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El remitente de la carta con la navaja a Maroto es un enfermo psiquiátrico

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto ha asegurado este lunes que ya ha denunciado al remitente de la carta con la navaja ensangrentada que ha recibido y ha informado de que se ha abierto una investigación para comprobar que esa persona existe y es la que ha enviado la misiva. Al respecto, ya ha trascendido que el remitente existe y es un vecino de El Escorial (Madrid) que padece problemas psiquiátricos.

Fuentes cercanas a la investigación han señalado que el hombre no quiso ocultar su identidad, ya que puso su nombre en el remite de un sobre acolchado dirigido a la ministra y enviado a la sede del Ministerio, en el número 162 del paseo de la Castellana. Se trata de una carta ordinaria que procede de El Escorial y con fecha del 21 de este mes.

El día 23 pasó el sobre por el control de seguridad, como figura en el sello que aparece impreso en el paquete y donde puede leerse: «Seguridad, Revisado en equipo de Rayos X». La navaja, con mango marrón rematado con una cadenita, tiene varias manchas, que podrían ser de sangre, de color rojo tanto en el anverso como en el reverso.

Respecto a si puede haber coincidencia entre la autoría de esta carta y las que recibieron el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias; y la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, Maroto había dicho ya que su misiva era «un poco distinta» porque tiene remitente, por lo que podría tratarse de un hecho aislado a diferencia de las otras tres.

La carta llegó al Ministerio el viernes por la tarde y ha sido entregada esta mañana a su secretaria, que la abrió y avisó al jefe de seguridad, ha dicho Maroto, que ha explicado que iba «camuflada» y llevaba un plástico que impedía ver lo que contenía. El envío, un sobre acolchado de color marrón, es una carta ordinaria enviada a la sede del Ministerio, en el número 162 del paseo de la Castellana. Si se trata o no de una sustancia artificial o de origen humano o animal lo determinarán los análisis, así como si el responsable o responsables del primer envío de las tres cartas es el mismo que el de este cuarto sobre.

Maroto se ha mostrado sorprendida por la carta y ha asegurado que no había sido previamente amenazada porque, según ha dicho, es una ministra «dialogante», que trabaja en la búsqueda el consenso, no suele crispar y nunca ha tenido sensación de inseguridad, sino que ha recibido el cariño y el apoyo de la gente.

Ha opinado que la amenaza va en serio, que «nadie se está inventado nada», y ha dicho no entender que se le ponga a ella en la diana cuando no ha estado en el foco de la polémica «como pueden haber estado otros compañeros», a la vez que ha advertido de que «cualquiera de nosotros puede estar amenazado, podemos estar comprando y que alguien quiera atentar contra nuestra vida». «Es una carta que nos estremece a todos porque de nuevo el odio ha hecho que la gente se crea que desde la base del odio se puede cambiar todo y se equivoca; nos da más voz a todos los demócratas» y más fuerza a los amenazados para seguir trabajando, porque España necesita reforzar su democracia, ha recalcado.

La ministra ha subrayado el clima de crispación que se está viviendo no solo durante la campaña electoral de Madrid, sino desde hace ya meses en el Congreso, en los parlamentos autonómicos y en la calle, y ha considerado que con este tipo de amenazas «todos perdemos». Sobre si ha recibido muestras de apoyo de todo el arco político, Maroto ha señalado que no tenido tiempo para ver todos los mensajes, pero ha agradecido los que le han llegado de parte de algunos ministros, que demuestran que «somos un equipo de personas que nos queremos».

Ha agradecido a todos los que le han trasladado su cariño «en este momento tan duro, porque recibir una navaja con la que quieren atentar con tu vida no sabéis lo duro que es», ha afirmado Maroto, que ha reconocido sentir «un poco de miedo», pero ha advertido de que va a seguir dando la cara.

A su juicio, si las amenazas significan que hay que parar a la ultraderecha, habrá que hacerlo en las urnas y ha coincidido con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en que se han pasado de la raya. La ministra cree que la forma de hacer un cordón sanitario a Vox es con los votos, impidiendo que entre en la Asamblea de Madrid y en el Gobierno de la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, a la que ha pedido que se pronuncie.

La semana pasada el ministro Fernando Grande-Marlaska; el candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias, y la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, recibieron amenazas de muerte por medio de cartas que contenían balas en su interior, lo que ha llevado al Ministerio del Interior a reforzar las medidas de protección de los tres.

Inmediatamente se ha notificado a lo servicios de seguridad de la Presidencia del Gobierno y al Ministerio del Interior, que ha iniciado la correspondiente investigación para identificar al autor del envío.