Atlético de Madrid: El tuerto del refranero es del Atleti

El refranero popular es muy sabio, demasiado. Siempre ayuda, aporta soluciones, más cuando uno pone empeño en explicar fenómenos extraños, esos que, por simplificar, no se sabe por dónde coger. Ahora lo entenderán. Tiempo al tiempo, que el Atlético no pasó del empate con el Elche. Y eso y lo de Vietto ya empieza a preocupar.

El refranero… Porque lo de Luciano, Vietto para entendernos, ya no tiene nombre. A ese chico le ha mirado un tuerto, dícese de aquel que tiene mala suerte y extrapolado al asunto que nos ocupa, que no hay manera de que marque un gol. La primera, la envió fuera. La segunda, la mandó al poste. En la tercera, se durmió. En la cuarta, no definió. Y la quinta, no existió. Ay, el refranero…

Empate en Girona, empate con el Qarabag, empate en Leganés y empate con el Elche, un Segunda B. Que no es por desmerecer a nadie, ni mucho menos. Pero algo no va bien esta campaña en el Atlético. Cuestiones de fútbol… de jugarlo o no jugarlo. Y, por el medio, por eso de la cercanía, por dar una alegría, una victoria, sí, pero de aquella forma contra el Celta en Balaídos. Algo pasa con el equipo rojiblanco. Será que le ha mirado un tuerto…

Augusto, un hombre feliz. Jugar un partido después de 395 días debe ser algo emocionante. Más aún después de haber superado una grave lesión de rodilla, que el argentino se rompió el ligamento cruzado allá por el mes de septiembre del año pasado. El Cholo ya tiene un efectivo más en la medular… y falta le hace.

Lolo Plá. Cara y cruz. Alegría y tristeza. Para lo bueno y para lo malo… estuvo en todas. Él provocó el penalti del Elche, él lo tiró, él lo marcó y él se lesionó en la misma jugada en la que Lucas le derribó dentro del área. Quiso seguir, pero no pudo. Al vestuario con problemas físicos. Una pena, pero Lolo es un jugón.

A Giménez le resbalaba la sangre por la mejilla. Saltó con todo, como siempre, a por un balón dividido, pero en vez de impactar con la pelota, chocó con un rival. A la banda, tratamiento de remiendo y al verde de regreso. A seguir jugando con un aparatoso vendaje.

Tanto va el cántaro a la fuente… vaya, otra vez el refranero. Thomas juega un día y al otro casi que también. Al Cholo le gusta el ghanés y el que no lo quiera ver está ciego, que no tuerto. El tiempo, sin prisa, pero sin pausa, al final le va a dar la razón al entrenador. Hay partidos y partidos, que a veces le cuesta, pero ante el Elche fue decisivo. Que de no ser por eso gol… Y aprovechó eso que tanto le gusta la Simeone: la llegada desde atrás de los centrocampistas. Thomas marcó el primero, y el único, de los rojiblancos. Al final se hace con un puesto de titular.

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