Malta clama justicia tras el asesinato de la periodista

El asesinato de la periodista Daphne Caruana Galizia no se olvidará pronto en Malta. El crimen tiene el potencial para sumir a la pequeña república insular mediterránea, miembro de la UE desde el 2004, en una verdadera crisis nacional de consecuencias políticas imprevisibles. El duelo y la indignación congregaron a multitud de personas, unidas por un clamor de justicia que ayer por la tarde se plasmó en una manifestación delante de la sede de los tribunales en la capital, La Valeta.

Matthew, uno de los tres hijos de Daphne, también periodista y que contribuyó a sacar a la luz, junto a su madre, los papeles de Panamá y las derivaciones maltesas de este escándalo sobre los circuitos internacionales del dinero sucio, hizo ayer acusaciones muy graves contra el primer ministro, Joseph Muscat, y contra las instituciones maltesas. Habló, sin tapujos, de “un Estado mafioso”.

El hijo de la víctima oyó la explosión que destrozó el Peugeot 108 de su madre, en el que alguien había ocultado una bomba de gran potencia. “Nunca olvidaré aquella carrera por los campos convertidos en un infierno”, afirmó en una nota colgada en Facebook. Matthew describió una escena dantesca, con fragmentos del cadáver de su madre esparcidos sobre la tierra, lejos del vehículo calcinado.

“Mi madre fue asesinada porque se interpuso entre el Estado de derecho y aquellos que buscan violarlo”, escribió el joven periodista. “Eso es lo que ocurre cuando las instituciones del Estado estan incapacitadas; la última barrera es un periodista”, prosiguió el hijo de la víctima.

La Comisión Europea recuerda el derecho básico del periodismo a investigar y a “hacer preguntas incómodas”

Especial dolor produjo en la familia Caruana Galizia el hecho de que un sargento de la policía, justo uno de los hombres que debían encargarse de esclarecer el crimen, escribiera en su cuenta de Facebook un comentario muy ofensivo. “Cada cual tiene lo que se merece; estoy contento”, afirmó Ramon Mifsud, que fue suspendido al trascender su conducta.

La posición del primer ministro maltés es embarazosa porque la periodista asesinada investigó a fondo sobre presuntas conductas corruptas del político y de su esposa. Matthew Caruana Galizia calificó a Muscat de “payaso” por sus declaraciones tras el asesinato, y recordó que durante años había acosado y demonizado a su madre.

“Sí, ahí es donde estamos –denunció Matthew–, en un Estado mafioso donde, gracias a Dios, puedes cambiar de sexo en tu carnet de identidad, pero donde te harán saltar por los aires por ejercer tus libertades básicas. ¿Adónde hemos llegado?”. “El Gobierno de Malta ha permitido que floreciera una cultura de la impunidad –recalcó Matthew–. Consuela poco que el primer ministro de este país diga que no descansará hasta que se encuentre a los autores, cuando él es quien dirige un gobierno que ha dado alas a esa impunidad. Primero llenó su oficina de corruptos, luego llenó la policía de corruptos e imbéciles, más tarde llenó los tribunales de corruptos e incompetentes”.

La Comisión Europea condenó ayer en términos muy duros el asesinato de la reportera. En un comunicado en nombre de Jean-Claude Juncker, el Ejecutivo comunitario rindió homenaje a “la dedicación a la verdad” de Daphne Caruana Galizia y su labor pionera como periodista de investigación. En el comunicado se recordó que “el derecho de un periodista a investigar, a hacer preguntas incómodas y a informar forma parte del corazón de nuestros valores y necesita ser garantizado en cualquier circunstancia”. Juncker se reunirá hoy con el líder opositor maltés, el nacionalista conservador Andrian Delia, al margen de un encuentro de líderes del Partido Popular Europeo.

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