La rica heredera que se ve única

Centenares de diletantes del glamour pugnan cada año por encaramarse a la cima. Allá en lo alto continúa defendiendo su trono Paris Whitney Hilton (Nueva York, EEUU, 1981). La que pudo ser heredera del imperio hotelero Hilton ha sabido encarnar el mito del self made man que hizo grande a América. El apellido venía de serie, pero ella hizo el resto. A principios de de julio regresó a Ibiza con su show Foam & Diamonds para demostrar que ponerse a los platos nunca fue un capricho. “Es un honor enorme participar en una de las fiestas más grandes de la isla como dj residente durante los últimos cinco años. Amnesia es uno de mis clubes favoritos en el mundo y no hay nada como pinchar en su escenario”, explica la diva en conversación exclusiva con La Vanguardia.

Paris Hilton (como su hermana, Nicky) fue desheredada por su abuelo, presidente de la Hilton Hotels Corporation. La noticia admite matices: Barron Hilton dejó el 97% de sus 2.300 millones de dólares a la Conrad Hilton Foundation siguiendo los pasos de su padre. Pretendía que Paris hiciese carrera por sí misma. Y el viejo Barron acertó: además de dj –este año recibió el reconocimiento como Mejor Mujer DJ de la emisora francesa NRJ– Paris ha sido modelo, actriz y cantante y bajo el cintillo de su nombre podemos encontrar bolsos, monederos, joyería, bisutería, cinturones, relojes, fundas para teléfonos, tabletas y pasaportes, gafas de sol, una muñeca, un libro, un videojuego y ha sta 16 perfumes: “Pongo el 100% en todo lo que hago, pero el número uno de mis líneas de producto son las fragancias. En eso sí que puede decirse que he levantado un imperio. Estoy muy satisfecha con Rose Rush. El frasco es precioso”, señala a La Vanguardia.

“Cuando vaya a casarme, los fans serán los primeros en saberlo”, explica de su relación con Chris Zylka

Se asocia a Paris Hilton con una “vida simple” (así se llamó el reality que la catapultó a la fama mundial) y despreocupada, siempre de fiesta en fiesta. Ella baja la vista y con su melosa voz de dibujo animado nos responde lo siguiente: “Me siento inmensamente bendecida en la vida y siempre trato de mirar las cosas desde el lado positivo aunque soy un ser humano cualquier otro. Me preocupa el mundo y particularmente el medioambiente”. La vida amorosa de Paris, aunque animada, no presenta un listado de nombres célebres como sería de esperar en una famosa de su talla. El más conocido de sus supuestos ligues es Cristiano Ronaldo, a quien no dejó en buen lugar mediante hiriente comentario. Actualmente sale con el actor Chris Zylka, con quien se rumorean planes de boda: “Cuando vaya a casarme, los fans serán los primeros en saberlo”, zanja la dj.

Hoy es comúnmente aceptado que la nieta de Mr. Hilton es la primera celebridad que merece el neologismo influencer e incluso ella misma asegura que inventó el selfie. Y, posiblemente, sea verdad: “He estado tomando selfies toda la vida, incluso cuando usaba Polaroids y cámaras desechables. Lo tengo documentado desde que tenía cinco años”, asevera con seriedad genuina. Sin embargo… El tiempo, en una categoría como la suya –sea esta cual sea–, no juega a favor. Kim Kardashian ha copiado su modo de ascender a la cumbre para disputarle el trono de Socialité-Por-Antonomasia: llegó a la fama a través de un reality, protagonizó portadas de revistas e incluso un vídeo sexual con su pareja circuló por la red como le ocurrió a Hilton. Nuestra Paris saca pecho y tira de galones para señalar la diferencia: “Llevo muchos años en esta industria. Yo fui la pionera en los realities, la primera celebridad que participaba en un show de telerrealidad. Nadie puede competir con la original”.

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