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«Llegó la hora del cambio, la hora del pueblo»

MADRID, España.- El grupo ciudadano Cambio ¡Ya! emitió una declaración exigiendo que “el grupo oligárquico abandone el poder en Cuba”, como mejor salida para que la Isla salga de la profunda crisis que atraviesa. 

El texto señala que existe un consenso nacional sobre quiénes son los responsables de esta crisis: “un reducido grupo de personas, una elite autocrática de poder a las que hay que exigir incondicionalmente su inmediata salida del poder”.  

“El cambio puede y debe ser no violento. (…) El pueblo cubano es solo uno y tenemos los recursos humanos, el talento, la iniciativa, las relaciones globales y los recursos financieros para alcanzar esa Cuba próspera para el bien de todos. Entre todos, podemos levantar la Cuba que merecemos”, destaca la declaración

A continuación reproducimos la declaración íntegra

CAMBIO ¡YA!

Somos cubanos de diferentes creencias, experiencias personales, géneros, profesiones, razas. Nos une la convicción de que es la hora del cambio para la reconstrucción del país con todos y para el bien de todos. Queremos compartir nuestras convicciones comunes con la nación cubana. Sentimos que para Cuba esta es una hora de decisiones personales de gran trascendencia, y queremos contribuir a identificar ideas, aunar voluntades y así facilitar el proceso de acciones colectivas y eficaces que este tiempo reclama.

¿Dónde estamos? En una sociedad con amplios sectores en la pobreza, con servicios de agua, salud, educación y transporte en ruinas, con un déficit millonario de viviendas. El nuestro es un pueblo azotado con multas y precios impagables por servicios básicos y alimentos. Pero en el país la falta de libertades básicas de pensamiento, expresión y organización impiden la transformación, pactada y no violenta, hacia una sociedad abierta, libre, y próspera. En 1959, a mediados del siglo pasado, se prometió libertad con pan y pan sin terror. En 2022, en la segunda década del siglo XXI no hay pan y contra quienes lo reclaman abunda el terror. No hay forma de maquillar esa realidad con discursos y doctrinas.

Hay que dejar atrás ese pasado poniéndonos de acuerdo en cómo entrar ahora mismo al futuro que merecemos. Sí, nuestro futuro. No tenemos que seguir mendigando dentro ni procurando fuera del país lo que por derecho nos corresponde. Lo que está en juego en este año 2022 es el futuro de todos los cubanos, no más el de unas pocas familias.

¿Quiénes bloquean con leyes absurdas el desarrollo de las fuerzas productivas, aplastan los sueños, se desentienden de las necesidades básicas de los ciudadanos, reprimen la libertad, hacen crecer la miseria y empujan a decenas de miles a emigrar para escapar de esa muerte cotidiana?

¿Quiénes persiguen el pensamiento libre, el arte y la esencia misma de la libertad, matando, torturando, encarcelando y desterrando a nuestros hermanos?

¿Por qué no se invierte en las necesidades prioritarias del desarrollo nacional? ¿A nombre de quiénes están las acciones de las empresas de GAESA, por qué nadie audita sus cuentas, por qué sus sedes principales y cuentas bancarias están radicadas en otros países mientras las compañías que tiene en Cuba son legalmente sus “sucursales”?

¿Quiénes trafican con nuestros médicos, los exponen a peligros a su seguridad, les arrebatan el 80 % de sus salarios y los obligan a trabajar de informantes contra sus propios pacientes, mientras en nuestros hospitales se siente su ausencia?

¿Quiénes malgastaron durante tres décadas miles de millones de subsidios soviéticos en aventuras militares de ultramar, represión interna y siguen haciéndolo hoy en hoteles de lujo que permanecen medio vacíos en lugar de invertirlos en proteger de inmediato la seguridad energética y alimentaria del pueblo?

La respuesta la sabemos: son “ellos”. Apenas mil personas que se han apropiado del poder real y de la patria para su enriquecimiento. “Ellos” son los que sobran.

“Ellos” son los mismos que desde el 11 de julio del pasado año han instalado el terror judicial y policial para suprimir las protestas y ahora enfrentan el hecho de que el pueblo sigue exigiendo libertad cada día por todo el país que hundieron en una crisis económica y humanitaria de grandes proporciones. Los mismos que hoy se disfrazan con argumentos humanitarios frente a la hambruna y catástrofes que ellos crearon. Los que usan su aparato internacional de agentes de influencia, propaganda y cabildeo en EE. UU. y Europa para que les levanten las sanciones y poder seguir enriqueciéndose  y reprimiendo a los ciudadanos. La mejor ayuda humanitaria al pueblo cubano es apoyarlo de manera consecuente en su lucha por una sociedad democrática, con libertades políticas y económicas basadas en un Estado de Derecho.

La Cuba nueva será de todos y para todos, sin distinción de piel, credo, ideología u opinión, la Cuba que construiremos entre todos; porque el cubano es cubano en La Habana y Pinar del Río, en Miami o Nueva York, en Tokio o en Madrid.

Somos una sociedad transnacional partida en pedazos por el sistema vigente. Los que quebraron nuestras familias, impidieron por muchos años todo contacto entre ellas y todavía nos tratan como ciudadanos de segunda clase presentan el destierro como un foco de odio que aguarda el momento para arrebatarle al pueblo sus viviendas, escuelas y centros de salud. Hoy ya está claro que ellos convirtieron en ruinas esos servicios y lo que ahora sostiene la economía de muchas familias en Cuba son las remesas que envían sus parientes desde el exterior. Los mismos que todavía requieren de un “permiso” para poder visitar el país donde nacieron. Los cubanos no necesitamos que se nos predique reconciliación. Estamos reconciliados.

No existe ninguna ley ni intención de reclamar centros escolares u hospitales, eso es una vieja mentira de la propaganda. Los que estamos en el exterior ayudaremos a reconstruir esos servicios y a levantar el millón de viviendas que hacen falta.

Podemos reunificar y reconstruir la gran nación cubana, no en 20 años, ni en 50. En apenas 5 años Cuba será otra. Una vez garantizadas las libertades políticas y económicas, economistas y expertos calculan que alrededor de 5,000 millones de dólares, solamente de los cubanos en el exterior, serán inyectados en el primer año a micro, medianas y grandes empresas familiares en la Isla. A ellos se sumarán importantes inversiones procedentes de otros países y personas de otras nacionalidades.

El pueblo cubano es solo uno y tenemos los recursos humanos, el talento, la iniciativa, las relaciones globales y los recursos financieros para alcanzar esa Cuba próspera para el bien de todos. Entre todos, podemos levantar la Cuba que merecemos. Todos, a excepción de la actual oligarquía autocrática y sus incondicionales represores, caben en este cambio. Incluimos y llamamos a unirse a los militares, militantes y funcionarios honestos a esta justa demanda de pan y libertad.

La élite autocrática que se ha desentendido de las necesidades del pueblo tiene que irse del poder ya. Llegó la hora del pueblo.

El cambio puede y debe ser no violento. Quien se oponga a ello, sea cual sea su justificación, sufrirá las consecuencias de su irresponsabilidad. Son varias las experiencias históricas de cambios que han ocurrido con mínima o ninguna violencia y donde se encontró espacio para todos los que cooperaron en abrir puertas al cambio necesario.

Como personas de paz, pero siempre irreductibles ante los chantajes, presiones y violencia de nuestros opresores, anunciamos nuestra voluntad de comenzar a trabajar de forma conjunta con todas las personas y sectores que pueden contribuir a un cambio rápido y sólido a la vez. Pronto recabaremos tus ideas para reflexionar juntos.

Mujeres, hombres, jóvenes, ancianos, blancos, negros, en la isla y el destierro. Hoy, ¡Somos Uno! Entre todos podemos alcanzar la Cuba libre, próspera e independiente que todos los cubanos merecemos.

  1.    General Rafael Del Pino
  2.   Carlos Alberto Montaner. Escritor, periodista
  3.   Rolando Cartaya. Periodista independiente, expreso político. Miembro fundador del Comité Cubano Pro Derechos Humanos
  4.   Mario Félix Llerena. Pastor Bautista
  5.   Ariel Ruiz Urquiola, Dr. en Ciencias Biológicas, ecologista, campesino, expreso de conciencia
  6.   Emilio Morales. Empresario
  7.   Jorge Sanguinetty. Dr. en Economía
  8.   Magdelidia Hidalgo. Activista y campesina
  9.   Anamely Ramos. Profesora de Historia del Arte y activista
  10.   Saily González. Emprendedora y activista

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