Jordi Pujol enmudece el día de las revelaciones santas de Marta Ferrusola

Completamente mudo. Ni los “buenos días” con los que educadamente saluda a diario a los periodistas que le esperan en su portal ha pronunciado este martes Jordi Pujol Soley. Ni las revelaciones sobre el lenguaje en clave que utilizó Marta Ferrusola para mover fondos en Andorra han perturbado la rutina del expresident de la Generalitat.

A las 9.40 horas se ha producido movimiento en el vestíbulo del número 96 de la ronda de General Mitre y ha salido Pujol con el Punt Diari doblado en una mano. Más serio que de costumbre, abriéndose paso entre los periodistas con la ayuda de uno de los escoltas que mantiene de su época del president, Jordi Pujol ha recorrido los pocos metros que le separan de la calzada y ha entrado en su coche oficial. ¿Destino? El despacho de la calle Viladomat prestado hace un par de meses por un buen amigo y que utiliza para escribir notas y recibir gente.

Mientras el president permanece mudo, sin palabras, como ya es costumbre cada día que se conocen detalles de las actividades presuntamente irregulares de su familia, los conductores que circulan frente a su casa hacen sonar las bocinas y gritan: “ladrones”. Consignas a las que hoy se han añadido referencias explicitas a la matriarca: “Marta confiésate”. La que se definió a sí misma como ‘ la madre superiora ’ hoy se ha enfundado un nuevo traje de monja, pero de clausura, porque no parece que se le vaya a ver el pelo.

Loading...