¿La empresa más ineficiente de Guantánamo? Cubanet

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GUANTÁNAMO, Cuba.- El contrato de suministro de agua potable es uno de los contratos de prestación de un servicio regulados por el Código Civil. Como en Cuba la entidad que presta ese servicio es estatal los ciudadanos no tienen más opción que formalizar con ella el contrato, que se ven obligados a aceptar en todas sus cláusulas, de lo contrario no recibirían agua pues no hay otra entidad suministradora a la que acudir.

Se trata de un contrato donde los derechos del cliente se violan constantemente pues la empresa no entrega un agua de calidad y tampoco lo hace diariamente. Aun así los ciudadanos carecen de la posibilidad de recibir una tutela jurídica efectiva ante los incumplimientos de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados.

Desde hace años los guantanameros se quejan reiteradamente sobre la inestabilidad del abasto de agua. Roturas de tuberías o equipos de bombeo, trabajos en la modernización de las redes  y la sequía —a pesar de que ha llovido bastante—, son las causas que los dirigentes de esa entidad alegan como impedimentos para ofrecer un suministro estable del líquido.  Pero a  pesar de los incumplimientos el cobrador del agua no deja de pasar mensualmente por los domicilios para cobrar por un servicio deficiente.

En cualquier parte de la ciudad, sobre las calles, pueden observarse largos tubos de polietileno destinados a sustituir las redes de un acueducto sobre el cual se ha informado y prometido mucho desde hace más de cinco años pero que no acaba de cumplir su función social con eficiencia. Guantánamo se encuentra entre las seis ciudades más pobladas de Cuba pero carece de un sistema de acueducto y alcantarillado en toda su zona urbana. Las redes existentes, en su gran mayoría, son las mismas que construyó el gobierno interventor de Leonardo Wood. Después de 58 años de castrismo ahora es que el gobierno comienza a realizar acciones para sustituir dicha red gracias al apoyo financiero de otros países, porque si no…

Irónicamente, cuando la ciudad es azotada por un brote de conjuntivitis que no cesa y debían extremarse las medidas higiénicas, el carnaval ha comenzado sin tener asegurado un mínimo suministro de agua en algunas de sus áreas, como este corresponsal pudo verificar el pasado viernes 11 de agosto.

Los vecinos que viven en la calle 7 Oeste entre 2 y 3 Norte llevan ya 18 días sin agua. Desde el 30 de julio pasado  han estado llamando al teléfono 21381284, lugar donde se llenan las pipas y al 21322714, centro de despacho. Cada día ha habido una justificación diferente.  Este sábado 12 de agosto algunos vecinos volvieron a llamar y les informaron que tenían que esperar a que terminara el carnaval. Se trata de unas cuantas casas que por más de veinte años presentan dificultades con el suministro de agua y a pesar de las cartas y quejas a todos los niveles el problema persiste.

La situación se reitera en otras partes de la ciudad, aunque en muchos sitios el agua se pierde a raudales y la citada empresa no elimina esos salideros.

El pasado 4 de agosto el periódico Venceremos, órgano oficial del comité provincial del partido comunista,  publicó en su sección Instantáneas que de forma reiterada se ha advertido a los dirigentes de la mencionada empresa de un salidero existente en la calle Luz Caballero entre 6 y 7 Sur sin que hasta la fecha hayan hecho nada por eliminarlo. Ese mismo día, en la misma sección, publicó la queja de los vecinos que viven en la calle 3 Norte, entre San Gregorio y Cuartel, ante la inestabilidad del servicio.

A la manifiesta incapacidad de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados de Guantánamo para cumplir con su objeto social se unen quejas sobre la calidad del agua que está suministrando. Así lo recogió el citado periódico el pasado viernes 11 de agosto cuando en la sección de marras publicó la queja de Damaris Lafargue Creagh, vecina de la calle 15 Este,  entre Narciso López y Paseo, barrio  San Justo. Esta ciudadana denunció que el agua está llegando con fango y mal olor, algo que no ocurre únicamente en esa zona de la ciudad. Las autoridades respondieron que el agua suministrada está apta para el consumo humano, aunque se sabe que a otras zonas se les suministra agua tomada directamente de  uno de los ríos que atraviesa la ciudad. En ese río algunos ciudadanos bañan a sus bestias y limpian sus vehículos. Esa es el agua que nos ofrecen.

Otro aspecto del problema radica en la inexistencia de tapas de registros en numerosas calles, algunas de ellas en zonas muy transitadas, con el consiguiente peligro para choferes y peatones. También es evidente el mal estado de los sistemas evacuadores de aguas albañales.

En la calle San Gregorio y el 8 Sur, desde hace más de seis meses existen dos huecos enormes que derraman aguas albañales y  se convierten en criaderos de mosquitos. Además expelen una fetidez insoportable. Cubanet estuvo en el sitio  y aunque en ese momento no había derrame algunos vecinos aseguraron que eso es lo excepcional, y mostraron preocupación pues cuando brotan las aguas albañales contaminan los balones de fútbol  de los muchachos con el consiguiente peligro para su salud. Según sus palabras las brigadas de la empresa de Acueductos y Alcantarillado han acudido varias veces pero no acaban de resolver el problema.

En la calle Pedro A. Pérez esquina al 5 Sur los vecinos también se quejaron al periódico oficialista el pasado 11 de agosto por la obstrucción de dos registros del alcantarillado. Según la queja, ahí también ha acudido varias veces una brigada de la empresa pero sólo ha hecho “curitas” pues pocas horas después la situación vuelve a ser la misma.

En la calle Prado, entre Ahogados y 1 Oeste, desde hace más de tres meses los vecinos tienen problemas con el suministro de agua debido a dos salideros que existen en la calle y que están señalizados con sendos palos. Hasta la fecha tampoco ha habido solución a pesar de las quejas reiteradas y las promesas.

Si nos guiamos por esta realidad y por las quejas reiteradas de los guantanameros sobre el trabajo de la empresa de Acueductos y Alcantarillados de Guantánamo no hay dudas de que está entre las más ineficientes del territorio.