Tengo que defender a Carolina de todos los buitres porque es la mujer de mi amigo

No era flor de un día. Tampoco un capricho. Cuando el músico Jaime Anglada, amigo íntimo del rey Felipe VI,escuchó cantar a la actriz Carolina Cerezuela, en casa, para el grupo de los de siempre, descubrió una voz más allá de la persona. Amigos desde hace años –el tenista Carlos Moyà, marido de Carolina, es íntimo de Jaime y Pilar, su esposa– se les ocurrió repetir aquel experimento de jardín en un estudio de grabación. Y nació Manzana de caramelo, un disco tan dulce como su nombre evoca y que les ha llevado durante estos últimos 12 meses de gira por toda España. Lejos de casa. Lejos de sus respectivas parejas. Afianzando su amistad kilómetro a kilómetro. Un año después, volvemos a llamar a Carolina para hacer balance y la encontramos en el coche, conduciendo con su socio al lado, camino del siguiente concierto. Siempre juntos. ¿Habrá celos allá en Mallorca, donde esperan Carlos y Pilar esperan su regreso?

Hablé con Carolina hace cosa de un año, recién publicado vuestro primer álbum. ¿Qué balance hacéis?

C y J: Es positivo. Se han cumplido expectativas, hemos disfrutado y nos provoca ganas de continuar. El álbum ha tenido buena acogida y buena crítica, el público cada vez crece en los conciertos… Poco a poco hemos ido sumando y lo importante es haber podido compartir nuestras canciones con más gente y han tomado vida propia.

Tocar en cafés teatro y salas pequeñas permite estar muy en contacto con el público. ¿Cómo es vuestra relación con ellos?

C: En los sitios más pequeños, evidentemente, tienes al público encima y eso permite la acción, reacción y repercusión que te hace trabajar de otra manera, ves que la gente se sabe tus letras, canta enteras tus canciones…

J: En el pequeño formato se consigue más sensibilidad y si no hablas con el público pierdes la magia y encanto que generan esos sitios. A medida que el local se va haciendo más grande, sea una gran sala, una arena o un estadio, eso cambia. Creo que lo estamos haciendo bien y Carol tiene un buen bagaje y buena comunicación para meterse al público en el bolsillo en un café teatro. Nos encanta poder ver los ojos del público.

Jaime lleva muchos años dedicándose en exclusiva a la música. Tú, Carolina, ¿ahora te sientes más cantante que actriz?

C: A ver qué palabra escojo para que no suene pretenciosa… Soy intérprete en general.

J: Déjame que interrumpa tratando de ser lo más objetivo. Carol es una artista y como tal puede cantar, actuar y bailar. Bueno, bailar no la he visto (risas). Está tan cargada de emociones y de vida que lo que ella llama interpretar da igual si es cantando, con una cámara delante o mirando a los ojos en un café teatro; me gustaría definirlo como que es un artista.

C: Te ha quedado muy bonito, Jaime. Yo no quiero convertirme en cantante; yo quiero interpretar las canciones de Jaime y poder disfrutar con la gente que viene a vernos, hacerles vibrar sobre las cuerdas de una guitarra. No quiero ser la nueva Paulina Rubio.

He tenido mucha suerte al encontrarme con ella y que se haya convertido en mi pareja musical. Si no fuese como es, sospecho que esto no hubiese funcionado”

Jaime Anglada

Cantautor

Jaime y Carolina, al término de uno de sus conciertos. Este jueves 22 actúan en Bilbao y el viernes 23, en San Sebastián. Jaime y Carolina, al término de uno de sus conciertos. Este jueves 22 actúan en Bilbao y el viernes 23, en San Sebastián. (Otras fuentes)

Somos cada vez más los fans de esos minivídeos que Jaime y tú colgáis en las redes sociales. En parte, es como una vuelta a Cámera Café, aquel espacio que todos echamos de menos. ¿Quién piensa los guiones?

J: Estábamos a punto de grabar uno. Vamos camino de Valladolid. Lo cierto es que nos hemos juntado el hambre con las ganas de comer y nos retroalimentamos el uno al otro. Se trata solo de hacer una cosa divertida y sencilla, no hay nada pensado, solo queremos hacer llegar la información del concierto pero sonriendo. Somos así. Yo puedo ser cualquier cosa, un mamón si quieres, pero hipócrita no. No lo somos ni en las canciones ni en la carretera. Surge y nos divertimos, nos da igual cantar el Despacito que otra cosa. Mira, ahora estamos sin comer y aquí vamos con toda la ilusión a cantar en Valladolid.

¿Dónde soléis comer? Se dice que en las áreas de servicio en que se ven muchos camiones es señal de que se come bien.

J: Su marido no me deja que me pare en restaurantes de camioneros. Con una chica tan guapa… (risas). Ni caso, es una broma de chicos. En realidad, si vamos a un bar de camioneros, la más camionera es Carol.

C: ¡Halaaaa!

J: Que no lo digo de forma peyorativa. Es una guerrera. He tenido mucha suerte al encontrarme con ella y que se haya convertido en mi pareja musical. Si no fuese como es, sospecho que esto no hubiese funcionado.

Estamos bromeando con las áreas de servicio pero quien pasa todo el día con la mujer de Carlos eres tú, Jaime. ¿Cómo va el tema de los celos?

J: No pasa nada. Carlos es mi amigo. Todo lo contrario: el que se pone celoso soy yo cuando voy por ahí y miran a Carol de forma diferente; tengo que defenderla la de todos los buitres porque es la mujer de mi amigo.

Es decir, que serías como un T-800 en Terminator 2, alguien de fiar y que siempre estará ahí.

J: Soy un poco más como Pulgarcito, así que te lo agradezco (risas).

C: No lo has visto en persona, ¿eh? Jaime es chiquitín (risas).

J: No, gracias a Dios no tenemos esos problemas. De verdad que no. Ni creo que los tengamos.

No quiero que el asunto quede desequilibrado, así que debo preguntarte a ti, Carolina: ¿te tiene celos la pareja de Jaime?

C: Tanto Jaime como su mujer viven la historia con nosotros, nos conocimos al mismo tiempo, comenzamos este proyecto todos juntos y son personas a las que por suerte no hay que contarles nada ni explicarles nada. Jaime y yo estamos trabajando toda la semana y el fin de semana nos vamos a comer una paella con los niños y nuestro grupo de amigos. Son cosas que ni se plantean.

J: Las dos parejas somos amigos, es una convivencia muy bonita.

C: No hay que explicar el tipo de relación que es, no hay que contar nada porque se ve diariamente.

Tenéis mucha suerte, pues.

J: Sí, nos sentimos muy afortunados por haber encontrado esta estabilidad.

C: Pero también se supone que yo debería ser comprensiva porque mi marido viaje y esté mucho fuera de casa. Tú sabes cuál es tu pareja, su profesión y lo aceptas. Es una cuestión de respetar al otro. No hay lugar a dudas ni a planteamientos.

También se supone que yo debería ser comprensiva porque mi marido viaje y esté mucho fuera de casa. Tú sabes cuál es tu pareja, su profesión y lo aceptas. Es una cuestión de respetar al otro”

Carolina Cerezuela

Artista

Cerezuela y Anglada durante una de sus actuaciones. Cerezuela y Anglada durante una de sus actuaciones. (Otras fuentes)

¿Cómo se presenta el verano? ¿Descansaréis?

J: Ahora estamos haciendo una gira con la COPE y si hoy vamos a Valladolid, el próximo día toca Oviedo, luego Gijón… En nuestro Facebook y en nuestra web salen todas las fechas [este jueves visitan Bilbao y el viernes estarán en San Sebastián]. Llevamos más de 70 conciertos durante todo el invierno, actuando en cafés teatro, y este verano vamos a dedicarlo más a escoger canciones para el próximo álbum. Tenemos más de 40 y hay que elegir las que creamos mejores.

¿La música da para vivir?

C: Gracias a Dios, da para vivir, si no, subsistiríamos. Pero tienes que seguir avanzando y no solo por una cuestión económica sino de crecimiento personal y profesional. Cada uno busca lo que necesita según sus necesidades; nosotros no nos podemos quejar.

J: Yo tengo 44 años, llevo desde que tengo uso de razón vivir de la música y llevo oyendo toda la vida que este mundo está muy mal y que el rock and roll ha muerto. Pero el rock no ha muerto y cada día hay gente que compone una nueva canción. Mientras haya gente con ganas de coger una guitarra e ir a cantar a un bar o a un estadio… Con eso no va poder nadie.

Como todo el mundo sabe ya, Jaime es íntimo de Felipe VI. Carolina, ¿llevas en el equipaje algún vestido de gala por si un día se presentan los reyes en un concierto?

Mi mejor vestido de gala intento llevarlo siempre puesto y es mi mejor sonrisa, venga quien venga. Si vinieran, estupendo. Si no, la sonrisa está preparada siempre.

Jaime y yo estamos trabajando toda la semana y el fin de semana nos vamos a comer una paella con los niños y nuestro grupo de amigos. Son cosas que ni se plantean”

Carolina Cerezuela

Artista

Carolina está casada con el tenista Carlos Moyà. La pareja tiene tres hijos: Carla, Carlos y Daniela. Carolina está casada con el tenista Carlos Moyà. La pareja tiene tres hijos: Carla, Carlos y Daniela. (Jean Catuffe/Getty Images)
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