Hamilton, campeón del mundo de F1 tras una carrera loca en México

Lewis Hamilton conquistó su cuarto título Mundial de Fórmula 1 en el GP de México. Vuelve el rey inglés al trono que dejó el pasado curso tras abdicar ante su ex compañero Nico Rosberg. Ya sin el alemán en pista, este curso tenía a otro teutón como principal rival, Sebastian Vettel, pero el germano tiró todas sus opciones por la borda en una desastrosa gira asiática y en México, necesitaba un milagro para aplazar el alirón de Lewis. Estuvo cerca de producirse, o por lo menos, eso es lo que pensaron los aficionados al principio de carrera, cuando Hamilton, Vettel y Verstappen se pusieron en paralelo en la primera curva y la acción terminaba con el inglés pinchando después de que Vettel le tocara, destrozando su alerón delantero. Esto dejó las cosas de cara para un holandés que no tenía nada que perder y que jugó sus cartas a la perfección para terminar ganando controlando la carrera con facilidad. Pero este domingo, la vista no estaba puesta en cabeza, sino en la remontada de los dos aspirantes al título desde atrás, que terminó con Lewis como nuevo campeón después de sufrir entre el resto de coches de la parrilla, lugar en el que no está acostumbrado a navegar.

El GP de México, en imágenes

Salida de infarto

Una de las cosas más conocidas de México es el ‘picante’, un sabor especial que a muchos, les genera sudores, calor intenso o incluso una sensación parecida al dolor que para los paladares más valientes, en lugar de sufrimiento, les genera placer. En cierta manera, la carrera de este domingo en el GP de México se hizo suyas todas estas sensaciones y se convirtió en la cita más ‘picante’ del año, con Lewis Hamilton y Sebastian Vettel chocándose en el inicio de carrera en plena lucha por el Mundial. Verstappen y los dos aspirantes al trofeo se colocaron en paralelo en la primera curva, y tras sortear el segundo viraje, el neerlandés se tocó con el germano de Ferrari obligándole a abrir su trazada. Cuando éste volvió al centro, se encontró con Lewis, al que tocó con la parte izquierda de su alerón delantero. El resultado fue un pinchazo para Hamilton y una entrada a box para Vettel para cambiar dicha pieza. El teutón salió por delante en la penúltima posición y Hamilton ocupaba la última consciente de que de acabar así, sería campeón.

Remontada imposible para Vettel

Vettel necesitaba acabar como mínimo segundo para seguir con opciones al título y empezó entonces una espectacular remontada a un ritmo frenético. En la vuelta 5 ya era el 16º y alcanzó la novena plaza en apenas 25 vueltas. Hamilton veía como el de Ferrari no cesaba de ganar posiciones mientras él sufría un tremendo tapón de Sainz, que había pinchado al inicio y que terminó abandonando, y Wehrlein. Pasar a dos pilotos que ruedan juntos es una tarea demasiado compleja incluso para un Mercedes, y es lo que le ocurrió a Lewis. Lo contrario que le sucedía a Vettel, que iba ‘cazando’ uno a uno a sus rivales. La progresión del germano pero se frenó en cuanto sde encontró con la misma problemática que el inglés llegó a la altura de Alonso en la lucha por la octava plaza, al que sólo pudo superar cuando Ericsson paró a boxes.

Magnussen, Pérez, Ocon y Stroll serían las siguientes presas de un Vettel que conducía con el cuchillo entre los dientes, pero la hazaña que buscaba el teutón en el Autódromo Hermanos Rodríguez era de época, y no lo consiguió. Debía quedar segundo y Bottas, escudero de Hamilton, tenía un ritmo suficiente como para defenderse de Raikkonen e impedir que Vettel se acercara a dicha plaza. Valtteri fue el guardián de la posición que convirtió a Hamilton campeón, un privilegio que estuvo a punto de perder en las vueltas finales al tocarse con Alonso en la pugna por la novena plaza. Saltaron chispas entre el ovetense y el británico, como en los viejos tiempos. Arriesgó demasiado Lewis, posiblemente para terminar la carrera con un mejor sabor de boca y celebrar con la adrenalina por las nubes su cuarto Mundial tras una carrera loca de principio a fin. El asturiano, que decía el sábado que la carrera de este domingo sería un “test” para 2018, ya le empezó a cogerle la medida al coche de Lewis, contra el que quiere luchar el próximo curso en cabeza con un motor Renault que es capaz de lo mejor y lo peor: dejó a Ricciardo, Hartley y Hülkenberg fuera de carrera y dio el triunfo a Max.

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