Del “España descabeza el golpe” (‘Abc’) a “55 días de 155” (‘El Mundo’)

Las portadas tienen hoy un halo de película para consignar que, en Barcelona, 70 de los 135 diputados del Parlament (los independentistas del PDECat, ERC y la CUP) proclamaron ayer la independencia y la república –declaración que nadie relevante en la esfera internacional reconoce– después de que en Madrid PP, PSOE y C’s hubieran bendecido en el Senado la suspensión de la autonomía de Catalunya blandiendo el 155 y antes de que el Gobierno de Rajoy ordenara la destitución del Govern de Puigdemont y Junqueras asumiera sus funciones, disolviera la Cámara legislativa y convocara elecciones el 21 de diciembre.

Los estragos son de cine, claro. Súmele al final insospechado de la cita con las urnas la repercusión de todo ello en la calle –hazañas violentas y gratuitas de ultras españolistas incluidas– y adivinará que el asunto tendrá repercusión en la prensa planetaria y que las portadas de los quioscos de la capital de Catalunya y de la del reino de España visten hoy sus mejores galas monográficas, con editoriales arrancando en primera.

Tres elementos comunes

Tres constataciones sobre las portadas. Solo los rotativos soberanistas (‘El Punt Avui’ y ‘Ara’) titulan con la república proclamada e impuganda. Cinco de los nueve diarios ponen el acento en primera página en las convocatoria de elecciones: ‘El Correo’, ‘La Razón’, ‘El Mundo’ (“55 días de 155”, reza, ingeniosamente, pero a saber), ‘La Vanguardia’ y EL PERIODICO. Y en los rotativos madrileños brillan más la aguerrida descalificación del paso al vacío de los independentista tachándolo de “golpe”de Estado e “insurrección” (‘El País’, ‘Abc’ y ‘La Razón’).

La hora del Estado de derecho

Los editoriales son dobles. Los de ‘Abc‘ y ‘La Razón‘ se llaman igual (“La hora del Estado de derecho”). El primero empieza por negar “el carácter legítimo y democrático” del Parlament disuelto para tacharlo de “asamblea totalitaria instalada en el silenciamiento de la oposición, la iducción a la algarada callejera y la ilegalidad”. En el párrafo final del editorial de la segunda se lee: “Lo vivido ayer en Barcelona y otras ciudades catalanas, la ‘primera fiesta de la república’, deberá hacer recapacitar sobre por qué una sociedad próspera desarrolla tal grado de inmadurez e irresponsabilidad sin atenerse al principio de básico de que las leyes comunes deben cumplirse”.

Encauzar territorio hostil

El editorial de ‘El Mundo‘ se titula “Ciudadanos de España, es la hora. La finalidad del 155 no era la mera convocatoria electoral, sino restaurar íntegramente el orden constitucional”, para –acaba el texto– “encauzar un territorio hostil” que ha de seguir recorriendo paso a paso la historia junto con España. Justo debajo se anuncia en portada el artículo de la ministra Cospedal (“Siempre el traidor es el vencido…”, se titula, parafraseando a Calderón de la Barca, para defender la actuación conjunta de los tres poderes del Estado para hacer frente a la traición perpetrada por unos políticos desleales.

La democracia del régimen del 78

Y el editorial de ‘El País‘ se presenta así: “La democracia prevalecerá. Las elecciones devolverán a Catalunya la voz que le niega Puigdemont. En este momento de extraordinaria gravedad no caben dudas, titubeos ni equidistancias”. Claro que por encima del editorial tiene en primera el artículo de Juan Luis Cebrián: “El régimen del 78. Algunos piensan, tal vez con razón, que un Gobierno de salvación nacional no es necesario ahora. Pero la democracia necesita ser salvada”, se lee en la entradilla interior.

Los catalanes tienen la palabra

En Barcelona, ‘La Vanguardia‘ (“Los catalanes tienen la palabra“) aplaude la decisión de Rajoy, que “se distingue por su respeto a la ley y su carácter expeditivo”, ante la deriva independentista. “No podíamos –acaba– seguir por ese camino sin comprometer nuestro esfuerzo y el de las generaciones que nos precedieron. No podíamos continuar destruyendo el bienestar colectivo en aras de una ilusión legítima, pero hasta la fecha contraproducente. No podíamos seguir cultivando la división. Ha llegado el momento para que hablen las urnas y lo hagan con garantías. Los catalanes tienen ahora la palabra. Todos”.

Las elecciones, el mal menor

En una onda parecida está el de EL PERIODICO (“Las elecciones, el mal menor. Puigdemont tuvo en su mano convocar comicios para salvaguardar el autogobierno y la paz, pero le faltaron arrestos. Rajoy aplica el 155 para desactivar una DUI divisoria e ilegal, pero lo suaviza al llamar a las urnas el 21 de diciembre”; ahí va).

Serenidad, choque desigual

El de ‘El Punt Avui’ (“Serenidad en tiempos difíciles“) llama a la calma para afrontar un momento complejo. Y el editorial de ‘Ara‘ (“Un choque desigual. Estamos ante una declaración de una república frágil contra un Estado que se siente fuerte”) cuestiona “la dudosa y temeraria aplicación” del 155 que hace Rajoy y se pregunta si las elecciones se celebrarán con los líderes soberanistas en prisión para acabar reclamando que se dé respuesta al movilizado independentista de a pie que “no merece pasar de la ilusión al desencanto”.

Por qué no se evitó, por qué no se llamaron

De los diarios digitales igual le interesan dos piezas sobre cómo no se evitó esta catàstrofe. Esta es de Fernando Garea, en ‘El Confidencial’: “Y Puigdemont dejó de responder a los mensajes. Pablo Iglesias intercambió mensajes con el ‘president’ y con Rajoy y habló por teléfono con Sáenz de Santamaría para intentar evitar la declaración de independencia y el 155” (acá).

Y la otra es Juan Luis Sánchez, de ‘El Diario’: “Las tres veces en ocho días que Rajoy pudo evitar este desastre y no quiso. La declaración de independencia es responsabilidad del soberanismo catalán, pero evitar la fractura estaba también en manos de Rajoy. Puigdemont ofreció su rendición y Rajoy la ha rechazado. Y ahora no sabemos a qué nos enfrentamos” (ahí)

¿Quién se cree que es Rajoy para…?

Ana Pardo de Vera, en ‘Público’ reflexiona sobre “La llamada” que ni el inquilino de la Moncloa ni el de Palau llegaron a hacer al otro. Subtítulo: “Rajoy y Puigdemont han conseguido lo que ambos buscaban, por más que los dos se empeñen en echar la culpa al otro de sus decisiones límite. Rajoy tiene su 155 y Puigdemont, su DUI. Y la sociedad, por los suelos”. Final: “La convocatoria de elecciones por sorpresa que ha hecho Rajoy a última hora del viernes ha sido una jugada hábil, sin duda, que los suyos aplaudirán con el mismo entusiasmo que el 155 en el Senado: es otra humillación para el (ex) president y los independentistas. Por eso cambia poco el deprimente escenario, porque la convocatoria implica una aplicación acelerada del 155 y una votación convocada en Madrid y controlada desde la Moncloa. Catalunya es desde este jueves una República Independiente, y en esa realidad paralela, ¿quién se cree que es el presidente de España para convocar las elecciones de otro país?” (ahi lo tiene)

Es darles otra oportunidad…

En ‘El Español’, Pedro J. Ramírez, el director, despotrica en su editorial de las elecciones del 21D en “Un golpe de Estado no se resuelve en las urnas”. Esto se lee en el texto sobre las elecciones del 21D: “Se trata de una decisión audaz y peligrosa que encierra un error de principio. A expensas de que el bloque independentista desvele si acepta medirse en unos comicios, la principal objeción que cabe hacerle a este golpe de efecto del Gobierno es que vuelve a darle a los golpistas otra oportunidad en las urnas. De hecho, incluso procesados por rebelión, Puigdemont, Junqueras  y Forcadell podrían presentarse a los comicios en busca de la absolución de los votantes. Rajoy se equivoca y trivializa la democracia cuando para restituir la legalidad quebrantada en Catalunya, en lugar de desarticular la trama golpista se saca de la chistera una convocatoria electoral. No sólo es una muestra de debilidad -la prueba de que desconfía de su capacidad para tomar el control de la Generalitat-, sino que crea un mal precedente. Y además da la posibilidad a quienes han atentado alevosamente contra nuestra democracia de ganar unas elecciones en las que juegan con cartas marcadas: con unos medios de comunicación y una Administración hecha a su medida. Por lo tanto, no es descabellado que pudieran ganarlas, circunstancia que  agravaría aún más el conflicto”. (allá va)

Y dos tuits finales.

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Los titulares de las portadas

El País
“El Estado acude a sofocar la insurrección. Rajoy disuelve el Parlament y convoca elecciones en Cataluña el 21 de diciembre. El Senado aprueba el artículo 155 ante la declaración de independencia del Parlament. El Gobierno toma el control de la autonomía y cesa al Govern, incluido Puigdemont”

El Mundo
“55 días de 155. El Gobierno responde a la declaración de independencia en el Parlament con la destitución de Puigdemont y sus ‘consellers’ para convocar elecciones el 21 de diciembre”; “Con sólo 70 votos: “Constituimos la república catalana”; “Querella contra los responsables de la rebelión”; “La UE ‘ni reconoce ni reconocerá’ la independencia”; “Junqueras admitió antes del 1-O que la secesión era ‘inviable'”

Abc
“España descabeza el golpe”

La Razón
“Urnas frente al golpe. Rajoy cesa al Govern y convoca elecciones para el 21 de diciembre. Toma el control de la Generalitat y de los Mossos y cierra las embajadas. El Parlament vota en secreto la DUI y llama a la defensa callejera”

Ara
“La república, proclamada i el Govern, destuit. Rajoy dissol el Parlament i convovca eleccions autonòmiques per al 21 de desembre”

 El Punt Avui
“Hola, república! El pla de Rajoy: eleccions el 21-D”

La Vanguardia
“Rajoy interviene la Generalitat para convocar elecciones el 21-D”; “El Parlament declara la independencia, pero no consigue el aval de Europa”; “El PDECat y ERC debaten si se presentan a los comicios y si van juntos”; “Miles de personas celebran en la calle la proclamación”

El Correo
“Un Parlament fracturado declara la independencia y Rajoy responde con elecciones en Cataluña el 21-D. El Gobierno aplica el 155: cesa a Puigdemont, a todo su Govern y disuelve el Parlament. Encarga a los ministerios asumir las competencias de cada consejería. Cierra todas las ‘embajadas’ en el exterior, salvo Bruselas, y cesa al ‘número 2’ de Interior y al director de los Mossos, entre otras medidas”

EL PERIÓDICO
“Rajoy aborta la DUI: elecciones el 21-D. El Gobierno interviene la Generalitat, cesa al Govern de Puigdemont y disuelve el Parlament. La UE y EEUU no reconocen la república catalana y respaldan la legalidad española”; “La independencia parte en dos el hemiciclo. La votación: 70 a favor, 10 en contra, 2 en blanco y 53 ausentes”

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