Una victoria de tres narices

Con Iniesta el mundo es mejor. Es indiscutible. Que este futbolista no tenga un Balón de Oro y, en cambio, le vayan a dar el cuarto a un tipo que ni siquiera fue protagonista en los dos títulos que, según argumentan, le valdrán el galardón, clama al cielo. Ya ocurrió el sábado, en el Clásico frente al Madrid.

Champions League: Barça-Borussia, en imágenes

 

 

 

Ha vuelto Don Andrés y el Barça se va pareciendo a sí mismo. El manchego dirigió ayer el juego azulgrana en un partido intrascendente pero que el Barça se tomó en serio para seguir recuperando buenas sensaciones y fue el mejor socio posible de un Messi una vez más imperial. Aunque Luis Enrique había dicho la víspera que la victoria le importaba “tres narices”, este partido le viene al equipo que ni hecho a medida. 4-0 con goleador inesperado.

Leo salió a la caza de a la caza del récord de goles en una fase de grupos. Marcó pronto, pero el que logró un ‘hat trick’ fue Arda Turan en una noche espcialmente inspirada. El segundo tanto de Leo fue frustrado por el meta Sommer dos veces: una en el primer tiempo y, sobre todo, otra en un remate en plancha de cabeza del argentino, ya con 4-0 en el marcador. Pero lo primordial fue la recuperación de los ingredientes del mejor Barça, de principio a fin. El conjunto azulgrana apretó arriba, recuperó casi siempre tras pérdida y empequeñeció al rival. Cuando esa presión funciona, el juego barcelonista fluye. Claro, de la mano de los mejores del mundo.

La sociedad mágica

Iniesta y Messi se buscaron,se encontraron y monopolizaron el fútbol ante un Borussia que, si tenía algún plan más allá deque sus tres mil aficionados se lo pasaran en grande durante un par de días en Barcelona, no se vio. Sólo en el segundo tiempo, a la contra, forzaron a Umtiti y Mascherano y hasta Hahn reclamó un penalti. Andrés fue el director de un Barça que tocó, tocó y tocó con paciencia y a un ritmo razonablemente alto. Un Barça que dominó, movió el balón y buscó espacios en la defensa de cinco que planteó el entrenador de los alemanes con la esperanza de pillar alguna contra. Pillaron una, al principio, pero fue invalidada por fuera de juego inexistente.

Con la dirección de Iniesta y los cambios de ritmo de Messi, incrustado como cuarto centrocampista entre líneas, el Barça dominó sin lagunas y empujó a su rival hasta su área, donde sus tres centrales se hacían fuertes. Iniesta encontró por la izquierda el apoyo de Arda Turan y las subidas de Digne, extremo esporádico, mientras por la derecha explotó un Aleix Vidal protagonista, con ganas de reivindicarse y aplaudido por la grada. Aleix encontró en los pases de seda de Denis el mejor aliado para entrar y buscar centros hacia Paco Alcácer, con más movilidad que otros días, pero incrustado entre los centrales.

La presión del Barça chocaba con el muro alemán hasta que Messi encontró el apoyo de Arda. Un pase magistral de Leo al turco acabó en centro que no llegó a Alcácer por muy poco. Era el preludio del gol. Dos minutos más tarde, nuevamente Messi buscó a Turan, que esta vez le devolvió el balón al primer toque y, tmbién de primeras, remató a gol.

En los mejores minutos del Barça, el meta Sommer sacó un remate de Messi tras otro tuya-mía con Arda, después Iniesta remató forzado tras una pared con Leo, Arda remató a las manos del meta tras una larga jugada coral y un magistral taconazo de Denis dejó solo a Aleix en el área, pero el remate de Messi tras el centro de Aleix fue desviado a córner.

El ‘hat trick’ que nadie esperaba

El 1-0 era poco botín para el Barça al descanso. Una internada majestuosa de Denis tras pase sensacional de Aleix, dejándolo solo, solventó ese desajuste en la reanudación. El centro de Denis fue cabeceado a gol por Arda Turan.Y el turco repitió en otra jugada muy parecida, esta vez con pase magistral de Messi a Aleix Vidal, asistencia del hasta ahora desahuciado lateral y remate a gol de Arda rematando de chut seco.

Alcácer, en lugar de marcar, asistió a Arda Turan para que lograra un hat trick en otra jugada calcada a las anteriores. Esta vez el pase interior fue de Rafinha, sustituyo de un Iniesta ovacionado, y el centro, del levantino. En los minutos finales debutó Cardona en Champions y Sommer evitó que Messi marcase su segundo gol en un remate en plancha que habría sidoun gran homenaje a Migueli, especialñista en estos remates en los ochenta, superado ayer por leo en partidos jugador con el Barça.

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