Martín Ferrer, el discreto empresario de la noche

Hasta hace apenas una semana, la discoteca Amnesia de Ibiza era conocida en todo el mundo sobre todo por las fiestas «Foam and Diamonds» («Espuma y Diamantes»), que cuentan con Paris Hilton como dj estelar desde 2013. Precisamente, Hilton había vuelto a ser la protagonista absoluta de ese popularísimo evento el pasado 2 de julio, en una fiesta que se prolongó hasta altas horas de la madrugada.

Sólo tres días después, también de madrugada, Amnesia volvía a ser noticia y volvía a acaparar titulares, pero en esta ocasión por un asunto algo menos lúdico, la detención de su propietario, el empresario Martín Ferrer Casals, y de tres personas más en el transcurso de una operación desarrollada en el interior del local. A lo largo del martes y del miércoles, agentes de la Guardia Civil y expertos de la Agencia Tributaria requisaron un gran número de documentos y, al parecer, también dos millones de euros en metálico.

Finalmente, el pasado jueves la juez decretó para Ferrer y para el resto de detenidos las medidas cautelares de comparecencia periódica ante el Juzgado, prohibición de abandonar el territorio nacional y retirada del pasaporte. En esta causa, que inició el Juzgado de Instrucción número 1 de Ibiza, se investiga la presunta comisión de delitos contra la hacienda pública y blanqueo de capitales durante los ejercicios de 2012 y 2013.

Con independencia de que dentro de un tiempo se pueda desvincular por completo o no a Ferrer de esas presuntas irregularidades fiscales, lo cierto es que ambos años marcan un antes y un después en su dilatada trayectoria profesional. Este polifacético empresario catalán empezó a ser conocido en los años noventa, cuando se hizo cargo de Amnesia. Unos pocos años después, consiguió situar a esta macrodiscoteca ibicenca entre las mejores de Europa, por no decir del mundo.

Hombre más bien discreto y también algo reacio a las entrevistas, Martín Ferrer Casals ha llegado a ser administrador único o representante de una quincena de sociedades, la mayoría de ellas vinculadas al mundo del ocio nocturno. Fue precisamente en 2012 cuando anunció la inminente creación de un macrocomplejo de esas características en el municipio de Sant Adrià de Besòs, en la provincia de Barcelona.

Martín Ferrer y Paris Hilton– ABC

El proyecto pretendía revitalizar el puerto deportivo del Fòrum con una inversión global que alcanzaría —según se publicó entonces— los 30 millones de euros. En ese espacio se construiría una nueva Amnesia, que diseñaría el reconocido arquitecto francés Jean Nouvel. Esa iniciativa parecía contar con el apoyo de representantes políticos de distintos partidos catalanes, incluido el expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol. De hecho, la idea se presentó en sociedad a través de un paseo entre bucólico y mediático llevado a cabo por Ferrer, Pujol y Nouvel en Sant Adrià.

Sin embargo, las obras no llegaron a iniciarse en el momento previsto, a pesar de contar con las preceptivas licencias, por lo que dicho proyecto fue languideciendo poco a poco hasta que finalmente fue abandonado de manera definitiva en 2014.

La única iniciativa de Ferrer que llegó a ver la luz en Sant Adrià de Besòs, aunque por poco tiempo, fue la apertura de la discoteca L’Atlàntida en 2013, después de que esta mítica sala hubiera abandonado su tradicional e histórica ubicación en la localidad de Sitges. L’Atlàntida cerró sus puertas apenas un año después, en 2014, tras varios problemas administrativos con el consistorio, como la falta de abono del preceptivo canon o la imposición de una sanción por exceso de ruido.

Todas esas iniciativas fallidas habrían provocado que se generase una enorme deuda con una entidad bancaria. En ese contexto, a partir de ese instante una parte de los ingresos obtenidos por el grupo Amnesia se habrían destinado a intentar saldar esa deuda.

Según las investigaciones judiciales actualmente en curso, la «joya de la corona» de dicho grupo, que es la propia discoteca Amnesia, no habría declarado ante Hacienda la integridad de los ingresos en efectivo obtenidos en 2012 y 2013. La cantidad supuestamente defraudada a la Agencia Tributaria en este caso rondaría, según avanzó «Diario de Ibiza», los cinco millones de euros en total.

Hasta ahora, el único incidente reseñable que había afectado a Amnesia con anterioridad se produjo en 2005, cuando el establecimiento tuvo que ser cerrado de manera provisional durante un mes, tras una sanción impuesta por la Delegación del Gobierno por venta y consumo de drogas en el interior de la discoteca.

Tras esta última semana de vértigo en Amnesia, de momento todo seguirá igual. La discoteca continuará con su actividad, Ferrer con su labor como empresario y Hilton con sus fiestas llenas de espuma y diamantes. Como siempre. Hasta la madrugada.

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