Rocío Crusset niega tener novio y Lucía Rivera solo quiere besos

La hija de Mariló Montero y Carlos Herrera repasa mentalmente. “Mmm… 13 o 14 desfiles llevo”, responde a la pregunta de su balance de la vigésima edición de la 080 Barcelona Fashion. Rocío Crusset presentó la colección de baño Mediterráneo, unión de culturas de Red Point. “Somos camaleónicas, nos adaptamos a cambiarnos de un desfile a otro sin problema”, añade sonriendo. Para Rocío lo que la vida de modelo le depara es un regalo. No creyó llegar tan lejos en tan poco tiempo, apenas dos años. Con un verano lleno de sesiones, aspira a volver a trabajar en Los Ángeles, donde el ritmo intenso y la profesionalidad de la industria la cautivaron.

“Ninguna de nosotras cuando comenzamos creemos que vamos a trabajar más o menos; me he llevado una sorpresa. Estoy muy contenta de cómo me están yendo las cosas y me encanta no parar. Siento orgullo porque es una cosa mía.”, reconoce. Efectivamente, eliminó cualquier referencia filial creado un apellido insólito. “Me siento muy cómoda desfilando en ropa de baño; con el tiempo vas cogiendo seguridad”. Llega el momento de preguntarle a Rocío por su novio, el varonil y cotizado modelo Juan Betancourt. ¿Cuándo llega verano te trae tanto trabajo, cómo te organizas para coincidir con tu chico? “No hay chico, no tengo chico”. ¿Se ha acabado? “No, no se ha acabado, no he tenido chico. Hay amigos. Por ahí no tiro, pregúntame del desfile”.

Aunque Rocío asegura que no tiene chico, Juan Betancourt colgó hace cuatro días una foto de los dos muy compenetrados

Le tomamos la palabra pero cambiamos de interlocutora. Gemma Torrent, diseñadora de Red Point (empresa familiar nacida en 1982 y puntera en el sector moda de baño) nos explica en qué consiste la presentación de este verano que encabeza Rocío: “Trabajamos la colección desde dentro y con tejidos que estén muy avanzados, con técnicas que le den un punto especial, que es lo más difícil. Tecnología, muy buen patronaje, para mujeres que no quieren ningún tipo de sujeción, para quienes quieran que las miren y para las que quieren pasar desapercibidas”. Este año desfilan dos modelos ‘curvys’, es decir, dos chicas cuyo peso es sensiblemente superior al de las demás y que son bellísimas: “Apostamos por la pluralidad, por las mujeres reales, y por eso tenemos tallas hasta la 56. Se trata de que toda mujer puedea sentirse femenina y, en ropa de baño, segura. Esto es que sus curvas estén bien sujetas y puedan moverse con total libertad”.

El desfile de Red Point concitó muy buenas críticas. El desfile de Red Point concitó muy buenas críticas. (Foto Ugo Camera / Ugo Camera)

En la última mañana de la 080, la que cerró este vigésimo certamen, nos encontramos también con Lucía Rivera: se estrenó aquí hace dos años y hoy es la modelo estrella de la colección Gran Hotel de Lola Casademunt –firma también familiar que comandan las hermanas Gassó–, una línea inspirada en el glamour de los grandes hoteles de estilo versallesco. Cuando Lucía habla, oyes la voz de su madre, Blanca Romero. Es idéntica. De hecho, las confunden cuando ella coge el teléfono en la casa familiar de Asturias: “Me instalé en Madrid por fin y comparto piso con mi prima, que es como vivir solas. Viajo mucho a Asturias para ver a mi madre y a mi hermanito pequeño pero para el trabajo estoy mucho mejor en Madrid”. Blanca comenzó a trabajar incluso antes que ella, así que la animó en su deseo de debutar como modelo –carrera en la que Romero brilló en su día–, confiando en que había criado a una chica responsable. “Mi padre está superorgulloso y mi madre, como loca, idolatrándome. También mi abuela … toda la familia está como loca”. Cayetano Rivera, con quien mantiene una excelente y muy próxima relación, no ha podido verla en directo aún pero le envió un cariñoso sms el día de su primer desfile diciéndole que estaba muy orgulloso de ella.

Lucía nos confiesa que no tiene novio, aunque sabemos de su noche de besos con Willy Bárcenas, hijo del tesorero más famoso desde John Silver ‘el Largo’

Lucía con uno de los modelos de la colección 'Gran Hotel' de Lola Casademunt. Lucía con uno de los modelos de la colección ‘Gran Hotel’ de Lola Casademunt. (080)

“Llevo viviendo sola desde que llegué y me apaño. Cocino bastante bien, lo que más pereza me dan son las lavadoras (risas)”. La hija de Blanca Romero, que acogió como propia Cayetano Rivera, presume de 18 años de reconfortante naturalidad y su frescura invita al abrazo. Suponemos que en unos años la volverá más circunspecta y será una lástima. De momento, nos confiesa que no tiene novio, aunque sabemos de su noche de besos con Willy Bárcenas, hijo del tesorero más famoso desde John Silver ‘el Largo’: “Canta espectacularmente bien y es un amor de persona, pero solo somos amigos. Fueron solo besos. Quien con 18 años no se dé besos con un amigo… Acabo de llegar a Madrid y tengo que conocer a un montón de gente; hago millones de amigos y claro, algún besillo me daré. Pero eso, un besillo (risas)”.

Lucía no tiene novio, ni ganas de tenerlo: “Una va creciendo y se le quitan los pájaros de la cabeza. Cuando creces, dices mmm, este no. Este, tampoco. Este… Hay que ser práctica, no comerse la cabeza por nada ni por nadie sino pensar en una misma, en cuidarse. Si luego vienen y me cuidan, tú cuidas. Pero hasta entonces, no cuides”. Quizá esta filosofía pragmática está inspirada en la relación sentimental que Lucía tuvo con un incógnito varón mayor que ella y del que parece que aprendió como Cécile de Volanges del vizconde de Valmont.

Tanto Blanca Romero como Cayetano Rivera están muy orgullosos de su hija. Tanto Blanca Romero como Cayetano Rivera están muy orgullosos de su hija. (080)
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