Tríos y calentón en las aulas: los tratados sexuales de ‘Merlí’

Andan las hormonas un poco revueltas en la serie de TV3 Merlí que está agotando los últimos capítulos de su tercera y, a priori, última temporada. O sería más justo decir que los que están agotados son el elenco de actores de la producción, que parecen haber cambiado la filosofía por la anatomía como repertorio central. Para los que nunca han visto el espacio, decir que la serie gira en torno a las aventuras de un grupo de alumnos y su profesor de filosofía, Merlí, un docente que rompe con los esquemas tradicionales de la enseñanza con el objetivo de hacer pensar a los estudiantes y usar estrategias más allá de los libros para que comprendan qué se cuece en la vida real y qué pueden esperar de su futuro. Todo muy bonito pero que va con una condimentación especial cuya lectura no recomiendo a aquellos que vais rezagados y os exponéis a algún spoiler. Estáis avisados.

Ocurre que a medida que avanzan las temporadas podríamos ir añadiendo “x” al nombre de la serie porque parece que los guionistas están pasando por una fase en celo que se eterniza en el tiempo, por lo que el número de escenas tórridas y piruetas sexuales se ha multiplicado hasta al punto de que uno tiene la impresión de estar viendo una película para adultos. Ante todo, no olvidemos el contexto en el que suceden todos estos hechos: un instituto. Pues bien, gracias a Merlí, los alumnos de Salvados por la campana, Compañer os o Al salir de clase parecen más bien salidos de un belén, mientras que los demás parecen más bien salidos…sin nada más detrás.

Se entiende, porque uno ha sido estudiante, que entre los jóvenes de esas edades el sexo no pasa desapercibido. Hay necesidad de información, exploración y práctica. Pero es que el instituto Àngel Guimerà que es donde transcurre la serie está cada vez más cerda de la mansión Playboy. Cuidado. No seré yo quien critique unas prácticas que, bien mostradas y explicadas, ayudan a visualizar la sexología como algo común a lo que todos deberíamos enfrentarnos sin tabúes. Dicho esto, quizás la colección de ejemplos sexuales por temporada se les haya ido un poco por la manos, hasta el punto de que podemos llegar a confundir el curso académico con una orgía constante en forma de exposición magistral. Y para que veáis que no exagero, he intentando recopilar algunos de los escarceos que ya forman parte de la historia de una serie que hace reflexionar sobre la vida, pero también sobre el sexo.

La entrada de Merlí, interpretado magistralmente por Francesc Orella, ya fue triunfal: sexo con la profesora de inglés. Un pim pam. No contento con eso, el personaje- que es profesor de filosofía- aplica su propia visión del mundo para ligarse a las madres de dos alumnos. Y lo digo en plural porque son dos. Dos madres de dos de los estudiantes que tiene en su clase (Gerard e Iván). No sé yo si es algo habitual en los institutos, pero díría que las AMPAs consisten en otra cosa, aunque puede ser que esté equivocado. Y mucha atención porque no terminan aquí los escarceos de este Don Juan del siglo XXI ya que a sus conquistas hay que añadirle otro capítulo de sexo rápido con la nueva profesora de historia en el almacén. Es decir, en tres temporadas sexo con dos profes y dos madres de alumnos. Como veis la media no está nada mal.

Como es de esperar, también tenemos líos y sexo de usar y tirar entre varios de los alumnos, con especial interés y detalles en las escenas gays. Hasta el momento ya hemos visto dos encuentros tórridos con el mismo protagonista, Pol, a quien da vida Carlos Cuevas. Pol con Bruno, uno de sus mejores amigos, y Pol con uno de sus compañeros de trabajo del supermercado. La voracidad del aventajado alumno también hace que se haya liado con varias chicas de la clase como Berta o Tània. No es de extrañar que Pol sea el alumno preferido de Merlí, del que parece haber aprendido rápido.

Tan rápido que también vimos al mismo protagonista seduciendo a la madre de su compañero Iván, la misma mujer que se había liado con Merlí. Es decir, para aquellos que os hayáis perdido, hay un pobre chico que tiene que normalizar que su madre haya tenido sexo con su profesor y con uno de sus amigos de la pandilla. ¡Y todo esto en solo dos cursos escolares! Vaya, que cuando este niño acuda a la universidad, ¡deberá blindar a toda su familia! Tanta paciencia con este actor, Pau Poch, tenía que depararle alguna alegría así que, en el último capítulo de la serie, se introdujo una de las prácticas que todavía faltaba en la lista: un trío. Se supone que el tal Iván, pues, pierde la virginidad gracias a una anestesista que conoce cuando ayuda a dar a una luz a una mujer y a su compañera de clase. Y primero paz y después gloria.

La documentación de esta serie sobre la vida y su filosofía, o sobre la filosofía de la vida, como queráis, se completa con un par de escenas de masturbación, una profe que se lía con el de mantenimiento, el mismo de mantenimiento que se liará con una alumna (está al caer), dos profesores que practican sado entre ellos y, por si fuera poco en este infinito catálogo, sexo entre el profesor de castellano poco dado a la independencia y su homóloga en lengua catalana que organiza sus reuniones a las 17:14 como muestra de su fidelidad hacia Catalunya. Vaya, que en un momento de supuesta fractura social, se supone que un instituto lo arregla todo, y no precisamente para ir a buscar o a destrozar urnas.

Nuestro lector o lectora, que como ya he dicho otras veces con el fin de que me llegue un jamón por Navidad, es muy ávido e inteligente, habrá notado que en esta relación de prácticas Kamasutra para principiantes faltan dos cromos para completar el álbum. Uno es el de la escena lésbica, que sí que hemos degustado en otras series de TV3 como Cites, aunque no en el universo Merlí. Quedan capítulos, vamos a esperar. Y un cromo final donde un profesor pudiera liarse con un alumno. Me dice la nariz que este último caso no lo vamos a ver, ya sea por lógica, ética, filosofía aplicada o, simplemente, porque la mecha no da más de sí. Es lo que sucede cuando lo quemas todo tan rápido o eres tú el que va quemado.

La serie acumula diferentes escenas tórridas con profesores, alumnos y madres como protagonistas

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