Irma y la incompetencia gubernamental Cubanet

Candado en la puerta de uno de los talleres (Foto: Fernando Donate)

HOLGUÍN, Cuba.- Las intensas lluvias del de Irma “sacaron a flote” hechos de corrupción, incapacidad sindical y verdades a medias ocultas hasta ese momento en Holguín. Uno de ellos es lo sucedido en la Óptica situada en la carretera Central, cerca del reparto Harlem de la capital provincial.

La instalación estatal se inauguró hace apenas seis meses y contó con un alto presupuesto para su construcción e instalación de nuevos equipos, según anunciaron con euforia los medios oficialistas.

Pero, producto a la lluvia del huracán, se desplomó una parte de la cubierta y el agua inundó la zona de recepción y entrega de los trabajos al cliente, comenta a CubaNet una persona que por temor a represalias se identifica sencillamente como Pedro.

El trabajador califica de “muy grave” la situación y asegura que la solución al problema llevará tiempo. “Los daños son muy grandes y es el resultado del pésimo trabajo de restauración del lugar”, afirma.

Como parte de la reconstrucción, el local fue dividido. En un lado quedó el taller de tallado, y en el otro el servicio de óptica.

Pedro asegura que el trabajo no se realizó con calidad, por la insuficiente cantidad de materiales de la construcción empleados en la obra.

“Yo vi como los materiales se desviaban ilegalmente hacia otros destinos. Había un descontrol total. A mí me ofrecieron sacos de cemento en venta”, denuncia el empleado.

La ineficiente restauración también perjudicó al taller de tallado provocándole filtraciones y goteras en el techo. Esto obligó, por el cambio de lugar, a detener el funcionamiento de los nuevos equipos de alta tecnología orgánica procedentes de Italia, destinados para la confección de lentes.

Un escueto y justificativo cartel colocado en la puerta de la instalación anuncia el cierre del local por rotura.

“Mientras se arregla el techo, solo queda funcionando una máquina de las cinco montadas, y esto afecta nuestro salario porque cobramos por trabajo realizado”, asevera Lídice Pérez, una de las empleadas.

Los talleres han ralentizado su servicio (Foto: Fernando Donate)

En una reunión sindical, la joven, respaldada por sus compañeros, había alertado sobre la mala calidad de la terminación de los trabajos de restauración que en un futuro repercutiría negativamente en el proceso productivo, pero su solicitud fue ignorada.

“Ahora el sindicato nos vuelve a dar la espalda, y no tenemos respuesta cuando le solicitamos que demande a la administración una compensación monetaria a nuestro favor por la afectación actual al salario debido a una ineficiencia de la que nos somos culpables”, sentencia.

El establecimiento está concebido para prestar servicio a todas las ópticas de los municipios holguineros y también a las provincias vecinas, como las Tunas y Guantánamo.

El cierre de la óptica ha creado malestar en los pacientes, quienes, por un lado, ven alargarse el ciclo de espera para recibir los espejuelos, y por el otro, reciben como respuesta un “no” para encargar nuevos trabajos.

Pedro comenta que semanalmente, los medios oficiales locales publican reportajes sobre la inauguración de nuevas instalaciones donde las máximas autoridades comunistas del territorio son protagonistas.

“Con el paso del tiempo, las obras presentan problemas de construcción y ningún medio oficial critica la mala calidad”, dice Pedro.

Los trabajadores de la instalación han dado a conocer sus quejas en cartas enviadas a la prensa oficial de la que no han obtenido respuesta.

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