Mariah Carey: “Aunque tengo la piel muy clara, me siento negra”

No todos los días uno tiene la oportunidad de comprobar de cerca la potencia de una voz en los minutos previos a una entrevista. Pero en esta ocasión, Mariah Carey se ha subido a un modesto escenario montado en uno de los salones del hotel Beverly Wilshire de Beverly Hills, el mismo en donde transcurre parte de la acción de Pretty woman, para entonar acompañada de sus niños de seis años, Moroccan y Monroe, el tema principal de La estrella de Belén, el mismo por el que acaba de recibir su primera nominación al Globo de Oro. Y cuando lo hace, sin poderosos equipos de sonido mediante, no quedan dudas de que es la dueña de una de las voces más privilegiadas del planeta. Tras haber recuperado el lugar de privilegio que ciertamente tuvo en los noventa, cuando fue consagrada por Billboard como la cantante más exitosa de la época, quien nunca ha ocultado altibajos y tropezones, ha vendido 200 millones de discos y ganado cinco Grammy sigue brillando con luz propia.

¿Cómo surgió su canción nominada al Globo de Oro, Star ( La estrella de Belén)?

Me gustó la idea de que tratara sobre el verdadero significado de la Navidad, algo que queríamos que se viera reflejado en la canción. Intentamos que tuviera un mensaje que llegara a los niños, y cuando mis dos mellizos de seis años vieron la película, se pusieron a cantar Star (La estrella de Belén) una y otra vez, lo cual fue algo muy lindo para mí.

All I want for Christmas is you es la canción navideña más popular de Billboard y ya ha ­hecho un álbum de Navidad. ¿Cuál es la clave para lograr que esas canciones perduren en el tiempo?

Escribí All I want for Christmas is you mucho tiempo atrás, es más festiva y simplemente intentaba contagiar a la audiencia con el espíritu navideño. En cambio La estrella de Belén tiene un mensaje y habla del nacimiento de Jesús. No sé si hay una clave que valga para todas las canciones navideñas, pero me encantan las fiestas y supongo que eso ayuda.

¿Cuál es su canción navideña favorita?

The Christmas song de Nat King Cole.

Ha escrito muchas canciones de amor. ¿Ha aprendido algo sobre el tema a esta edad?

Es cierto, he escrito muchas canciones de amor, pero no estoy segura de que sepa más sobre el tema que cuando estaba en el instituto. Soy la misma persona. Cuando compongo, trato de expresar lo que siente mi corazón. Simplemente lo plasmo en la letra. En cuanto al amor, supongo que es un aprendizaje perma­nente.

¿Cómo la hace sentir que le definan como una diva?

No me molesta. Mi madre es cantante de ópera y siempre ha sido una diva. Se mudó a Nueva York a los 16 años para estudiar en Juilliard e hizo su debut en el Lincoln Center. Siempre ha estado cantando y desde niña me enseñó que ser una diva es ser fabulosa. Para mí esa palabra implicaba que alguien era talentoso y asombroso, pero hoy en día cualquiera es una diva.

Me imagino que en su casa no andará vestida con tanto glamur como hoy…

No, claro. Allí suelo estar con ropa normal.

¿Qué es lo que le gusta hacer cuando está en casa?

Disfruto mucho de cocinar. No siempre lo hago, porque también me gusta tener un chef porque hace que la vida hogareña sea más fácil, pero cuando llegan las fiestas me pongo a cocinar y obligo a todo el mundo a comer lo que haya preparado…

¿Es cierto que tiene un ropero gigante?

Es más bien un área de vestuario. Muchos de los vestidos que tengo los he usado a lo mejor en un vídeo o en una sesión de fotos y me los terminé quedando. Algunos los he vuelto a usar y otros los conservo simplemente como un recuerdo. Me encanta la ropa. No me olvido que hubo una época de mi vida en la que sólo tenía dos vestidos. Eso fue en mis inicios como cantante en Nueva York, mientras trabajaba como ayudante de guardarropa. También tengo muchos zapatos, porque tal vez los ha comprado un estilista, y una vez me los he puesto, nadie más querrá usarlos. O a lo mejor sí, ¿quién sabe?

¿Quién le gustaría que la interpretase en la serie que se está preparando sobre su adolescencia en Nueva York?

Todavía no hemos llegado al momento de elegir a la protagonista. Es cierto que hay un proyecto que está en una primera etapa de desarrollo, por lo que no quiero hablar demasiado del tema. Pero es algo que me entusiasma. Nos estamos tomando todo el tiempo del mundo para hacer las cosas bien. No es algo que vaya a ocurrir pronto. Me entusiasma la idea de volver a trabajar con Brett Ratner. Hicimos muchos vídeos juntos, es un gran director y un buen amigo.

¿Cuándo descubrió que podía cantar bien?

Mi madre era cantante de ópera, pero puede cantar todo tipo de música. Ella me demostró que era posible ser una cantante profesional. Simplemente creí en mí misma, porque siempre me encantó cantar.

¿Su madre le protegió de los peligros de la industria?

No sé si alguien te puede proteger. Hizo lo mejor que pudo. Hay gente muy poderosa en el mundo de la música y yo comencé apenas concluí el instituto. Fui aprendiendo a lo largo del camino. El negocio de la música ha ido cambiando y hoy las cosas se hacen de una forma muy diferente a cuando yo empecé. Lo cierto es que yo tuve mucha suerte porque vi un documental sobre The Beatles cuando era muy joven y me di cuenta que ellos cometieron un gran error al vender su catálogo. Por eso yo nunca lo hice, porque allí es donde está el poder. En la actualidad, muchos artistas lo ceden todo cuando firman su primer contrato. Es algo que nunca deberían hacer.

¿Cómo se produjo su gran ­salto?

Yo cantaba en el coro de Brenda K. Starr. Ella fue muy amable y me invitó a acompañarle a una fiesta. Allí conocí a Tony Mottola y le di mi demo, que tenía muchas de las canciones que había escrito, algunas de ellas en el instituto. Lo escuchó, le gustó y mucho de lo que estaba en esa demo terminó en mi primer álbum.

¿Cuál es su conexión con sus raíces venezolanas?

La verdad es que mi padre es afroamericano y su bisabuela era venezolana. Por lo tanto no crecí en la cultura latina. No hablo castellano. Estuve en Venezuela en una visita muy breve muchos años atrás, simplemente porque mi tatarabuela era de ese lugar. Obviamente, me siento conmo­vida por todo lo que están viviendo allí.

¿Se considera blanca o negra?

Aunque tengo una piel muy clara, me siento negra. Intento ser interracial, porque eso es lo que me enseñó mi madre. Cuando era niña, ella me dijo que cuando me hicieran esta pregunta, tenía que decir interracial. Esa terminología se convirtió luego en birracial. En Estados Unidos tienen una regla que dice que basta una gota de sangre diferente para que seas birracial, algo que empezó en la época de la esclavitud. En mi caso, siempre sentí que a la prensa le molestaba decir que yo era mitad blanca, mitad negra. Necesitaban agregar elementos exóticos para que se sintieran más cómodos. Me gustaría que todos pudieran entender que una persona puede ser muchas cosas a la vez. Lo cierto es que este es un tema con el que he lidiado desde pequeña. La gente piensa que yo tuve una vida muy simple y no fue así. Hubo momentos en que lo pasé muy mal. En cualquier caso todo lo que viví me ha llevado donde estoy hoy.

Loading...