Diada 2017: este gráfico es un intento de representar objetivamente la evolución de asistentes

Más de un millón de personas, esa es la diferencia entre los 1,8 millones de personas que según la Guardia Urbana de Barcelona participaron en Diada de 2014 y los 470.000 a 520.000 que estimó el Gobierno. Un baile de números que ha provocado que las cifras oficiales de asistentes a este tipo de concentraciones se miren con escepticismo.

Con la aprobación de la convocatoria de una jornada de votación en Cataluña el 1 de octubre, y en medio de una fuerte tensión entre el Gobierno y la Generalitat, el 11 de septiembre volverá a celebrarse una gran manifestación en Cataluña coincidiendo con la celebración de la Diada y es previsible que de nuevo vuelva a surgir la guerra de cifras en torno a los asistentes.

El ciudadano se siente desprotegido ante este tipo de estimaciones con intereses”, explica a europapress.es el director del Servicio de Estadística Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Llorenç Badiella Busquets. Este experto lleva desde 2012 aplicando distintos métodos estadísticos para estimar el número de asistentes a las diferentes manifestaciones de la Diada “con voluntad objetiva”.

Los datos ofrecidos por Badiella se basan en distintos métodos estadísticos y representan intervalos de confianza en el que se movería el número de asistentes.

A grandes rasgos se aprecia cómo la asistencia a las manifestaciones independentistas durante da Diada aumentó de 2012 a 2013, luego se redujo en 2014, para a continuación incrementarse ligeramente en 2015 y caer en 2016.

En cuanto a los datos ofrecidos por fuentes oficiales se ve cómo, en general, las cifras de la Generalitat de Catalula y la Guardia Urbana de Barcelona están por encima del intervalo estimado por el experto, mientras que los datos del Gobierno están por debajo, aunque todas las fuentes coinciden en apuntar el descenso de asistencia entre 2015 y 2016.

Para calcular la cifra de asistencia, Badiella ha usado a lo largo de estos años distintos métodos estadísticos, ya que, según explica, “no siempre ha sido posible aplicar el mismo método” debido a que las características de las manifestaciones han ido cambiado a lo largo del tiempo.

Para la manifestación de 2012, que se caracterizó por su dinamismo, con manifestantes entrando y saliendo de la multitud, el experto usó el conocido como ‘método Jacobs’, una metodología creada por Herbert Jacobs, profesor de periodismo de la Universidad de California en la década de los sesenta que consiste en calcular el área que ocupa la manifestación, dividir ese área en secciones, estimar la densidad de manifestantes por metro cuadrado en cada uno de ellos y multiplicarlo por el número de secciones ocupadas.

En 2013, el año en que la manifestación se tradujo en una gran cadena humana que atravesó Cataluña de norte a sur, Badiella realizó un recuento estimativo a partir de la ‘gigafoto’, una macrofotografía realizada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) formada por más de 107.000 fotografías individuales a través de los 400 kilómetros del recorrido.

Por último, en 2014, 2015 y 2016 usó un ‘método de rebanadas‘, válido para manifestaciones estáticas, que consiste en estimar el número total de manifestantes a partir de una muestra tomada por observadores en distintas partes de la manifestación que cuentan el número de personas en secciones de una ancho determinado.

Badiella reconoce que ningún método es perfecto y la decisión que se tome a la hora de elegir uno u otro puede afectar al resultado, pero defiende el objetivo detrás de este experimento: “Con herramientas muy simples es posible acercase un poco a intentar medirlo, si se tiene voluntad de hacer un cálculo verdaderamente objetivo”.


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