Cuballama, otra vez en la mira del gobierno cubano

(Foto: cubacelular.org)

(Foto: cubacelular.org)

MIAMI, Estados Unidos.- La empresa Cuballama, una de las que provee servicio de llamadas y sms entre Cuba y EE.UU., ha vuelto este fin de semana a ser blanco de los ataques del periódico oficialista cubano Juventud Rebelde, que acusa a la compañía de fraude en un artículo ahora titulado “Las falsedades de Cuballama”.

El citado trabajo comienza describiendo que hace alrededor de dos años, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) bloqueó 238 tarjetas SIM prepago que habían sido contratadas “por personas naturales para su uso en territorio nacional”.

“Su desactivación se debió a que formaban parte de una red telefónica de carácter ilegal, montada en una casa particular del municipio de Guanabacoa, en La Habana”, escribe el periodista Yurisander Guevara en Juventud Rebelde.

Según Guevara, citando a ETECSA, un tal Ariel Lores Báez se encargó de utilizar la red clandestina “para enviar y recibir mensajes de texto y llamadas de voz entre nuestro país y el resto del mundo, obviando las tarifas oficiales vigentes”.

Lores Báez ya habría sido requerido por ETECSA en una ocasión anterior, debido a que “entre enero de 2010 y abril de 2011 este ciudadano había operado una red similar para llamadas de voz, en la que empleó líneas de telefonía fija y redes Wi-fi, según consta en los archivos del Departamento Antifraudes de ETECSA”.

Por otra parte, Lores Báez es “amigo personal” de Víctor Castro Vaquero, presidente de Cuballama.

Hace tres semanas, el mismo periódico oficialista, “órgano oficial de la juventud comunista”, dio a conocer que ETECSA había acusado a Cuballama por prestar servicios ilegales de comunicación. El reportaje estaba firmado también por Yurisander Guevara.

“El método más extendido y empleado por Cuballama, según investigaciones de ETECSA, es el que utiliza unos dispositivos llamados Simbox, los cuales se introducen en el paí­s de forma subrepticia. Estos se emplean para un tipo de fraude que se conoce como IBF, siglas en inglés de Interconnect Bypass Fraud”, mencionaba el artículo.

Daniel Ramos Fernández, director de Operaciones de Seguridad de ETECSA, dijo entonces que “aprovechando la inocencia de las personas, sus necesidades económicas, la falta de valores o baja percepción del riesgo que asumen, los organizadores de la actividad ilegal los convencen para que adquieran sus servicios”.

La publicación de ese primer artículo suscitó una respuesta inmediata de Cuballama, acusando al periodista Yurisander Guevara de haber mentido cuando dijo que la empresa no había respondido a un email que le había enviado el reportero. “Para los periodistas de ‘Juventud Rebelde’ parece ser más sencillo desarrollar teorías de la conspiración que ceñirse a hechos que se pueden constatar fácilmente”, escribió el propio presidente de la compañía.

El CEO de Cuballama alegaba que “no existe ninguna legislación o normativa internacional que nos obligue a firmar un contrato con un país específico para ofrecer servicios de telecomunicación al mismo, por lo que no estamos obligados a tener contrato directo con ETECSA para ofrecer servicios de comunicación a Cuba. Para Yurisander Guevara, parece algo imposible de concebir una industria de telecomunicaciones internacionales fuera del control de ETECSA o un universo comercial fuera de la Isla”.

“No participamos, ni hemos participado de ninguno de los esquemas que el autor (del artículo de Juventud Rebelde) describe. Que prepagamos por todos los servicios que ofrecemos a nuestros proveedores y que a lo largo de nuestra existencia, no hemos provocado a ETECSA pérdidas, sino cuantiosos ingresos”, concluyó Vaquero.

El periodista de Juventud Rebelde respondió en este nuevo artículo a las acusaciones de Cuballama sobre el establecimiento de un canal de comunicación entre él y la empresa. Sostuvo que “jamás” había recibido respuesta alguna de Cuballama y sugiere que aquella se habría “perdido en el ciberespacio”, además de considerar que la propia Cuballama habría manipulado las pruebas de que sí le respondió al periodista antes de que este publicara su primer trabajo.

Guevara citó además a Jorge Mario Sacre, jefe del Departamento Antifraudes de ETECSA, quien afirma que “las declaraciones de Vaquero son totalmente falsas”.

“Cuba recibe el tráfico internacional de llamadas y mensajes de texto a través de dos centrales telefónicas internacionales dentro del país, que se encargan de distribuir el contenido a centrales de tránsito, las cuales lo dirigen luego al usuario final mediante centrales correspondientes”, explicó el funcionario.

Sin embargo, “Cuballama viola este proceso” debido a que “la llamada o mensaje de texto procedente del exterior que usa los servicios de esa empresa no transita por las centrales internacionales de ETECSA”.

Lejos de ello, Cuballama “dirige el tráfico vía internet directamente a una pasarela que forma parte de una estructura fraudulenta, de esta forma lo introduce directamente a una central local” ubicada en una casa particular, explica Sacre, por lo que ETECSA no tiene un control sobre las comunicaciones.

La publicación de ambos artículos por Juventud Rebelde ha levantado una ola de críticas en los lectores del periódico y usuarios habituales de Cuballama, quienes acusan a ETECSA de ser un monopolio que eleva los precios indiscriminadamente y provee un servicio de pésima calidad.

Loading...