Señores pasajeros, les habla…el rey

Los tulipanes, la banca ética, la marca Philips o los quesos Gouda y Edam son símbolos marcadamente holandesas. También se identifican directamente con ese país marcas como la aerolínea KLM, el histórico fabricante de aviones Fokker y, por supuesto la casa de Orange-Nassau, o casa real de los Paises Bajos. Estos tres están intimamente ligados, mucho más de lo que podría parecer gracias a Guillermo Alejandro Nicolás Jorge Fernando de Orange-Nassau, más conocido como Guillermo Alejandro, rey de los Paises Bajos.

Estos días, en las redes sociales de la veterana compañía KLM el rey apareció fotografiado por primera vez con el uniforme de piloto de la compañía y en la cabina de uno de los aviones de KLM CityHopper filial de vuelos regionales de Air France / KLM (las aerolíneas francesa y holandesa son la misma sociedad desde hace 13 años) lo que vendria a ser algo equivalente a Air Nostrum respecto a Iberia: una compañía dedicada a vuelos de capacidad media para alimentar el hub de su matriz.

El rey ha aparecido fotografiado por primera vez con el uniforme de piloto de la compañía KLM

Una de las particularidades de esta compañía es que en su flota cuenta con aviones Embraer de fabricación brasileña y también Fokker, fabricados en Holanda, con los que diariamente realiza cerca 300 vuelos a 54 ciudades, la mayor parte de ellas enfocadas a los negocios y lleva a unos siete millones de viajeros cada año. Todos sus aviones van pintados con los característicos colores azules y blancos de la KLM (acrónimo de Koninklijke Luchtvaart Maatschappij o Compañía Real de Aviación) salvo uno, de color blanco y naranja, sin más signos exteriores que la matricula civil holandesa PH-KBX, donde las tres ultimas letras recuerdan a Beatriz, que fue reina de Holanda entre 1980 y 2013, cuando abdicó en favor de su hijo y actual monarca.

En sus viajes oficiales y también en los de altos cargos del estado se ha usado el Fokker 70, un birreactor que tiene ya 22 años de servicio impecable y que es mantenido por los servicios tecnicos de KLM, pues es un avión gemelo a los de la flota de pasajeros convencionales que por edad están siendo retirados progresivamente de los servicios comerciales en favor de los Embraer brasileños, mucho más modernos y eficientes y que han ido sustituyendo irremediablemente a los fabricados en Holanda pues Fokker cesó su actividad como constructora aeronáutica en 1996.

Tanto como príncipe como posteriormente como rey, Guillermo Alejandro suele pilotar el avión oficial, por lo que no es raro verlo fotografiado en la cabina de vuelo del Fokker y no tras las ventanas de la zona de pasaje cuando llega a destino. El monarca empezó a interesarse por la aviación en los años 80, contagiado por el entusiasmo de su abuelo por todo lo que vuela y desde 2001 tiene licencia de piloto comercial. Para mantener su habilitación como piloto de lineas aéreas y en el mismo tipo de avión que el de estad,o KLM cuenta entre su plantilla de pilotos con el monarca, al que programa vuelos entre dos y tres días al mes, algo que era sabido en los círculos aeronáuticos europeos, aunque estos días se ha hecho oficialmente publico pues el propio monarca lo ha revelado por primera vez a De Telegraaf, el principal diario holandés, en el que entre varias cuestiones de estado, cuenta su interés por la aviación comercial (también es piloto militar y tiene rango de coronel) y como le llama la atención el pasar desapercibido cuando camina por el aeropuerto de Amsterdam-Schiphol vestido con el uniforme de su aerolínea y acompañado del resto de la tripulación.

Guillermo Alejandro suele pilotar el avión oficial

Guillermo Alejandro vuela como copiloto o primer oficial, a la derecha en la cabina de mando y a las ordenes de un capitán con mayor experiencia de vuelo y reconoce que rara vez los pasajeros que vuelan con el saben que va a bordo, incluso cuando habla por la megafonia del avión informando sobre algunos detalles del viaje, pues el unico nombre y apellido que se menciona por los altavoces es el del comandante al iniciar y acabar el vuelo.

A lo largo de este año se irán retirando todos los Fokker de la flota de KLM Cityhopper y el avión de estado también dejará de volar para la casa real y el gobierno holandés, sustituyéndose por un Boeing 737, de mayor capacidad y alcance, un aparato que también opera KLM, aunque en este caso la matriz, en sus vuelos europeos. En este caso el rey también será piloto del nuevo avión de estado y para mantener su habilitación está previsto que vuele con la aerolínea, y en este caso, en un futuro próximo puede ser que el rey de Holanda sea visto como copiloto en cualquiera de los aeropuertos españoles en los que KLM opera regularmente: Ibiza, Alicante, Barcelona, Madrid, Málaga, Valencia…

Vuela como copiloto o primer oficial a las ordenes de un capitán con mayor experiencia

Loading...