Crónica Olympiacos – Barcelona: El Barça se encalla con el gol y aplaza su pase a octavos

Un enorme mosaico emergió de la grada al saltar el Barça al césped del estadio del Olympiakos. “Nosotros gobernamos esta tierra”, proclamaba la afición cartulina en mano. Y el lema, con el que habían saludado el retorno de Valverde, les sirvió para presumir de empate ante el Barça (0-0). El equipo azulgrana sigue líder de su grupo Champions pero debió aplazar su clasificación matemática y también la gesta de enlazar cuatro victorias seguidas por primera vez desde 2002.

Desde el primer minuto, sintiéndose superior, el Barça tejió su juego dando punzadas. La idea partió de Valverde que conociendo bien a los locales, dibujó un esquema con poderío de centrocampistas, un doble pivote Busquets-Paulinho. Una línea de cuatro que garantizase presión alta y recuperación rápida de balón, con Messi viajando libre en la mediapunta y con Luis Suárez esperando a la carrera. Y el equipo no se desvió ni un milímetro de las consignas del ‘txingurri’. Y aunque perdio cierta identidad, el Olympiacos vivió la primera media hora ahogado en su campo, con su afición manteniendo sus constantes vitales. El ruido y los silbidos eran ensordecedores.

Champions League: Olympiacos- FC Barcelona , en imágenes

El Barça fue avisando con incursiones entre líneas. Un balón filtrado de Messi a Denis que acabó en gol pero que el árbitro frustró por fuera de juego, otro disparo en el área que Luis Suárez envió fuera, un córner ensayado y rematado con astucia por el argentino con doble parada de Proto, desorientado porque el uruguayo había rascado el balón, o una falta de Leo que el portero desvió en el aire. Pero faltaba tanta precisión en la mirilla que afeaba el juego azulgrana.

Y al Olympiakos le dio por despertar. ‘Tenía que ser Kostas Fourtunis’, debió decirse Valverde. Hasta entonces impactado por la calidad y el toque azulgrana, el medio le dio por aparecer. El centrocampista había sido una de las prioridades del Txingurri cuando entrenó al equipo del Pireo en su segunda etapa. Al final llegó sí, pero ya tenía las maletas hechas para regresar a la Liga española. No lo disfrutó entonces y ayer lo padeció. Tuvo la autoría del primer chut a puerta y de una jugada colectiva que acabó con doble parada de Ter Stegen, Como siempre, el portero alemán volvió a ser decisivo en una acción. –

La primera parte acabó mal. Sin marcar pero, sobre todo, lamentando la lesión de Sergi Roberto, que en una acción defensiva notó un tirón muscular que le apartaba del partido. Valverde maldecía su suerte. Entró Deulofeu ya en l,a segunda parte porque en la primera apenas arañó unos segundos. El de Riudarenes se aprovechó de los espacios que los griegos iban dejando en su empeño por apurar sus escasas opciones de clasificarse-

El Barça no perdió la cara al partido en la segunda parte ni tampoco el balón. Lo iba tocando hasta que caía a las bandas, pero ninguno de los centros, esencialmente de Jordi Alba, hacia atrás encontraban remitentes. Valverde movió el banquillo dando entrada a Rakitic. Con el discurrir de los minutos, el Barça fue perdiendo claridad entrando en una espiral peligrosa. La tupida defensa griega no permitía un resquicio y cuando lo hizo, Luis Suárez no dio con la puntería. La jugada más clara fue un magnífico pase en largo de Messi que el ‘9’ azulgrana no descifró, enviando el balón al larguero. Los minutos iban cayendo con una cadencia insufrible y con el Olympiakos confiando en su suerte pero sin probar nada. Algún chut alto y poco más. Algunos de sus aficionados se divertían saltando al campo. Fueron dos, algo impropio de la Champions, para saludar y besar a Messi

El partido iba camino del empate sin goles. Y eso que Messi lo intentó. El crack argentino era el único que intentaba el desequilibrio. Tuvo el gol en el descuento con un buen remate desde la frontal del área pero Proto volvió a salvar a Olympiacos. Hasta el último segundo del descuento el Barça lo intentó pero le faltó fluidez y pericia.

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