Zidane, el hombre récord: «Es mérito de los jugadores»

Risas. Su sonrisa compremetedora, contagiosa. «Éramos jóvenes y teníamos más pelo». Zidane expone esta frase habitualmente al hablar de su historia como futbolista del Real Madrid. Nadie olvida el golazo que marcó al gran Deportivo de Lendoiro el 5 de enero de 2002, con dos regates y un disparo cruzado que levantó al Bernabéu. «El golazo de Reyes», se le llamó. Se celebraba la Cabalgata y el primer regalo fue este. Zidane recuerda esas palabras de elogio sobre su jugada. «He vivido cosas bonitas ante el Deportivo». Y una negativa, el «centenariazo de Copa», en la derrota ante el conjunto coruñés en la final de aquel mismo año, 2002. Pero poco tiempo después llegó su golazo en la Novena, en la primavera de aquel año inolvidable.

En 2014 ganó Champions, Mundial de Clubes, Copa del Rey y Supercopa de Europa como segundo de Ancelotti y ahora quiere conquistar Champions, Mundial de Clubes y Supercopa de Europa al mando del equipo

Ahora, Zidane espera conseguir esta tarde un récord del club. Otra plusmarca más en su etapa como entrenador del Real Madrid. Si no pierde ante el cuadro gallego alcanzará 35 partidos invicto en el equipo de su vida y establecerá un hito en la casa blanca. Superará la marca de 34 partidos sin caer que Leo Beenhakker ha ostentado en la entidad desde la temporada 1988-89.

Títulos de récord en once meses

«Pienso que el mérito es de los jugadores», contesta el francés a ABC cuando le cuestionamos por la relevancia de un registro que él ha logrado en once meses de gestión. Si logra ese partido 35 invicto, su siguiente objetivo será alcanzar los 39 de Luis Enrique. Precisamente, Zidane cortó la racha del entrenador azulgrana al vencer po 1-2 en el Camp Nou el pasado mes de abril.

Es un año que define a Zidane por su éxito en la Champions, la Supercopa de Europa, este récord y el Mundial de Clubes que anhela celebrar el domingo 18 en Japón.

Si gana hoy sumará su 35 encuentro invicto y su siguiente reto será alcanzar los 39 de Luis Enrique

Zinedine comentaba hace unos meses, en un golpe de realismo que luego esconde, que «ya se sabe que los éxitos son de los jugadores y los fracasos, de los entrenadores». Con similar personalidad ha defendido a Benzema y James, cuestionados. Pues que se aplique la frase de ese realismo en su beneficio, aunque sea por una vez: el mérito es sobre todo suyo. Ayer ya demostró ese realismo al hablar del juicio paralelo que sufre Cristiano.

Loading...