Kim Basinger, de niña tímida a mujer tórrida

Fue una niña tímida que incluso se desmayaba cuando le hacían alguna pregunta en clase. Sufría agorafobia. Estuvo encerrada en casa hasta que recibió ayuda médica, pero de repente los concursos de belleza la deshinibieron. De este modo, Kim Basinger se convirtió en sex symbol en películas de alto voltaje erótico. A sus 63 años sigue trabajando. Una de sus ­últimas apariciones ha sido este mismo año en Cincuenta sombras más oscuras, secuela de ­Cincuenta sombras de Grey. Rubia y voluptuosa, impulsiva y tenaz, la actriz se muestra madura desde la tranquilidad de los años. Vegetariana, defensora de los animales, ha coleccionado ­varias parejas sentimentales, desde el maquillador de su primer rodaje a su peluquero, el actual compañero. Entremedio, aventuras y matrimonios con famosos del oficio.

Kimila Ann Basinger nació el 8 de diciembre de 1953 en Athens (Georgia, EE.UU.). Es la tercera de cinco hermanos. Su madre fue bailarina, modelo y nadadora, que participó en varias películas de Esther Williams. Su padre era trompetista y pianista en una big band de jazz. Intervino como soldado en el desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. La futura actriz combatió el retraimiento a base de exhibicionismo. A los 18 años ya fue miss Georgia, triunfó en la publicidad y se trasladó a Nueva York. Salió en portadas de revistas de moda y estudió interpretación.

A finales de los setenta, Kim Basinger se instaló en Los Ángeles. Apareció en series de televisión como Los ángeles de Charlie y debutó en el cine en 1981 con la película Hard country. Los éxitos no tardarían en llegar, desde su papel como chica Bond en Nunca digas nunca jamás (1983) hasta El mejor (1984), junto a Robert Redford, aunque el filme mítico de su carrera lo rodó con Mike Rourke en 1986: Nueve semanas y media de Adrian Lyne. Para la actriz el trabajo fue como un exorcismo en el que experimentó toda la gama de emociones. Al espectador le supuso descubrir facetas del erotismo doméstico escondidas en los alimentos de la nevera, las vendas en los ojos y el trasluz horizontal tras las persianas.

Compañeros de reparto como Richard Gere, Bruce Willis y Michael Keaton ( Batman, 1989) dieron paso a un par de películas junto a Alec Baldwin con quien se casó en 1993 en una playa de Long Island. Kim Basinger tuvo con él en 1995 a su única hija, Ireland, y se divorció en el 2001 tras un episodio de litigios que duraron unos años más. Entre las aventuras sentimentales de la artista figura su relación con Prince, a quien se encargó una de las bandas sonoras de una película suya. Con el músico llegó a grabar un disco que nunca ha salido a la luz.

Tuvo una breve aparición en Prêt-à-porter (1994) de Robert Altman y tras unos años apartada de los platós alcanzó la mejor interpretación de su carrera con un notable papel en L.A. Confidential. Así lo certifica al menos el Oscar que obtuvo en 1998 como actriz de reparto. Desde el 2000 la carrera de Kim Basinger ha sido regular pero no tan notoria. Destaca su trabajo junto a Robert de Niro y Sylvester Stallone en Grudge match (2013) y el filme The 11th hour del danés Anders Morgenthaler (2014), una inhabitual producción europea en la que participó.

El carácter caprichoso y sanguíneo la ha empujado hacia extravagancias como la de comprar por 20 millones de dólares el pueblo de Braselton, de unos ocho mil habitantes, en su Georgia natal. Poco después vendió la propiedad. En 1993 rodó en Estados Unidos el anuncio navideño de Freixenet en el que interpretó el tema As time goes by de la película Casablanca.

Un doble temperamento se cierne sobre Kim Basinger: insegura y vulnerable por un lado y extrovertida y seductora por el otro. La belleza no fue un signo original en ella sino una conquista de los años, aunque algunos han criticado su pase por el quirófano. Crecida en la dificultad, ha aprendido que aquello que es fácil no le merece la pena y que el hecho de ser una mujer atractiva le ha supuesto un obstáculo a la hora de elegir libremente los personajes. Ahora que la edad le permite volver a ser tímida ya puede saborear la paz del tiempo.

Loading...