Resumen Barcelona – Villarreal: El show del Tridente no tiene fin

La visita del Villarreal al Camp Nou era vital en la persecución del Barça en pos del Real Madrid, para tratar de presionarle, contando que luego jugaban los madridistas en el nuevo Los Cármenes ante el Granada. El cuadro castellonense siempre es un rival difícil y, otra vez, lo confirmó. El cuadro de Luis Enrique tuvo que esforzarse para sumar los tres puntos, sobre todo, en una primera parte muy igualada. Pero un equipo que tiene un ataque formado por Messi, Suárez y Neymar, tiene mucho de ganado. El ‘Tridentazo’ fue definitivo, cada uno marcaron, dos Leo y uno cada uno de sus socios, hasta superar entre los tres la centena, nada menos que llegar a 101 tantos. Otra vez increíbles los tres.

El Barça cumplió con su misión que era sumar tres puntos y esperar el tropiezo del Real Madrid. Queda un partido menos, una oportunidad más, pero los azulgrana no van a regalar nada, van a presionar hasta el final.

LaLiga: FC Barcelona- Villarreal , en imágenes

Duelo abierto

La primera parte del Barça fue irregular hasta que llegaron los minutos finales. De salida, se le atragantó el buen sistema defensivo del Villarreal de Fran Escribá.El cuadro de Luis Enrique controlaba el partido, dominaba el balón, pero ni los jugadores ni el esférico se movía a velocidad suficiente para superar la red de protección del equipo ‘groguet’. Pocos equipos le plantean más problemas al Barça por el control que el Villarreal.Lo que también se debe destacar es que mientras en ataque no se lograban situaciones claras, la presión alta del los barcelonistas era muy buena, recuperaban el balón una y otra vez. En esa faceta destacó un trabajador Neymar que, a su vez, le amargó la tarde a un buen lateral como es Mario.

Y cuando menos clara parecía la situación para que llegara el gol del Barça, Suárez centró, Messi tiró con fuerza y el balón llegó a pies de Neymar. El brasileño se deshizo del portero con un disparo colocado. Era el 1-0 que tanta falta hacía. El noveno tanto del brasileño a los de Castellón, el décimo de la temporada.

El Barça quiso dejar sentenciado el partido con el segundo gol, que pudo llegar en un tiro cruzado de Lionel Messi, que fue fuera. En cambio, quien marcó fue el Villarreal en una contra de premio. Soldado dio un pase de oro al hueco al veloz Bakambu que se fue por velocidad de Piqué, para batir en su salida a Ter Stegen. Era el 1-1 que complicaba el partido al Barça (31’),

Siempre Messi

En los minutos finales de esa primera parte, el Barça aumentó las revoluciones del motor. Ya hubo mayor acierto en los metros finales. Messi le puso en a cabeza el segundo gol a Piqué, pero Gerard remató desnivelado en su salto y el cabezazo salió fuera. El Villarreal contestó con otro cabezazo de Soldado que no fue gol de milagro. El partido estaba abierto. El Barça insistió con un remate demasiado cruzado de Neymar que se plantó solo ante Andrés. Suárez había protagonizado la jugada personal con pase en ventaja a brasileño.

Y cuando parecía que el 1-1 era inamovible, apareció la figura gigantesca de Messi que recorrió la parte frontal del área buscando el sitio ideal para su remate. Cuando lo encontró chutó, con un Andrés algo tapado, y, encima, el genio de Rosario tuvo la suerte de que Mario rozó ligeramente el balón y lo desvió, fuera del alcance del portero del Villarreal. Era el 2-1 que daba tranquilidad, que llegaba en un momento crucial, el minuto 44. Era, de paso, el gol número 50 de Leo.El 99 del Tridente, de esa gran sociedad en ataque de la que disfruta el Barça.

Festival Neymar

La segunda parte ya se decantó más para el Barça que siguió disfrutando de un Neymar en estado de gracia, con gol incluido. La lástima es que al mayor dominio azulgrana le faltaba un tercer gol para dejar el partido finiquitado. El 3-1 pudo llegar en un ‘tuya-mía’ entre Messi y Neymar que finalizó Leo con un fuerte disparo por Andrés desvió, con acierto, a corner (57’).

Quizá faltaba un mayor empeño, como en la primera mitad, en no dejar salir al Villarreal con el balón desde atrás y sobraban errores en la salida de su propia área, con varios despistes peligrosos,también como en los primeros 45 minutos. Fueron minutos en que jugaron con fuego, pero que tuvieron el premio del 3-1.

El Villarreal había adelantado líneas y el Barça no perdona si tiene espacio. Rakitic dio paso a otra galopada de Sergio Roberto, al estilo del Bernabéu, para darle el balón a Luis Suárez, quien dentro del área se revolvió en un palmo de terreno y cruzó el balón de forma imparable (68’). Era el tercer gol que hacía falta, el tanto número 100 del Tridente. Una cifra increíble que deja claro su poder ofensivo. El ‘submarino amarillo’ había sido hundido por tres destructores sin igual dentro del área.

Y Neymar aún pudo incrementar la cuenta en un ‘uno contra uno’ frente a Andrés, tras un pase de su socio Messi. Pero el brasileño quiso rizar el rizo y perdió esa gran oportunidad al intentar un remate flojito.

Homenajes merecidos

Y el partido que había empezado con un merecido homenaje para el delegado Carles Naval, por sus 30 años de delegado en el Barça, acabó con otro improvisado para Sergi Roberto. Luis Enrique cambió al héroe de la remontada ante el PSG, al de la inolvidable galopada del Bernabéu, para dar minutos a Mascherano y preparar el partido de Las Palmas en que el de Reus no podrá jugar al haber visto ayer una tarjeta amarilla. Sergi fue coreado por la grada del Camp Nou.

Igual que Lionel Messi tras lograr el 4-1 en un penalty, un tanto riguroso, por manos de Sergio Costa tras remate a boca de jarro de Luis Suárez. Aunque lo mejor había sido el inicio de la jugada con un ‘sombrero’ de Neymar ante un desesperado Mario, sobre la línea que delimita el campo. Leo no perdonó y al estilo ‘Panenka’ superó al portero desde los 11 metros. Era el 4-1 que hacía justicia a la mayor ambición del Barça y castigaba al Villarreal que cuando decidió irse hacia arriba lo hizo tarde y mal. Darle espacio a los miembros del Tridente es suicidarse futbolísticamente. Aunque Dos santos casi marcara en el descuento.

El partido también fue la antesala de la despedida final de su gente de un Luis Enrique que escuchó, otra vez, cono la grada le vitoreaba y coreaba su nombre. Su adiós, en el último partido de Liga ante el Eibar, será algo histórico.

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