Turoperadores de EEUU temen que política de viajes a Cuba pueda ‘empeorar’ Cubanet

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Pasajeros descendiendo de una avión de JetBlue. La aerolínea estadounidense ha sido de las que se ha mantenido operando en Cuba desde la inauguración de vuelos regulares, el pasado agosto (bussinesinsider.com)

MIAMI, Estados Unidos.- Los operadores turísticos a Cuba de EE.UU. temen que las medidas anunciadas a principios de mes por el presidente Donald Trump pudieran ser un precursor de una política mucho más restrictiva a la isla, reporta El Nuevo Herald.

Trump anunció hace unas semanas un cambio en la política de la Casa Blanca hacia el Palacio de la Revolución. El presidente de EE.UU. aseguró que a partir de ahora los funcionarios serían mucho más estrictos con los intercambios “pueblo a pueblo”, una de las doce categorías de viajes autorizadas por Barack Obama tras el inicio del “deshielo” bilateral.

Aunque la existencia del embargo a Cuba limitaba todavía la entrada de estadounidenses a la isla caribeña, la mencionada categoría de viajes abierta por Washington permitió que decenas de miles de ellos pudiesen viajar por primera vez allí.

Trump hizo un cambio aparentemente menor en quién puede viajar a la isla, en tanto los individuos ya no pueden planear sus propios itinerarios en la categoría de pueblo a pueblo y tendrán que hacer estos viajes educativos como parte de un grupo.

Por otro lado, la nueva prohibición de hacer negocios con los militares cubanos, dueños de la mayor parte de la economía, también pudiera afectar negativamente a los viajeros estadounidenses.

Los hoteles y villas Gaviota, compañías turísticas que ofrecen desde safaris hasta recorridos nocturnos por La Habana, agencias de alquiler de automóviles, gasolineras, marinas, tiendas, una flota de autobuses turísticos, una pequeña aerolínea, atracciones que van desde bares especializados en cerveza hasta clubes nocturnos, y prácticamente todos los hoteles, restaurantes y tiendas en La Habana Vieja a través de su marca Habaguanex, pertenecen a militares, a los que Trump piensa asfixiar con sus medidas.

El Gobierno estadounidense ha encargado al Departamento de Estado crear una lista de entidades prohibidas “con las que no se permitirá hacer transacciones directas”. Hasta tanto no estén disponibles los nombres de esas empresas, los operadores turísticos no están seguros de hasta qué punto sus actividades con Cuba pueden quedar afectadas.

“Lo que más me preocupa es que hay muchas cosas que no sabemos”, dijo a El Nuevo Herald Bob Guild, vicepresidente de Marazul Travel, que vende recorridos turísticos en grupo a la isla.

Marazul ha solicitado reservaciones de hotel hasta el 2019 para sus grupos y algunas de esas habitaciones están en hoteles de Gaviota, dijo Guild. Aunque Marazul, con sede en Nueva Jersey, no sabe cuánto costarán las habitaciones hasta que se acerque bastante la fecha de los viajes, Guild dijo que Marazul ya tiene confirmación de empresas turísticas cubanas de que grupos de habitaciones solicitadas estarán disponibles.

Las transacciones con empresas militares cubanas se permiten si “se coordinaron antes de la emisión de las nuevas normas”, agregó Guild. “Eso pudiera significar que estamos bien”.

Los viajeros individuales que planearon recorridos bajo la categoría de pueblo a pueblo e hicieron al menos una reservación de aerolínea o albergue antes del anuncio de Trump sobre la nueva política, el pasado 16 de junio, todavía podrán viajar bajo esa categoría si acaso su visita fuera después de la fecha en que se emitan las nuevas normas.

Hasta tanto no se emitan las nuevas regulaciones, continúan en vigor las medidas tomadas por la administración anterior.