Grupos de encapuchados se suman a un acoso sin precedentes a Policía Nacional y Guardia Civil en Cataluña

Insultos, persecuciones, coacciones, amenazas… El acoso a la Policía Nacional y Guardia Civil en Cataluña se está volviendo insoportable en las últimas horas, tanto que ya está haciendo peligrar la permanencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en esa comunidad autonómica. Grupos de independentistas radicales perfectamente organizados a través de la redes sociales, están llevando a cabo una auténtica campaña de intimidación que ha llevado incluso a los responsables de los hoteles en los que estos agentes estaban alojados a pedirles que se marchen por la presión que están recibiendo. Los propietarios de una cadena hotelera de Pinar del Mar reconocen que les han amenazado con cerrar sus dos establecimientos durante cinco años. La Fiscalía ya está investigando estas coacciones y amenazas que han obligado a cerca de 400 agentes de ambos Cuerpos a tener que abandonar Cataluña.

Coincidiendo con la jornada de huelga, la intimidación, protestas y caceroladas se han extendido ya a cuarteles de la Benemérita donde están alojados niños y también a la sede del PP de Cataluña, donde a lo largo de la mañana se están concentrando radicales.

En la Jefatura Superior de Policía de Barcelona, como anoche en las dependencias de Guardia Civil de Travessera de Gracia, ya más de un millar de individuos, muchos menores, acosan a la Policía, muchos con el rostro tapado.

Los congregados provocan continuamente a los agentes, que no responden. Los Mossos no cambian su papel de estos días y lo permiten.

Fuentes policiales advierten de que estos movimientos están organizados y de que la situación está justo donde quería la CUP. El discurso radical y falso de Puigdemont ayer también ha sido una excusa perfecta para llegar a este punto, donde la Generalitat ya no tiene el control de los acontecimientos.

En Vía Laietana la concentración es cada vez mayor y si hay incidentes los Mossos ya no tendrían forma de controlar los sucesos, porque apenas hay una decena de furgonetas.

El hartazgo entre los policías es evidente y muchos piden ya que se les deje hacer su trabajo, porque si la situación no sé ataja las consecuencias serán imprevisibles.

Fuera las fuerzas de ocupación y asesinos son algunos de los gritos más celebrados, unidos a insultos a la «prensa española», acusada de manipular…

De manera simultánea, los escenarios de tensión se han multiplicado. En la sede del PP catalán, en la calle Urgell de Barcelon, se han llegado a concentrar unas 1.500 personas en un masivo escrache contra los populares convocado por la CGT y difundido por las redes sociales.

Dentro de la sede permanecen encerrados el presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, y otros dirigentes del partido. La sede está custodiada por ocho furgonetas de los Mossos y un cordón de agentes antidisturbios. Bomberos de la Generalitat con uniforme componen un doble cordón entre los agentes y los manifestantes, que enarbolan banderas esteladas, de la URSS, republicanas y de la CGT. Una pancarta acusa a Rajoy de terrorista.

La jornada de huelga

A nivel comercial, el seguimiento de la huelga se presenta dispar. Mientras muchos pequeños comercios han optado por bajar la persiana, supermercados de grandes cadenas, panaderías y cafeterías operaban a primera hora con aparente normalidad. Entre los afectados por el paro, no pocos turistas, a quienes se podía ver o bien preguntando a las puertas de atracciones comola Casa Batlló o la Sagrada Familia, ambas cerradas,si llegarían a abrir puertas, o bien intentando sin éxito encontrar un taxi a las puertas de los hoteles. En la confluencia de Diagonal y Paseo de Gràcia, una furgoneta de la Urbana vigila el escaso tráfico mientras grupos de jóvenes, algunos con banderas esteladas, se dirigen a las movilizaciones.

Las escuelas públicas están cerradas y en los ambulatorios se cumplen servicios mínimos. Solo urgencias y mínima actividad programada. Algunos pacientes han tenido que regresar a sus casas sin visitarse ni realizarse pruebas. También hay concentracuones en las escuelas en las que hubo cargas policiales. En la Escuela Pía de Sant Antoni hay decenas de personas concentradas y se ha paralizado el tráfico en la calle Comte d’Urgell.

En la zona más céntrica y comercial de Barcelona, donde unos pocos comercios han secundado el parón impulsado desde la Generalitat. cientos de personas, sobre todo gente universitaria muy joven, se agrupa en pequeños círculos en la plaza de Cataluña y empiezan a llenar la plaza de la Universidad, donde a las doce comienza oficialmente una concentración de protestas. Portan esteladas, carteles con lemas independentistas y lanzan consignas que rompen el murmullo. Furgones de los Mossos y la Guardia Urbana están presentes.

Información elaborada por Álex Gubern, Pablo Muñoz, David Morán Esther Armora, Luis P. Arechederra, Daniel Tercero, Anna Cabeza, Cruz Morcillo y Nati Villanueva

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