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Parsons: «Ambiciono que los Juegos Paralímpicos sean percibidos como el elemento más transformador del mundo»

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) –

El presidente del Comité Paralímpico Internacional (CPI), Andrew Parsons, tiene «la ambición» de que lo Juegos Paralímpicos sean percibidos en un futuro no muy lejano «como el evento más transformador del mundo», mientras que elogia el papel que juega España, país del que le impresiona «la fuerza» que tiene dentro del Movimiento Paralímpico.

El dirigente estuvo el pasado mes de mayo de visita en Madrid, donde pudo mantener reuniones con las autoridades y el Comité Paralímpico Español (CPE) y conocer las instalaciones del CAR de Madrid, además de reunirse con los medios para repasar la actualidad.

«Siempre me impresiona la fuerza del Movimiento Paralímpico en España. El 60 por ciento conoce el deporte con discapacidad y eso no se puede decir en todos los países. Me impresiona mucho su trabajo y como es conocido y reconocido por el sector privado, por las empresas y las instituciones», señaló Parsons en una entrevista a Europa Press.

El dirigente, cuya visita se enmarcó en su deseo de «estar más cerca de los Comités Nacionales, entender su realidad y hablar de muchos temas que están cambiando en el Movimiento Paralímpico y que les afectan», recordó lo importante que fueron los Juegos de Barcelona porque «cambiaron el deporte paralímpico en el mundo, no sólo en España». «Impulsaron al Movivimiento Paralímpico a otro nivel. Después de Barcelona, eso quizás sólo lo hizo Londres 2012», admitió.

Para Parsons, «España es un país muy influyente» dentro del mundo paralímpico. «Siempre hay dirigentes españoles en altos cargos y siguen participando de todas nuestras iniciativas. Cuando hicimos la revisión de nuestra estructura de gobernanza, el CPE lo aprovechó para defender sus objetivos y opinar sobre cómo debe ser el CPI, y eso es fundamental para nosotros porque existimos para servir a nuestros miembros, no al revés», recalcó.

El brasileño habló también de los «dos años y medio muy difíciles» con los que ha lidiado, sobre todo por tener que organizar «en el espacio de siete meses y bajo una pandemia» los Juegos de Verano de Tokio y los de Invierno en Pekín, sobre todo los de la capital japonesa porque fueron «los primeros» y porque son «más grandes», y todo mientras que «el mundo aprendía a enfrentarse al virus».

El mandatario celebró que ambas citas fueran «muy seguras» y con «nivel muy bajo de contagios, sobre todo entre la población que era lo principal», pero aún más como «reaccionó» el Movimiento Paralímpico mientras todo se paraba y había «mucha incertidumbre». «Los comités protegieron a sus deportistas y les permitieron llegar preparados para hacer actuaciones increíbles en los Juegos y eso demuestra la fuerza de este movimiento en todos los países», indicó.

«Sin duda salimos más fuertes, con la conciencia de que podemos reaccionar a una crisis así. Saber que podemos apoyar a los deportistas y que ellos reaccionaron nos da confianza para enfrentarnos a cualquier crisis en el futuro», añadió Parsons.

«DECISIÓN ACERTADA» EL EXPULSAR A RUSOS Y BIELORRUSOS DE PEKÍN

Este, además de la pandemia, ha tenido que enfrentarse a varios momentos complicados como conseguir que dos deportistas afganos pudieran competir en Tokio o que no se boicoteasen los Juegos de Pekín por el visto bueno inicial a que compitiesen rusos y bielorrusos bajo bandera neutral tras la invasión de Rusia a Ucrania.

«Fue algo muy duro porque es una guerra y eso es algo más grande que el deporte. Siempre queremos separar deporte y política, pero la magnitud de la situación nos llevó a un punto de tener que dejar que la política interfiriese. Con nuestros estatutos no había forma de suspender a Rusia y Bielorrusia y la reacción de nuestros miembros nos hizo cambiar de opinión porque los Juegos estaban en riesgo. Nadie puede estar contento por enviar a 81 atletas de vuelta, pero los Juegos y que todos pudieran competir de manera segura era lo más importante. Fue la decisión más acertada, pero muy difícil», confesó.

En este sentido, confirmó que están «en contacto semanal» con los deportistas ucranianos y «los organismos que quieren apoyarles», y aseguró que lograr que llegasen a Pekín «fue un trabajo impresionante» y que le emocionó «la voluntad» que tuvieron para querer «competir y mostrar la fuerza de su país».

El dirigente detalló que sigue habiendo «una cuenta abierta» para poder ayudarles con recursos económicos y que es clave que puedan competir «en el calendario internacional» porque Ucrania es una «potencia paralímpica». «Queremos que estén en París de la mejor manera posible y con la mayor cantidad posible. Lo más importante es la vida y que ellos y su familia estén bien, pero también hay que tratarles como atletas de alto rendimiento que es lo que son», advirtió.

Ahora, es «muy optimista» de cara a que todo esté solucionado en 2024, una cita que le ilusiona porque «será un momento precioso competir de nuevo frente a la gente», aunque aclaró que la conocida Tregua Olímpica que suele existir «no es una obligación actualmente» para los miembros del CPI, y que es misión del Comité Ejecutivo decidir cambios para «afrontar situaciones similares en el futuro» como la de la guerra en Ucrania y «dar una respuesta más rápida».

Por otro lado, sobre la demanda de que las personas con síndrome de Down puedan participar en los Juegos Paralímpicos, Parsons puntualizó que ya «pueden participar», pero que se ven perjudicados por estar dentro de «una clase única» para deportistas con discapacidad intelectual, lo que les impide poder clasificarse porque «su rendimiento deportivo es diferente».

De este manera, avisó de que «la pelota ahora está en la Federación Internacional de Deportistas con Discapacidad Intelectual», que es la que se va a encargar de «desarrollar una clase específica», lo que es un trabajo largo y arduo porque «los límites deben estar muy claros» y hay que acertar con el «sistema de eligibilidad y el de clasificación».

«No es tan sencillo. Primero hay que tener la clase, después ver en qué deportes y luego participar del proceso para unos Juegos. Para París ya terminó y estamos ahora para Los Angeles 2028, pero me parece todavía muy pronto y el objetivo más realista será para Brisbane 2032», sentenció.

UNOS JUEGOS PARALÍMPICOS QUE SIRVAN «COMO UNA PLATAFORMA DE CAMBIO»

Finalmente, el mandatario brasileño, reelegido al frente del CPI el pasado mes de diciembre, es ambicioso de cara a su nuevo mandato. «Queremos que el Movimiento Paralímpico sea percibido como una plataforma para cambio de percepción y de realidad, no sólo para los atletas sino para los 1,2 millones de personas con discapacidad», aseveró.

Para ello, están «trabajando más en derechos humanos» y «con organizaciones internacionales fuera del ámbito del deporte». «Al final de estos cuatro años tengo la ilusión y la ambición de que lo Juegos Paralímpicos sean percibidos como el evento más transformador del mundo, no sólo como el evento deportivo más transformador. Que la gente perciba que a través del deporte estamos cambiando el mundo también para los más de siete billones de sus habitantes», subrayó.

«Queremos posicionarnos como un evento deportivo que es interesante como entretenimiento, lo que es fundamental porque deben ser excitantes, pero saber que lo que los atletas hacen tiene un impacto en el mundo. De todos modos, tengo muchos retos como París y Milan-Cortina d’Ampezzo o la estructura de gobernanza, tengo mucho trabajo por hacer y hasta 2025 voy a estar sin duda muy ocupado», sentenció.

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