Newton-John resurge como estrella

El año que viene se cumplirán 40 años del estreno de Grease, pero el filme y sus canciones continúan seduciendo. El pasado jueves, 20.000 espectadores cantaron y bailaron los míticos temas interpretados por Olivia Newton-John, en el festival Viña del Mar, en Chile. Se anunciaba como la noche de la nostalgia y un concierto tranquilo, aunque la australiana de 68 años consiguió poner a todo el recinto en pie, como sólo consiguen las estrellas.

Tras aquel éxito mundial que fue Grease, la cantante, reconvertida en actriz, protagonizó otros filmes que resultaron ser fracasos absolutos como Xanadú o Tal para cual (otra vez junto a John Travolta), por lo que optó por continuar en la música, aunque sin tanta repercusión mediática. Nunca ha dejado de actuar, salvo cuando padeció un cáncer de mama, en 1992. Ha estado muchos años fija en Las Vegas y ha realizado giras, aunque pocas veces en un recinto con tanta capacidad como el de La Quinta Vergara, en Viña del Mar, en el mismo escenario que la noche anterior había pisado Isabel Pantoja.

Olivia nunca ha dejado de actuar, salvo cuando padeció un cáncer de mama, en 1992

En la conocida como Ciudad Jardín de Chile, Olivia Newton John se creció y volvió a sentirse una estrella y eso que salió algo tímida y discreta: “Os llevaré en un viaje por mis canciones, empezando por temas que escribí hace muchos, muchos años, y que espero que recordéis”, anunció la australiana al público, entre susurros, y entonces entonó Magic, Xanadú, A little more love o Jolene, con su misma voz potente que demostró en 1978 en Grease o cuatro años antes en el Festival de Eurovisión. La cantante, que representó a Inglaterra, quedó en cuarto lugar en la edición que ganó Abba.

En 1992, la cantante sufrió un cáncer de mama, que le obligó a retirarse temporalmente. Esa enfermedad le cambio y se dedicó a concienciar a las mujeres sobre la importancia de un diagnóstico precoz y a aprovechar su fama para recaudar fondos para la investigación y la construcción de centros. Pero no sólo eso, sino que también se ha volcado con muchas otras causas solidarias. Y así lo demostró en Viña del Mar, cuando en mitad del concierto anunció que iba a realizar una donación para ayudar a la reconstrucción de Chile tras los incendios de hace unas semanas que quemaron más de 500.000 hectáreas. “Quiero hacer la donación para ayudar, porque todos pasamos por momentos difíciles en la vida. Yo tuve cáncer de mama hace muchos años y sé qué es pasarlo mal. Escribí una canción que quiero compartir con ustedes. En la vida aprendí que uno nunca, nunca se puede rendir”, anunció antes de entonar Not gonna give into it entre una atronadora ovación del público.

Pero faltaba el plato fuerte, que era la parte de dedicada a Grease, que arrancó con la romántica Hopelessly devoted to you, y siguió con la archiconocida You’re the one that I want , que presentó diciendo en broma. “Creo que esta no les gustará”. El público estaba disfrutando en grande y ella se sentía rejuvenecida por dentro y por fuera, aunque el bótox no dejaba descubrirlo. Summer nights y We go together pusieron la guinda a la noche. Olivia Newton-John ha vivido unos días mágicos. Prueba de ello es su Instagram con fotos y frases de agradecimiento a Viña del Mar y sus gentes. Ahora retoma su gira norteamericana por poblaciones medias de Florida, Texas, Georgia, Mississippi, California, Connecticut o New Jersey, donde el público disfrutará de sus canciones y revivirá la magia de Grease, tal como reconoció hace algunos años: “Haga lo que haga, sé que nunca dejaré de ser Sandy. Es mi compañera en el camino de mi vida. Sé que estaré sin dientes, llena de arrugas, como una anciana y me lo seguirán recordando”.

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