Paris Hilton, la ‘novia a la fuga’ del siglo XXI

Si algún director de cine se planteara después de beberse cuatro chupitos de tequila seguidos y bailar la conga hacer una segunda parte de la película Novia a la fuga tenemos a la protagonista perfecta. La cinta de 1999, dirigida por Garry Marshall, contaba la historia de la joven Maggie, interpretada por Julia Roberts, a la que le encantaban los compromisos matrimoniales hasta que llegaba el día de su boda y salía corriendo a toda leche con bambas incluidas. ¡Y eso que el prota es Richard Gere! Como la Roberts tiene ahora un caché mucho más alto, proponemos a los que se atrevan con una secuela de la película que contraten a Paris Hilton, que algo de eso ya sabe por su vida real por lo que no tendría que dramatizar mucho su interpretación.

Para los dummies que no conozcan en exceso la vida y milagros de esta rubia revolucionaria dedicaremos algunas líneas a explicar las aventuras y desventuras de Hilton, imprescindible si algún día quieres mantener una conversación de más de cinco minutos con tus amigos más cotillas. Para empezar debes saber que para referirte a ella puedes utilizar cualquiera de estos términos: modelo, cantante, actriz porno, diseñadora, socialité, empresaria o actriz. Todo en uno. Quizás ahora mismo estés un poco desconcertado con tanta polivalencia y creas que nos encontramos ante una de las eminencias del siglo XXI, aunque si esperas dos párrafos más verás que los tiros no van por ahí. Venga, toma aire con una foto.

De entrada podemos decir que a pesar de todas las profesiones que acumula en su currículum vitae, Paris se dio a conocer con 18 años por culpa de una filtración de un vídeo sexual en la que aparecía ella con su novio Rick Salomon. Unas imágenes que mandaron al traste su sueño de convertirse en un icono de la clase más refinada, como Lady Di a quien más admiraba. “Podía haber sido así como ellas, pero por culpa de esa cinta ya me juzgaron de una forma distinta”, aseguró en la revista Marie Claire.

A partir de ahí todo fueron esfuerzos para redimir su imagen, aunque hay que decir que no puso mucho empeño en lograrlo. Tras darse a conocer en el reality The Simple Life donde tenía que dejar su cómoda vida de ciudad para irse al campo junto a su mejor amiga de infancia Nicole Richie, también probó suerte en la música lanzado en 2006 el álbum París. Un disco que tiene la peculiaridad de ser el único que ha hecho en 36 años. No está mal.

Para que os hagáis una idea del universo del personaje decir que Hilton fue al mismo colegio que Lady Gaga y tuvo como asistenta, ni más ni menos que a la mismísima Kim Kardashian, quien también se dio a conocer gracias a la filtración de un vídeo pornográfico y ha seguido su carrera con un reality que eso sí, tiene mucho más éxito que el que en su momento hizo su amiga. Por cierto, Paris Hilton sabe lo que es pasar una temporada entre rejas ya que, en 20017, fue acusada de conducir bajo la influencia del alcohol, algo que se unió a otros incidentes legales y que la llevó directa a la cárcel. Casos como el suyo se conocen con el nombre de Celebutante , es decir , alguien que no salta a la fama por su talento o presión, sino por la riqueza heredada o su estilo de vida.

Cuando hayas terminado de lamentar la carrera de Paris te diré que actualmente acumula una fortuna de más de 1.300 millones de dólares, que ha conseguido gracias a las ventas de sus 24 fragancias– si en el tiempo que escribo este artículo no ha lanzado otro- sus sesiones como dj y, lo que es más importante, los derivados de los vídeos sexuales que salieron a la luz por sus ex novios. Otro dato que os alegrará el viernes: la celeb tiene 13 chihuahuas de los que no se separa y para los que mandó construir una mansión a escala como la que ella tiene. Por cierto, uno de ellos, Diamond Baby, que mide como una mano, le costó 7.500 euros. Aquí tenéis una foto por si queréis recuperaros de todo lo que os he explicado y que seguro que evidencia lo que sentís en este momento.

Y ya que hemos venido hasta aquí a hablar de tomate, os diré que su vida sentimental está a la altura de las peripecias antes contadas, hasta el punto de que se ha comprometido a pasar por el altar en tres ocasiones: dos de ellas las regateó en el último momento y ahora tiene ante sí el reto de una tercera posibilidad para este 2018. El modelo Jason Shaw con el que rompió en 2003 y el heredero griego Paris Latsis le pidieron matrimonio pero al final se quedaron con las ganas. Desde 2015, Hilton está saliendo con el modelo y actor Chris Zylka quien, tras dos años de noviazgo e imaginamos que alguna visita al retrete, acabó pidiéndole matrimonio durante unas vacaciones en la nieve de Aspen.

Tras el romántico momento, del que hay vídeo, la empresaria confesó: “Ni en un millón de años habría pensado que encontraría a alguien tan perfecto para mí”. Quizás el pedrusco de 22 quilates, un diamante talla pera que está valorado en dos millones de dólares para el que incluso han tenido que contratar seguridad privada para custodiarlo. Y no es ninguna broma. Según algunas publicaciones, el precio del anillo equivale a la mitad del patrimonio que tiene Zylka quien, en caso de que haya una tercera negativa de boda- algo nada descartable teniendo en cuenta las referencias de “la princesa”- puede acabar compartiendo cama con algún chihuahua. Eso sí, no dejará de ser una mini mansión. ¡Suerte Chris!

Ni en un millón de años habría pensado que encontraría a alguien tan perfecto para mí

Paris Hilton
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