Un cajón de sastre para la ruina y el totalitarismo

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El acuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para concretar los Presupuestos Generales del Estado tiene mucho de falso programa electoral y poco de fundamentos económicos sólidos, creíbles y aplicables. Fieles a la irresponsabilidad que los caracteriza, quieren hacer pasar por Cuentas Públicas un borrador que no es más que un ejercicio de eminente y peligrosa propaganda. El envoltorio superficial dice que aumentarán el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 900 euros, las becas y los impuestos a “los más ricos” —ese mantra inconcreto que explotan hasta la extenuación—. No obstante, este acuerdo pone a España en una difícil tesitura: aumentará el gasto, nos hará incumplir con Europa, disparará las cargas fiscales y dañará gravemente la buena marcha económica de los últimos años con un déficit extra de 9.000 millones de euros.

Hasta las cuentas que ha presentado el desastroso Gobierno de Italia —principal problema de la eurozona— están mejor estructuradas que las nuestras. Sánchez e Iglesias han publicitado un documento que carece de escenario macroeconómico y previsión de gastos, dos de los fundamentos esenciales para asentar su credibilidad. No descarten, por tanto, que Bruselas pudiera echar abajo esta chapuza de cartón piedra que ahuyentará a inversores y empresas internacionales. Sobre todo si tenemos en cuenta que, si antes de este acuerdo no íbamos a cumplir con el 2,2% del PIB que exige la UE, ahora, tras este cajón de sastre presentando por PSOE y Podemos —incluso está contenido que cualquier acto sexual sin un ‘sí’ expreso sea delito— hay posibilidades de que nuestro déficit se dispare incluso al 3%. De persistir en esta senda, en breve asistiremos al principio del fin para nuestra recuperación. Una auténtica ruina para el país.

Este acuerdo irresponsable viene, además, agravado por el contexto. En el horizonte de la economía mundial se vislumbra una nueva recesión —EEUU y la UE subirán los tipos de interés—. En lugar de tomar medidas, bajar los impuestos y cuidar el gasto público, nos lanzamos a repetir los errores que cometió la Administración Zapatero y que nos llevaron a la peor crisis económica que ha padecido nuestro país desde la Transición. Los Presupuestos que pretenden aprobar Sánchez e Iglesias cuentan también con un sesgo totalitario muy pernicioso, ya que blindan a los piquetes violentos y dejan al criterio de los ayuntamientos la posibilidad de imponer el precio de los alquileres. Por si no fuera suficiente, Sánchez no sólo necesita el apoyo de los comunistas de Podemos, sino que buscará soporte en los golpistas catalanes y en los independentistas vascos. Este panorama nos hará retroceder a los peores días de nuestra historia reciente.