2-0: El Real Madrid gana al América y jugará la final

El Real Madrid se ha clasificado para disputar la final del Mundialito, jugará contra el Kashima Antlers japonés el próximo domingo en Yokohama. Ganó al América de México (2-0) con goles de Benzema, que llegó con el cronómetro de la primera mitad agotado (min. 46) después de una asistencia medida y magistral de Kroos, y de Cristiano Ronaldo ¡¡¡en el 93!!!. Parecía una broma. Los dos goles del Real Madrid al más puro estilo Sergio Ramos, con el tiempo agotado.

Marcó Bezema otro gol importante aunque fuera el mejor Lucas Vázquez, el más dinámico, activo y despierto del equipo. Marcó Cristiano con un tiro cruzado y reía porque parecía increíble aunque lo que pasó después todavía lo hacía todo más cómico. El árbitro dio el gol, pidió después revisión de video porque había dudas sobre un posible fuera de juego y finalmente, tras visionarlo el árbitro asistente de video, daba el gol por válido. El América de La Volpe jugó con orden y corazón, le puso espíritu y transmitió entrega. Poco más. La diferencia de calidad entre ambos equipo es tanta que el 2-0 es casi una victoria para el conjunto mexicano.

El Real Madrid empezó el partido dormido, afectado por el jet-lag o por el frío con el que habían salido a jugar el encuentro. No era capaz el conjunto blanco de imponer el ritmo suficiente como para crear peligro mientras el América se presentaba bien posicionado, luchando por cada balón, correoso, dispuesto a transmitir las órdenes de su entrenador, Ricardo La Volpe, de vivir el partido con la intensidad de la final de sus vidas. Sólo Lucas Vázquez se salía del guión aburrido del Real Madrid poniéndole velocidad e ingenio. Luquitas logró transmitir esa pasión a Cristiano Ronaldo y entre los dos mantenían al equipo blanco,

Corría el minuto 20 cuando Cristiano Ronaldo lanzaba una falta a la barrera – después de una falta inexistente- y cinco minutos después, el portugués remataba al palo un jugadón iniciado con un robo de balón de Lucas Vázquez, que continuó la jugada combinando con Ronaldo y poniéndole el balón para que el portugués tuviera la ocasión más clara hasta ese momento.

El América atacaba a trompicones, con más corazón que técnica. Llegaba Sambueza al área de Keylor Navas en el 29 provocando un silencio aún más evidente en una grada medio vacía y poco animada. Un doble chut de Cristiano en el 32 con parada meritoria de Moisés Muñoz después de un inicio del partido osado por parte del portero del América era el preludio de una ocasión del equipo mexicano tras un balón perdido por Marcelo que completaba William da Silva con acierto de Navas.

Parecía que la primera mitad finalizaba con un empate a uno que respondía bastante a los méritos de uno y otro cuando apareció Kroos, el hombre de las asistencias de oro en finales, para colar un pase interior a Karim Benzema que remataba a gol con el exterior. Pasaban cinco segundos de los 46 minutos, la primera mitad ya había finalizado pero marcó Benzema, como lo hace Sergio Ramos, con el crono ya superado. Sambueza se volvía loco reclamándole al árbitro que el tiempo ya había finalizado. No podía creerse el capitán del América que el Real Madrid hubiera vuelto a hacerlo.

La segunda mitad empezó con los mismos protagonistas que habían dado al Real Madrid chispa en la primera mitad. Todo lo armaban entre Lucas Vázquez, que cada partido hace méritos para formar parte del once titular merengue, y que ha encontrado a un Cristiano Ronaldo entregado a su espíritu. Hasta consiguió el extremo que Cristiano le cediese un balón después de que en el 60 el portugués hiciera lucirse a Muñoz con un disparo desde el vértice del área grande.

Modric despertaba en el 65 para inventarse un remate en el área pequeña tras un fallo de Cristiano en el remate a puerta vacía de cabeza tras un centro de Lucas Vázquez. El América mostraba sus carencias como equipo, demasiado inocentes, voluntarios, entregados, honrados pero con mucha diferencia de calidad con el Real Madrid.

En el minuto 70, Zidane miró al banquillo para darle viente minutos a James, que entraba por Kroos. El público celebró la entrada de James, aunque el colombiano pareciera dormido. Benzema se retiró en el 78 para que entrase Morata. Faltaba aún el gol de Cristiano, que había buscado el tanto todo el partido. Bastaba ese tanto para confirmar que los partidos del Real Madrid no acaban con los 90 minutos reglamentarios.

Seguramente los 50.111 espectadores esperaban mucho más del partido. La Volpe maldice el tiempo extra. Zidane está más cerca de su objetivo: acabar el año con otro título.

Victoria del Real Madrid ante el América




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