¿El Gobierno mide con doble rasero sueldos de funcionarios y pensiones?

Los sindicatos y el Ministerio de Hacienda afrontan este mes la subida salarial de los funcionarios, una negociación en la que el equipo de Cristóbal Montorno baraja una subida de entre un mínimo del 5,25% y un máximo del 8% para los tres próximos años, según los sindicatos. Un incremento que está muy lejos de la revalorización aprobada por las pensiones, un 0,25%.

Albert, Sagués, experto en Fiscalidad y profesor del Master en Fiscalidad de la UPF Barcelona School of Management, considera que estos incrementos van dirigidos a recuperar la bajada salarial que supuso la crisis, algo que no se produce ni en las pensiones ni en la empresa privada.

Mientras para los jubilados el Gobierno plantea un incremento que supone pérdida de poder adquisitivo, a los funcionarios les plantea, en la práctica, avanzar en la recuperación de la bajada salarial que se generó con la crisis.

“Esa es la parte equivocada. El período de crisis y la congelación o rebaja salarial de funcionarios ha permitido aumentar la productividad de este colectivo ya que a igual trabajo a menor coste salarial como ha sucedido en la empresa privada. Si se recuperan salarios a salarios reales antes de la crisis, la relación trabajo versus salario volverá a bajar”, apunta Albert Sagués.

En este sentido, recuerda que en el sector privado, con la crisis que comenzó en 2008 se ha producido un ajuste a la baja en los salarios. Considera que en los primeros años de la crisis con la deflación, sin subidas salariales, ganaron más quienes tuvieron la suerte de mantener salarios y apunta que en el último año ya ha habido inflación positiva y se ha empezado a perder poder adquisitivo, el salario está bajando en términos reales e insiste en que el gran ajuste se produjo con los despidos.

“Fueron muchas las personas que dejaron de cobrar el salario que estaban cobrando, que era elevado, se fueron al paro y al volver a entrar en el mercado laboral encontraron precariedad y salarios muy bajos”, agrega.

Afirma también que la empresa privada también hay un doble rasero. Junto a los que no perdieron su empleo por la crisis y que se no pueden quejar porque han mantenido su salario, están aquellos que se han tenido que meter de nuevo en el mercado laboral con sueldos más bajos.

“La crisis produjo un ajuste. La estructura salarial en España era muy cara, todo el mundo ganaba mucho y la productividad era baja y para conseguir más productividad solo había dos maneras, bajar salarios o trabajar mejor y se consiguió bajando precios”, recalca Sagués, para quien es preciso establecer cómo debería ser la pensión mínima de España contemplando lo que una persona necesita para vivir dignamente.

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