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Tabarnia sí existe

Tabarnia

Tabarnia sí existe y tiene más arraigo histórico que la inexistente república catalana.

Un equipo de profesores e historiadores han encontrado los orígenes de Tabarnia y han creado un argumentario copiado de la retórica soberanista. Tabarnia posee raíces históricas celtas y romanas y se declara una zona económica, cultural, política y social distinta a la Cataluña interior de barretina y tractores amarillos.

Los ideólogos de Tabarnia insisten en que “Barcelona is not Catalonia”. Otro eslogan, sobrado de pruebas y evidencias objetivas, es “Cataluña nos roba”. Está basado en un expolio fiscal: Barcelona paga un 32% más de lo que recibe de la comunidad autónoma y el 70% del PIB regional se produce en comarcas en las que el independentismo apenas llega al 40%.

¿El área metropolitana de Barcelona llega a Tarragona? Aquí también hay una buena lista de argumentos a favor. Un área metropolitana es un espacio económico y geográfico (en cuanto a flujos de población) tremendamente dinámico. Tanto que no conoce fronteras ni líneas en el mapa.

Según asegura El Periódico de Cataluña, Barcelona tiene un serio problema terminológico. Cuando el franquismo decidió que Madrid absorbiera decenas de municipios adyacentes para que superara a Barcelona en población, algo que en los años 30 no sucedía, dejó a la capital catalana en sus ‘murallas’ de los 100 kilómetros cuadrados. Al final del franquismo, José María de Porcioles creó el Área Metropolitana que, en verdad, no era más que la ciudad real de Barcelona.

Pasqual Maragall recogió esa entidad, la llamó Corporació Metropolitana de Barcelona (CMB) y le dibujó una bandera al tiempo que encargaba un himno. El eterno debate entre Barcelona y el ‘rere-país’ asomó con toda su virulencia. Al final, en 1987, Jordi Pujol aplicó un particular 155 a la CMB (más o menos igual que Margaret Thatcher hizó con el equivalente londinense).

Y se tardó 25 años en recuperar el tiempo perdido, ya con la aquiescencia de CDC/CiU/PDECat que ya no veía en el 2011 el contrapoder que Pujol temió de Maragall. El resultado es que donde se dice ‘área metropolitana’ debería decirse, en verdad, Barcelona. Y la verdadera área metropolitana es lo que aquí se conoce como ‘región metropolitana’, o sea Tabarnia.

Un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona dibuja el mapa económico de Tabarnia

En el año 2000, la Universitat Autónoma de Barcelona publicó un sesudo estudio donde se aseguraba que los límites de la región metropolitana de Barcelona estaban en continua expansión. En 1986 el área económica comprendía 90 municipios con una población de 3,5 millones de habitantes; 10 años más tarde, los municipios eran ya 252 y el número de habitantes, 4,3 millones.

El estudio del departamento de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona concluía que la región metropolitana de Barcelona es la sexta de Europa y que en el año 2001 llegaría hasta Tarragona, hasta el área de Lleida, en el límite con Aragón, y se quedará a las puertas de Girona.

El director de la investigación, el profesor Joan Trullén, advertía hace casi 20 años la región metropolitana de Barcelona se convertiría “en algo así como una provincia económica única”, que los autores del trabajo califican como “la explosión metropolitana” dentro de la “Cataluña de las ciudades”.

Barcelona y Tarragona forman una misma área metropolitana

El estudio llega a esas conclusiones aplicando los criterios estadísticos norteamericanos de delimitación de áreas urbanas, que sólo considera los municipios de más de 50.000 habitantes. Se considera que un municipio pertenece al área metropolitana de otro cuando más del 15% de su población activa se traslada a trabajar al primero. Estos municipios constituyen la primera corona. Se produce una segunda corona con los municipios en los que más del 15% de su población activa se desplaza a la primera para trabajar, y así sucesivamente. En 1986, esta situación se daba en 90 municipios situado en el entorno de Barcelona, y el área metropolitana ha ido creciendo en sucesivas coronas progresivamente., hasta alcanzar un volumen de población que ha convertido a la región de Barcelona la sexta conurbación metropolitana de Europa, por detrás de París, Londres, Milán, la conurbación holandesa y Madrid. Esta posición se debe, según el informe, a dos factores: el liderazgo que le confiere su capacidad competitiva y el hecho de haberse consolidado como una red de ciudades policéntrica con importantes núcleos como Mataró, Granollers, Mollet, Sabadell, Terrassa, Martorell, Vilafranca del Penedès i Vilanova i la Geltrú.

El estudio, que lleva el título de Dinámicas económicas y territoriales de la región metropolitana, otorga a Barcelona el liderazgo de la capacidad competitiva en el conjunto español, y lo sostiene afirmando que el área de esta ciudad aumentó su peso sobre las exportaciones españolas del 20,5% de 1994 al 22,3% en 1999. En el mismo periodo, puntualiza el estudio, las exportaciones de Madrid bajaron del 11,4% al 10,8%.

Conclusión: Tabarnia existe, sólo que hasta ahora no tenía nombre.