquier aficionado a la tecnología: productos elegantes, compactos, con esquinas redondeadas, pocos botones, superficies de aluminio cepillado y mucho vidrio pulido.

Jonathan Ive.es ahora Director Jefe de Diseño en Apple. Jonathan Ive.es ahora Director Jefe de Diseño en Apple. (.)

El futuro de Apple sin Jobs

La pérdida de Jobs en 2011 fue un duro golpe para la compañía y para el diseñador que, según se rumoreaba, estuvo tentado de abandonar la empresa en alguna ocasión. Ive describe a su exjefe como “mi mejor amigo” y confiesa que se le hace muy extraño hablar de él. La muerte de Jobs hizo que muchos pensaran que, sin él, la empresa había perdido su varita mágica, pero lo cierto es que el profesional, que es Director Jefe de Diseño de Apple desde 2015, ha confesado en más de una ocasión sentirse aún con mucha hambre y que lo mejor de Apple y de él mismo todavía está por llegar.

Su influencia en el mundo empresarial y en especial del diseño, hizo que Ive fuera condecorado con la Orden del Imperio Británico en 2006, pasando a ser Sir Jonathan Paul, y nombrado el británico más influyente de los Estados Unidos. El diseñador aterriza ahora en Madrid donde este jueves dará en el Teatro Real una conferencia en el foro de la Norman Foster Foundation y concederá una entrevista para el Financial Times. Esta será una buena oportunidad para analizar las opiniones del que para muchos es un genio atípico, enemigo de las fiestas y los jaleos y sin problemas de ego, algo que resultó clave en su relación con Jobs. Y es que Ivy es el diseño de Apple- hay quien lo compara con el Armani de la compañía- pero Apple es parte de la esencia de un Ive que, sin lugar a duda, ha revolucionado el mercado tecnológico gracias al amor por la estética de las cosas.

Ive es una persona sencilla que reside con su familia en el barrio de Pacific Heights de San Francisco

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