Hoteles, tiendas… ¿y mi casa pa’ cuándo!

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SANTIAGO DE CUBA.- Sin dudas Santiago de Cuba ofrece un inmensa riqueza cultural y ambiental para cubanos y foráneos, colocando a esta provincia como destino turístico de relevancia dentro del país. Si bien el desarrollo del turismo beneficia al pueblo, o por lo menos así lo expresan medios oficialistas, las lujosas y modernas edificaciones quedan como pez fuera del agua entre las muchas viviendas con peligro de derrumbe y otras ya convertidas en escombros.

Ante la mirada atenta y curiosa de transeúntes ya se comienzan a levantar los primeros cimientos de obras dirigidas al sector del turismo en la oriental provincia. Con un plan constructivo de 17 instalaciones hoteleras y tres ampliaciones de las ya existentes, previendo la culminación de las mismas para el año 2030.

“Mi casa se está cayendo y al lado se está levantando este hotelazo, será para que los extranjeros aprecien los derrumbes de la zona”, así lo refiere una joven que observa cómo se instalan los andamios en la fachada del futuro hotel Perla de Cuba, situado en la Alameda santiaguera.

Dicha instalación era un pequeño hostal con el mismo nombre que fungía como hospedaje para trabajadores del sector del transporte, una terminal de guaguas dirigidas a cubrir las rutas municipales y su parte trasera estaba completamente destruida y convertida en un basural. Pero desde que la cadena hotelera Cubanacán, puso su interés en la añeja estructura, por su ubicación en la reconocida arteria, se comenzó a convertir en un lujoso hotel, que presume entre los barrios precarios que se encuentran en esta área.

Según aseguraron directivos del Ministerio del Turismo (MINTUR) en el canal oficialista Tele Turquino, “todos los esfuerzos están concentrados en aumentar la capacidad hotelera de la provincia”.

“Para este año nuestro sector tiene altos compromisos, queremos resaltar el turismo de ciudad y el de naturaleza, este último complementado con el Hotel II Frente que ya se comenzó a construir. Queremos rescatar además las edificaciones de alto valor patrimonial y arquitectónico de la ciudad, en conjunto con la constructora EMPROY 15 que ya casi tienen terminado el Hotel Enramadas, construcción eclética que se recuperará y puesta al disfrute de nuestros visitantes”.

Además, como certificó el inversionista principal de esta empresa, Juan Carballo Elizalde en el semanario Sierra Maestra, el hotel Enramadas contará con 72 habitaciones, de las cuales 18 se pondrán en funcionamiento próximamente. “Habilitaremos un lobby bar y un Roof Garden y ya tenemos el 90 % del sistema eléctrico e hidráulico terminado”, resaltó.

Cientos de tiendas e instalaciones con interés turístico se han diseminado por la ciudad. Eso sí, muy alejadas de la realidad económica de los cubanos de a pie, y es que aunque el Partido Comunista ya no prohíbe la entrada al turístico mercado del ocio en el país, aún siguen siendo lugares prohibido para la mayoría de los cubanos que no poseen recursos, ni salarios acordes con los exorbitantes precios de este sector. Así lo refiere Mary, una señora pensionada que se encontraba tomando fotos en las afueras del Hotel Meliá Santiago. “Cuando miro mi cartera y la entrada del hotel, me parece ver un cartel diciéndome que para mí es ilegal entrar ahí”.

Al mismo tiempo un nuevo centro perteneciente a la Cadena de Tiendas Panamericana recibe sus últimos retoques para comenzar a operar en su totalidad en Santiago de Cuba, pues ya abrieron al público los departamentos de mercado y electrónica.

Se levanta con aires de grandeza e intimidando a los bolsillos de la mayoría de los santiagueros. Aunque ya en sus inicios comienza a mostrar los problemas que cada vez son más cotidianos entre los cubanos. “Empezaron los otros días y ya no hay bolsas”, comentó una señora indignada porque no tenía dónde llevar lo que había comprado.

Por otra parte, cerca de este gran centro comercial ya comenzó la liberación de la parcela con una extensión de 7.28 hectáreas, donde estará enclavado el Hotel Plus, primer hotel de cinco estrellas en la provincia. El mismo contará con alrededor de 450 habitaciones y será el mayor centro de encuentros de los más importantes y diversos eventos de todos los niveles.

Pero las grandes construcciones que por estos días se acometen en la ciudad en cuanto a instalaciones turísticas, dejan atrás las más de 28 100 afectaciones totales y parciales de viviendas, que aún persisten tras el paso del huracán Sandy en el año 2012.

Según directivos de Vivienda y Planificación Física, el plan constructivo de ese año prevé solo la construcción de 5000 viviendas, entre edificios y construcciones de tipología IV para los casos más precarios, de los cuales en lo que va de año solo se han terminado alrededor de 1500.

Gertrudis Santiesteban fue beneficiada con una vivienda de características IV, pero asegura que cuando el huracán Irma amenazaba con destrozar a la región oriental de Cuba, temió y se fue para un albergue, dejando atrás todo lo que tenía, puesto que según sus palabras “estas casas de madera no aguantan ni un vientecito, llevo viviendo aquí un año y ya se están pudriendo los palos. Gracias a dios la Irma no pasó por aquí”, suspiró.

Como Santiesteban, muchos santiagueros aguardan la terminación de sus viviendas y muchos otros que les llegue el turno para que sus nombres se incluyan en las interminables listas del plan constructivo. Mientras ven cómo se edifican en tiempo récord las instalaciones dedicadas al ocio de foráneos, ratifican que con sus pocos recursos y la falta de solvencia económica solo podrán ver sus casas tal vez cuando ya sea demasiado tarde, y sus ojos no tengan la fuerza para reconocer las paredes y un techo que los cobije. En el olvido va quedando esta frase de la constitución: “que no haya familia que no tenga una vivienda confortable”.