Diga treinta y cuatro

Van treinta y tres partidos sin perder, y esta noche pueden llegar a los treinta y cuatro. Alcanzarían el récord madridista de Beenhakker y pondrían la proa dirigida a los treinta y nueve de Luis Enrique. Así que como el doctor en Alaska de la serie de TV: al paciente, que es el aficionado, hay que recordarle que «diga treinta y cuatro». Así, a coro, en el Bernabéu esta noche de diciembre. Zidane, hombre tan discreto como gran futbolista, y ahora incipiente y genial entrenador, sugirió hace unos cuantos años, y lo hizo con meridiana, y mediterránea claridad: «El Madrid necesita un estilo, un concepto de equipo». Nadie se lo dio. Ni Mourinho ni Ancelotti, y, con perdón, el resto ni cuenta. Zidane, si no le ha dado un estilo, que nadie sabe bien qué significa, le ha dado un equipo. Mejor, un equipo con plantilla. Una plantilla que es el equipo. Un estilo que es el esfuerzo, una moral, que es la ilusión por ser titular; un respeto, esperar el turno en el banquillo sin gestos ni declaraciones. Eso sí que es un estilo.

Todos juegan para todos –hasta Cristiano–, hay alguno que desentona –Benzema–, pero todos saben a lo que juegan: a ganar. A decir hoy treinta y cuatro, y el sábado, treinta y cinco. Y sigue. Zidane sí ha traído un estilo: el del final de los once titulares fijos. Ni las lesiones, ni el cansancio, ni las sanciones ni las ridículas rotaciones son la razón; la clave es dejar bien claro a los jugadores que saldrán los once que en mejor forma se encuentren (con alguna excepción lógica, Cristiano, e ilógica, Benzema). Viene el Dortmund de Tuchel. Un club que, como el Sevilla, ficha de maravilla. El Madrid anda detrás de Aubameyang, al que los aficionados verán en el césped dentro de unas horas, pero es que los del Borussia con los fichajes de Guerreiro y Dembelé se marcaron un tanto, salieron baratos y son el objetivo de los grandes de Europa. Un Dortmund ofensivo, joven y airado. Buen partido porque el Madrid, al decir «treinta y cuatro», y ganar, no vale el empate, sería el primero del grupo, que es el lugar que le corresponde. ¿O no?

Loading...