¿Por qué es tan difícil el control de los imanes?

Tras los atentados de Barcelona y Cambrils en los que murieron 16 personas a manos de una célula de atacantes dirigidos por Abdelbaki Es Satty, imán de una mezquita de Ripoll, se está debatiendo sobre la necesidad de establecer un control más riguroso sobre quienes son los líderes espirituales de los centros de culto musulmanes. Este debate no es nuevo, reaparece cada vez que hay un problema relacionado con la comunidad islámica, sin embargo, hay diversos factores que dificultan que las palabras se conviertan en hechos.

Para empezar, está el hecho de que el Islam, a diferencia del cristianismo, no tiene una estructura tan jerárquica ni tiene una cadena de mandos tan definida. Cada comunidad elige a su imán, que puede venir de diversas escuelas de pensamiento. Se trata de un proceso “más democrático”, como dice Mohamed Iqbal, portavoz del Centro Islámico Camí de la Pau, que regenta el oratorio islámico más grande de Barcelona en pleno centro del Raval. Pero también es más caótico.

Abdelbaki Es Satty, imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty, imán de Ripoll (.)

Iqbal afirma que cuando buscan a un nuevo imán, su comunidad exige saber de qué escuela proviene, y una vez esta persona presenta toda la documentación requerida, ellos mismos hacen sus investigaciones. Pero reconoce que si todo el mundo fuera tan riguroso como ellos, “la mitad de las mezquitas estaría sin imán”. Y esto él lo achaca a las dificultades para traer a España imanes bien formados debido a la restrictiva ley de extranjería.

Según afirma, las embajadas españoles en el extranjero ponen muy difícil que se pueda contratar a imanes en origen. Lo que hace que las mezquitas españolas deban de contar, en gran parte, con personal que no ha estudiado en ninguna reputada escuela coránica. Se trata en muchos casos de voluntarios que, pese a sus buenas intenciones, en ocasiones no cuentan con la formación necesaria para ser el líder espiritual de una comunidad.

Las embajadas españoles en el extranjero ponen muy difícil que se pueda contratar a imanes en origen

Juan Ramón Puig, presidente de la subcomisión de extranjería del Consell Català de la Advocacía, asegura que las embajadas españolas en el extranjero han restringido los casos en los que acepta la contratación en origen. Puig señala una fecha para este fenómeno, y es el inicio de la crisis económica. “Antes se daban muchas autorizaciones, ahora están muy estrictos”. Esto afecta a todos los inmigrantes, pero de rebote, podría haber repercutido en la llegada de imanes bien preparados a nuestras fronteras.

Sin embargo, hay otros colectivos en la comunidad islámica que no creen que la solución sea traer a mejores imanes, si no que abogan por que se forme a sus líderes religiosos en España. Es el caso de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas, que representa a más de 500 comunidades islámicas. Su presidente, Mounir Benjelloun dice ser consciente de la “falta de imanes” en España y de las dificultades que tienen para obtener visados de trabajo, pero considera que el discurso de estos religiosos y su entorno “no son los mismos” que los de los musulmanes españoles.

Una mujer camina en la mezquita de Ripoll Una mujer camina en la mezquita de Ripoll (Albert Gea / Reuters)

Benjelloun explica que, ante la falta de estructuras para llevar a cabo la formación en territorio español, desde su organización llevan desde 2006 “presentando proyectos” a la administración para que ayude a que haya “una nueva generación de imanes formados en España”. Pero afirma que pese a que desde la comunidad islámica sí que se han hecho esfuerzos por controlar la formación de los imanes, no han tenido el apoyo suficiente de las administraciones públicas. “El estado no ha invertido ni un duro”, afirma, y cree que el motivo es porque a los políticos “no les interesamos como comunidad”. Benjelloun alerta de que “a los musulmanes se les está dejando a su propia suerte”.

“Nosotros hemos realizado varias iniciativas para formar a los imanes. La última que hemos hecho es firmar un acuerdo de colaboración con la Universidad Islámica de Rotterdam y durante tres años hemos realizado una formación completa de 30 imanes”. Benjelloun se lamenta de que, tras los atentados, se culpe a la comunidad musulmana cuando el Estado no ha hecho nada por apoyarles. “Si inviertes cero euros, es normal que no haya resultados”, asegura. “Llevamos años reclamando que se trate al Islam y a los musulmanes sin privilegios, sólo de la misma forma que se está tratando a la iglesia católica. No se nos puede pedir más de lo que ya estamos haciendo”, concluye.

Benjeloun se lamenta de que, tras los atentados, se culpe a la comunidad musulmana cuando el Estado no ha hecho nada por apoyarles

El experto en Islam y profesor de antropología de la Universidad Rovira i Virgili Jordi Moreras indica también que la falta de apoyo de las instituciones podría estar también relacionado con las desavenencias en el seno de la Comisión Islámica de España, el órgano representativo de las comunidades religiosas islámicas ante la Administración. Pero cree que tampoco los organismos públicos han sabido como encarar la formación de imanes e indica que este es un debate “cíclico”.

“Ya pasó en 2004. En aquel momento Jose Antonio Alonso, primer ministro del Interior de Zapatero, dijo que había que tener más control de los imanes y el PP se le echó encima por inconstitucionalidad”. A nivel catalán, Moreras recuerda que ya en 2002 se iniciaron los “primeros modestos intentos de formar a imanes”, pero cree que se planteó de forma “equivocada”. La primera formación, afirma, fueron clases de catalán, y afirma que “no fue muy efectivo”.

Musulmanes atienden, hoy viernes, en la mezquita del Centro Islámico de Madrid, la más grande de España, al imán Hussam Khoja, Musulmanes atienden, hoy viernes, en la mezquita del Centro Islámico de Madrid, la más grande de España, al imán Hussam Khoja, (Juan Carlos Hidalgo / EFE)

Más tarde, con el tripartito, se incluyeron referencias religiosas. “Pero era muy curioso ver como una persona no musulmana le estaba intentando decir a un musulmán cual era el Islam correcto”. Los cursos, que no lograron enganchar a demasiados religiosos, fueron polémicos porque se hicieron con el apoyo explícito del gobierno de Marruecos. “El gobierno catalán no vio los intereses que podía tener el gobierno marroquí: era una forma de tener un control interno de su colectivo”, afirma. Esto abrió una nueva etapa de “subcontratación” de la formación de imanes. Moreras indica que hasta la Universidad de Barcelona firmó un convenio para forman a imanes, pero no salió adelante.

El fracaso de estas iniciativas propiciaron que, según Morera, el gobierno catalán no tuviera las herramientas para hacer “al menos una valoración de cual es la situación actual de los imanes en Catalunya”. “Ahora vienen las prisas, las angustias… pero no nos damos cuenta de la realidad de las comunidades. La ambigüedad en la que nos situamos ante el tema de un control a los imanes hace pensar que hay otras cosas que no hemos considerado”.

La realidad del Islam en España “sigue siendo la del ‘yo me lo guiso, yo me lo como’”

Y mientras el debate respecto al control de los imanes empieza un nuevo ciclo, la comunidad islámica de Camí de la Pau puede que haya encontrado una vía intermedia. Mohamed Iqbal explica que han enviado a dos jóvenes criados en Catalunya a formarse como imanes en las universidades con las que cuenta el movimiento en Pakistán. “Cuando vuelvan, la idea es que formen a gente aquí”, explica. Como indica Moreras, la realidad del Islam en España “sigue siendo la del ‘yo me lo guiso, yo me lo como’”.

Musulmanes rezan en la mezquita del Centro Islámico de Madrid Musulmanes rezan en la mezquita del Centro Islámico de Madrid (Juan Carlos Hidalgo / EFE)
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