Lucas Vázquez, el ‘secundario’ fiable

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Cuando Gareth Bale se lesionó en Lisboa el 21 de noviembre y entró en el quirófano menos de una semana después, parecía que el Madrid iba a tambalearse. El galés estaba en su mejor momento (7 goles y 4 asistencias en 16 partidos). Zidane tuvo que renunciar a él pocos días antes del clásico. La estructura del equipo no se vino abajo porque encontró en Lucas Vázquez una alternativa tan fiable que hizo que no se echara demasiado de menos a Bale ni en el clásico ni en los últimos dos meses.

De revulsivo pasó a ocupar la zona del galés. De los 17 partidos que Lucas había jugado hasta la lesión de Bale, solo cinco los disputó como titular. El resto fue para dar relevo al propio Bale, pero también a James, Cristiano, Kovacic, Isco, Benzema e incluso Morata. A partir de la baja de Bale, Lucas asumió los galones de titular e invirtió los papeles. Actuó de revulsivo en dos partidos —los dos, además, tras recuperarse de una lesión muscular que sufrió en el Mundialito en Japón— y jugó los demás (nueve) de titular.

En el club todos destacan su sonrisa, su permanente buen humor, su compañerismo y educación. Además de eso, tiene fútbol. Lleva 1.500 minutos, ha marcado dos goles, ha dado nueve asistencias y mucha chispa al juego del Madrid. No tiene la zancada ni el golpeo de Bale, pero no tiene reparo en correr hacia atrás cuando hay que echar una mano en el repliegue, siempre intenta saltarse al rival en el uno contra uno, centra bien cuando llega a línea de fondo y también sabe jugar por dentro.

“Lucas lo está haciendo bien, y cuando no ha estado por lesión ha habido otro que lo ha hecho bien. Tengo un grupo completo de 24 jugadores que están siempre entrenando a tope y yo puedo tirar de todos. Es importante”, le destacaba Zidane hace pocas semanas.

En los tres partidos en los que Lucas fue baja, el técnico francés utilizó a James (contra el Sevilla en Copa), a Isco (contra el Granada) y en el tercero, contra el Sevilla en Liga, optó por un 3-5-2 con Carvajal y Marcelo de externos. Lucas Vázquez, que recordaba entre risas las caras que pusieron sus compañeros en San Siro cuando se ofreció a tirar el primer penalti de la tanda en la final de Champions contra el Atlético, siempre ha asumido su papel de secundario en el Madrid. Lejos de quejarse, es el que mejor ha respondido todas las veces que Zidane le ha necesitado, ya fuera para jugar de inicio o para disputar los últimos siete minutos de partido.