Los escándalos que sacudieron la corta e intensa vida de Jean Harlow

Antes de que Marilyn Monroe se erigiese como sex symbol indiscutible de la gran pantalla, hubo otra mujer de cuerpo voluptuoso y cabellera rubia platino que sacudió los cimientos de la meca del cine: Jean Harlow. Su carrera profesional solo abarcó nueve años, pero fue tiempo suficiente para dejar huella en el séptimo arte y escandalizar a los sectores más conservadores de la sociedad americana de la década de los treinta con sus ajustados vestidos de satén blanco y frases como “Me gusta levantarme cada mañana con un hombre distinto”.

Harlow fue la primera rubia explosiva de Hollywood, provocativa, desenvuelta y segura de sí misma. Sin embargo, a diferencia de las heroínas valientes y seguras que interpretó en la gran pantalla, la actriz se vio apresada en la vida real en una épica tragedia salpicada de escándalos, decepciones personales, frustraciones amorosas y una muerte prematura que la consumió con solo 26 años y de la que este 7 de junio se cumplen ya ocho décadas.

La actriz estadounidense Jean Harlow La actriz estadounidense Jean Harlow (Archivo)

Harlean Harlow Carpenter nació el 3 de marzo de 1911 en Kansas (EE.UU.) en el seno de una familia de clase media. Su padre era un reconocido dentista y su madre Jean, de quien acabaría adoptando su nombre artístico, era una mujer superficial y frívola, pero extremadamente protectora con ella, lo que creó una relación muy fuerte entre ambas a lo largo de su vida. Cuando tenía once años, sus progenitores se divorciaron y solo volvió a ver a su padre una vez más. Harlean era conocida por el cariñoso apodo de ‘Baby’.

Su madre, que tenía sueños de grandeza, quiso triunfar en Hollywood, pero cuando la rechazaron argumentando que ya era mayor para entrar en el negocio, depositó todo su empeño en que la extrovertida niña de sus ojos se labrase un futuro prometedor en la industria del cine. En su adolescencia, Jean contrajo la escarlatina y a los 15 años fue internada en una prestigiosa escuela en Illinois. Allí se enamoró de un joven apuesto de familia adinerada de Chicago, Charles McGrew, heredero de una gran fortuna. Se casó a los 16 años y a los 19 se divorció para irse rumbo a la meca del cine con su madre y su padrastro Marino Bello, un tipo vinculado a la mafia.

Jean contrajo la escarlatina en su adolescencia y murió durante el rodaje de ‘Saratoga’

La joven consiguió trabajo como extra en películas de la 20th Century Fox y apareció en el corto mudo Double Whoopee (1929), una comedia de Stan Laurel y Oliver Hardy. Fue entonces cuando decidió cambiar su nombre por el de su adorada madre, que sonaba mucho mejor. Para diferenciarlas, las llamaban Mamá Jean y Baby Jean. Con su extravagante look de rubia platino y su manera insinuante de moverse consiguió no pasar desapercibida y pronto llamó la atención del magnate Howard Hughes, que la fichó para la versión sonora de Los ángeles del infierno (1930).

La première del filme tuvo lugar el 27 mayo de 1930 y fue un éxito apoteósico con miles de personas haciendo cola. Pese a que Jean no obtuvo muy buenas críticas por su papel, su ascenso fue meteórico. “Me gustaría aprovechar la ocasión para darle las gracias públicamente al señor Hugues por la oportunidad que me ha dado”, aseguró en público el día del estreno. La incipiente actriz tenía contrato con el multimillonario empresario, pero en seguida otros estudios empezaron a interesarse por ella.

Uno de ellos fue la Metro Goldwyn Mayer, de Louis B. Mayer, y Jean no tardó en convertirse en una de sus estrellas más populares. Trabajó junto a Spencer Tracy en Goldie (1931) y James Cagney en El enemigo público (1931). Uno de los mandamases del estudio era un productor llamado Paul Bern, que se encaprichó de ella y consiguió que le dieran el codiciado papel protagonista en La pelirroja (1932). En esta comedia dirigida por Jack Conway encarnaba a una mujer ambiciosa que tenía varios amantes. Bordó su personaje y se comportó de igual manera en la vida real. Y es que Jean era una mujer realmente desinhibida y de insaciable apetito sexual. Pasaba de las normas impuestas e inició tendencias de moda muy polémicas como la de no llevar nunca ropa interior.

Bern, conocido como el ‘Eunuco de palacio’ en la Metro, se convirtió en su segundo marido. No era un hombre muy agraciado, le doblaba la edad y tenía fama de violento, pero ella solía decir que estaba enamorada de su mente. Se rumorea que en la noche de bodas le propinó a Jean una tremenda paliza que agravó los problemas de riñón de la actriz. Pero el verdadero escándalo llegó dos meses después.

Jean Harlow y su segundo marido, Paul Bern Jean Harlow y su segundo marido, Paul Bern (Archivo)

La noche del 4 de septiembre de 1932 mantuvieron una discusión y Jean se fue a casa de su madre. Lo que ocurrió después siempre será una de las incógnitas más misteriosas de la página negra de Hollywood. Paul Bern apareció muerto en su casa. Su mayordomo fue quién halló el cuerpo. Se había disparado un tiro en la sien y estaba completamente desnudo frente al espejo de su vestidor. Junto al cadáver se halló una nota: “Querida mía. Desgraciadamente esta es la única forma de remediar la horrible equivocación que he cometido y de borrar la humillación que te he provocado. Te quiero, Paul. PD: Entenderás que lo de anoche solo era teatro”.

La vida privada de Harlow se convirtió en un espectáculo público. Nadie pudo comprender qué querían decir esas palabras y se atribuyó el suicidio a sus problemas de impotencia. Incluso hubo rumores de que la propia Harlow lo había asesinado durante una discusión. Pero lo cierto es que Bern tenía muchos trapos sucios que ocultar.

Jean Harlow y Clark Gable en 'Saratoga' Jean Harlow y Clark Gable en ‘Saratoga’ (MGM)

El productor era bígamo y su mujer, Dorothy Millette, vivía en Nueva York y tenía un largo historial de problemas psiquiátricos. Se dice que esa noche acudió a casa de su marido para pedirle explicaciones y que le montó una escena que acabó de la peor manera posible. Hubo testigos que la vieron huir de la escena del crimen, pero esa teoría no ha sido probada, ya que nadie pudo interrogarla. Una semana después, su cadáver apareció en el río Sacramento.

A Jean Harlow no le costó mucho encajar el duro golpe y, pese al escándalo, su carrera no se vio afectada. Pagó incluso la lápida de Dorothy Millette y tres días después de los trágicos hechos volvió al trabajo para continuar con el rodaje de Tierra de pasión, junto a Clark Gable. Con el galán de la gran pantalla coprotagonizó un total de seis películas y muchas noches de pasión desenfrenada.

Con Clark Gable coprotagonizó un total de seis películas y muchas noches de pasión desenfrenada

Durante esa época, mantuvo un affaire bastante indiscreto con el boxeador Max Baer, cuya mujer amenazó con divorciarse atribuyendo la culpa a la rubia sex symbol. Con 21 años, Jean no tardó en volver a enamorarse y contraer matrimonio. El afortunado fue el operador de cámara Harold Rosson, cuyo rostro era casi una copia física de Bern. Sin embargo, el matrimonio solo duró siete meses.

En 1935 conoció al actor William Powell, del que estaba muy enamorada y con el que tenía planes de boda. Pero cuando su vida sentimental parecía encontrar la estabilidad, ocurrió la gran tragedia. En 1937, mientras rodaba Saratoga con Gable, se puso muy enferma. Jean, de 26 años, no gozaba de muy buena salud, pero nadie se dio cuenta que se estaba muriendo lentamente. Un día se desmayó en el plató y la trasladaron a casa de su madre para que la cuidara.

Pero mamá Jean, como miembro de la Iglesia de la Ciencia Cristiana, no confiaba en los médicos y no dejó que ningún especialista la viera. Solo la pudo convencer Louis B. Mayer, pero para cuando fue trasladada al hospital, ya era demasiado tarde. Fue diagnosticada de uremia, una enfermedad del riñón que padecía tras haber contraído de joven la escarlatina.

El 7 de junio de 1937 fallecía en el hospital. Powell, que estaba destrozado por la inesperada muerte de su prometida, le compró una cripta en el cementerio Forest Lawn Memorial Park, en California. En la lápida de la tumba se puede leer “Nuestra Baby”.

La bomba rubia era demasiado joven para morir y la inesperada noticia ocupó las principales portadas de los diarios nacionales. Su funeral fue multitudinario. Miles de personas se acercaron para dar su adiós a una de las actrices más populares y queridas por el público. La película Saratoga se acabó de filmar con dobles de cuerpo de la actriz y se estrenó dos meses después de su dramático deceso. Fue el mayor éxito de su carrera.

Aunque no tuvo el beneplácito de la crítica, Jean Harlow fue una de las estrellas más populares de Hollywood en la década de los 30

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