La Constituyente de Maduro podría parecerse a las Comisiones de Candidatura castristas Cubanet

LA HABANA, Cuba.- Fueron muchos los que desde un primer momento advirtieron los amagos totalitarios del chavismo en Venezuela. Expresiones al estilo de “esta Revolución llegó para quedarse”, o “aquí jamás volverá el pasado”, dichas con frecuencia por Hugo Chávez a partir de su arribo al poder, eran indicios de las verdaderas intenciones de esos autotitulados “bolivarianos”.

Pero aguardaban por la ocasión propicia para quitarse la careta, y echar a un lado el modelo de democracia representativa, con el que, a regañadientes, convivieron durante casi tres lustros. Además, deben de haber pensado los chavistas, ya era hora de  copiar alguno de los métodos con que los hermanos Castro han mantenido a Cuba sumida en el totalitarismo.

Y el momento parece haber llegado con la presidencia de Nicolás Maduro, el heredero aventajado del difunto hombre fuerte de Caracas. Ya no tendrán que soportar más la presión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que respeten los principios de la democracia. Al propio tiempo, solo acabando con cualquier vestigio del Estado de Derecho, y reprimiendo sin piedad a sus opositores, podrían conservar el poder.

Entonces al señor Maduro se le ocurrió una jugada perfecta para matar tres pájaros de un tiro: transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico, y redactar una nueva Constitución. Todo ello pretende lograrlo mediante una Asamblea Nacional Constituyente.  Y de paso se quitarían de encima a un poder legislativo realmente independiente, representado por la Asamblea Nacional opositora.

No está totalmente clara la manera en que los chavistas conformarán la Asamblea Constituyente, aunque las declaraciones de Maduro en el sentido de que será una Constituyente “de pueblo”, hacen presagiar  una elección de a  dedo con tal de asegurar una mayoría favorable al gobierno.

Para materializar una elección de tal naturaleza, es muy probable que los chavistas hayan vuelto la vista hacia sus mentores cubanos, y en especial al modo en que los castristas eligen, al menos, al 50% de los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, y también a los delegados a las Asambleas provinciales.

Nos referimos a las famosas Comisiones de Candidatura, integradas por miembros de organizaciones apéndices del Partido Comunista de Cuba —CTC, UJC, FMC, CDR y otras— , y que seleccionan a las “personalidades” que irán directamente a las boletas que serán votadas por los electores.

Por supuesto que en la selección de las Comisiones de Candidatura no faltan los Raúl Castro, Machadito Ventura, Díaz-Canel y otros prominentes miembros del Partido, el Gobierno, las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior. Por el contrario, nunca han incluido a ningún opositor al gobierno.

Y para que la copia sea perfecta, tal vez el señor Maduro piense que la Constituyente dé paso a una nueva Constitución que les permita a los gobernantes convertirse también en legisladores, como mismo sucede en Cuba.

Así veríamos un Parlamento bolivariano en el que, además del propio Maduro, ocuparían asientos, entre otros, Cilia Flores, Elías Jaua,  Delcy Rodríguez, Adán Chávez Frías, y ese raro venezolano que se hace llamar Tarek El Aissami.

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