El hombre de Junqueras en el CTTI avisó con “ostias a lo salvaje” si seguía fallando el sistema para cobrar impuestos

Querían empezar el cobro de impuestos masivos a final de año pero habían comprado una bici y necesitaban una moto, según un responsable técnico.

La Generalitat de Cataluña quería generar el primer impuesto masivo a final de este año, una vez que hubieran declarado la independencia, pero en el mes de julio los sistemas informáticos que tenían fallaban continuamente y esto provocó tensiones en el equipo del CTTI, hasta el punto de que en una de las conversaciones, el hombre de Junqueras en el Centro de Telecomunicaciones, Josué Sallent, le dice al coordinador de proyectos que si no se puede cobrar ese impuesto “habrá hostias a lo salvaje”.

Esta conversación figura en uno de los informes que la Guardia Civil ha entregado en el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, en el que se instruye un procedimiento en el que se investiga la creación de estructuras de Estado en Cataluña de cara a la hipotética independencia que pretendían tras el referéndum ilegal del 1 de octubre pasado.

El 19 de julio, el director de estrategia del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de la Generalitat de Cataluña (CTTI), Josué Sallent, llama a David Ferrer, Coordinador General de Proyectos de la Generalitat de Cataluña.

Ambos hablan de que están teniendo muchos problemas con el almacenamiento de datos en los sistemas informáticos y de comunicación de la Generalitat debido a la gran cantidad de datos que pretenden manejar con todos los sistemas que están implantando. Entre ellos destacan como el más importante el de la Agencia Tributaria Catalana.

En la conversación queda de manifiesto que todo el asunto se está impulsando desde la presidencia del Gobierno catalán. Ferrer quiere que haya un acuerdo de Gobierno sobre un proyecto de gobernación de los datos, “de gobernación de la BIG DATA” y quería que se hablara también en una reunión que tenían al día siguiente sobre si tenía que haber un CHIEF DATA OFFICER corporativo y de cómo se gestionaría desde el departamento.

Josué le responde que todo eso lo están trabajando desde el CTTI y le precisa que no sólo desde el punto de vista operativo, sino también de “estrategia de país”.

CADA AÑO GASTABAN UN “PASTIZAL” EN EL CTTI

Además pone de manifiesto que los subsistemas no aguantan lo que va a hacer la Hacienda catalana. “No aguantará los nuevos sistemas de Hacienda”, exclama, a lo que David Ferrer le contesta que “no se ha invertido dinero en esos sistemas”. Pero Sallent le corta y le dice que “cada año pagan un ‘pastizal’ de dinero al CTTI”.

Añade que a final de año se generaría el “primer impuesto masivo” y avisa de que “como no se pueda cobrar” porque no aguanta el sistema “habrá una de hostias a lo salvaje”.

Josué Sallent le insiste a David Ferrer en que “los servidores se caen a la semana un montón de veces” y David Ferrer propone decirle a “esta gente que hagan lo que tengan que hacer para que se puedan subir a producción los programas y aguante el sistema”.

COMPRARON UNA BICI Y NECESITAN UNA MOTO

Pero Ferrer le sigue insistiendo a Sallent en que “compraron una bici y necesitan una moto” para el trabajo que están realizando, ante lo que Josué Sallent le explica que había hablado con Hacienda, con Protección Social y con Justicia y que “no les están dando servicio”.

Estos problemas que quedaban patentes en las conversaciones de Josué Sallent a finales de julio contrastan con las afirmaciones que hacía el secretario de Hacienda, Lluis Salvadó, dos meses antes, en una conferencia en Barcelona organizada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) que tuvo lugar el 11 de mayo. Y que también está incorporada en el sumario.

En ella explicaba el desarrollo que iba a tener la Agencia Tributaria Catalana (ATC) y que pensaba presentar el 1 de septiembre, como así lo hizo posteriormente. Salvadó afirmaba que todo el proceso debía de ir “muy, muy acompañado” por una “pieza fundamental” para “cualquier administración tributaria del siglo XXI, que es el sistema informático”.

Allí explicó que ese programa era el “ESPRIU”, dijo que lo estaban construyento “sobre una tecnología moderna, puntera” que les iba a “permitir dar el salto”. Según él esto era “muy importante” para la Agencia Tributaria Catalana porque le permitiría gestionar “impuestos masivos” como el de “vehículos contaminantes” o como “aquellos impuestos que gestionan habitualmente los Estados”.

Adelantó también que el 1 de julio pondrían en producción “una primera versión del programa Espriu” con el impuesto a las bebidas azucaradas y después se iría “mejorando de forma muy, muy sustancial” para en septiembre gestionar 300.000 impagados que generan las sanciones de tráfico y los impagados “extraterritoriales del Ayuntamiento de Barcelona”.

Según dijo Salvadó en esa conferencia, en el mes de septiembre la Agencia Tributaria Catalana habría hecho un “salto cualitativo muy importante”. Paralelamente, anunció, estaban desarrollando organismos de formación de personal “para gestionar el cambio” que tenía que llegar, precisó, “el uno de enero o el día que” decidieran “colectivamente”.

COGER OXÍGENO PARA NO SER VULNERABLES A QUE MONTORO LES AHOGUE

En esa conferencia de mayo de este año, el secretario catalán de Hacienda revelaba que no partirían el ejercicio fiscal para que “empresas y contribuyentes” no se hicieran un “lío de declarar un trozo del ejercicio a una Hacienda y otro ejercicio a la otra…”.

Para ello, consideraba importante demostrar a los mercados internacionales su capacidad porque necesitarían “ir a llamar a la puerta” para conseguir financiación, ya que precisó: “Cuando seamos independientes no habrá FLA”. Por ello, consideraba necesario llegar a la independencia “con oxígeno”.

“No podemos llegar al momento post referédum asfixiados financieramente, ni asfixiados desde la perspectiva de la tesorería, porque seremos terriblemente vulnerables…a que el señor Montoro apriete el grifo y nos ahogue”.

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