La yihad y el nacionalismo catalán se unen para destruir España

Cada vez parecen más claros los vínculos establecidos entre el yihadismo y el nacionalismo catalán. Pese a que defienden intereses muy diferentes les une la hispanofobia. Tanto los separatistas como el radicalismo musulmán tienen por objetivo acabar con España y aniquilar todo los que suene a español. En este sentido, los vínculos entre la yihad y el nacionalismo se estrechan y esto explica que todos los años las asociaciones catalanas de inmigrantes musulmanes reciban subvenciones que exceden de todo sentido común, sólo en 2015 recibieron más de 10 millones de euros.

Cataluña es una región española en la que el yihadismo salafista, el salafismo y otros islamismos están lo suficientemente enraizados como para que esta cuestión sea motivo de preocupación e invitación al trabajo en común entre todas las herramientas del poder –central, autonómico y local–, de las Fuerzas de Seguridad (Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, Mossos d’Esquadra, Policía Local) y del CNI.

Más de medio millón de personas en Cataluña proceden de países musulmanes

Más de medio millón de personas que viven en Cataluña proceden de países musulmanes.

No en vano existen en Cataluña más musulmanes que votantes del PP. Es conveniente recordar que la región tiene más de medio millón de personas que proceden de países musulmanes. Según datos del Observatorio Andalusí de la UCIDE, la Unión de Comunidades Islámicas de Españalos, del 2011 al 2015 el número de musulmanes en Cataluña habría crecido un 19,5%. Son 83.000 personas más que hace 4 años.

Los datos, que se basan en el censo, no suponen la práctica o adhesión a la religión musulmana de las personas contabilizadas. Pero sí muestran un aumento de la población de familias con origen en países musulmanes, aunque ya tengan la nacionalidad española o hayan nacido aquí. Del 2011 al 2015 en Cataluña han crecido un 19,5% (de 427.000 a 510.000), más de un tercio del total de musulmanes que residen en toda España.

Cataluña tiene en la actualidad una tasa de natalidad del 1,1, una de las más bajas de toda Europa. Contribuye a ello que la región esté a la cabeza de la nación en número de abortos practicados cada año. En contraste, las familias musulmanas que viven en la región multiplican la tasa hasta llegar al 8,1.

De esta manera, no es de extrañar que en muchos municipios catalanes, antaño plagados de iglesias y templos católicos, ahora se vean superado con creces por nuevas mezquitas y minaretes. Más del 20 por ciento de los jóvenes menores de 30 años que viven en el área metropolitana de Barcelona son musulmanes. Y en ciudades como Figueras, Salt, Rosas, Rubí, Vic, Reus, Tortosa y Valls, entre otras, esta cifra se eleva hasta llegar al 30 por ciento.

Con esta progresión, uno de cada cinco catalanes será musulmán en 2020, y se estima que en 54 años (2080), la población musulmana será ya mayoritaria en la región.

Cataluña es la región europea donde más crecen los musulmanes

En los últimos 30 años, la población musulmana de Cataluña ha crecido porcentualmente más que en cualquier otra región europea. En estos momentos hay casi 300 mezquitas en Cataluña, de las cuales medio centenar han sido vinculadas con el salafismo, según datos de los servicios de inteligencia e información de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado (FCSE). Estas cifras ponen en evidencia que Cataluña aglutina hoy a más del 50% de los centros salafistas de los que existen en España. Desde estos centros se difunde un mensaje y una interpretación integrista de la religión musulmana que chocaría directamente con los valores y las normas democráticas españolas y el modelo de convivencia propios de la Unión Europea. Una realidad que causa alarma entre los investigadores y plantea cuestiones legales acerca del derecho a la libertad religiosa, por cuanto puede vulnerar preceptos constitucionales, que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado dejan, en todo caso, a criterio de la justicia.

El fenómeno de la exultante islamización de Cataluña no es ajeno a las operaciones políticas llevadas a cabo por el nacionalismo para propiciar la llegada de inmigrantes procedentes sobre todo del Norte de África y de Pakistán, en detrimento de la inmigración “hispanoparlante”. Como organización aglutinadora de los musulmanes llegados a Cataluña en los últimos años se encuentra “Nous catalans”, dirigida por Àngel Colom -exdirigente de ERC y ahora en las filas de CDC-, que lleva a cabo una intensa actividad propagandística con el objetivo de atraer a los musulmanes que residen en Cataluña hacia posturas independentistas.

Fàtima Taleb, es una “nueva catalana” (Nous Catalans), concejala de la coalición separatista del Gobierno municipal de Badalona (Barcelona). Una inmigrante marroquí antiespañola, racista islamista,
Fàtima Taleb, es una “nueva catalana” (Nous Catalans), concejala de la coalición separatista del Gobierno municipal de Badalona (Barcelona). Una inmigrante marroquí antiespañola, racista islamista,

La fundación Nous Catalans y su vinculación con la Yihad

La fundación Nous Catalans, que recibe importantes subvenciones públicas y el apoyo de los medios informativos vinculados al poder nacionalista, se ha visto involucrada en distintas polémicas por su supuesta vinculación con radicales islamistas y por sus intentos de acercar a los cientos de miles de musulmanes de diferentes nacionales –fundamentalmente marroquíes– que hay en Cataluña hacia corrientes independentistas.

“Esta fundación tiene como misión prometerles el paraíso en la tierra si apoyan la independencia de Cataluña”, según denunció en su momento el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Cataluña posee el caldo de cultivo ideal para glorificar la Yihad

Los yihadistas salafistas, los salafistas a secas y la mayoría de los islamistas abominan de las fronteras nacionales, pues para ellos sólo existe Alá, y la Yihad para glorificarlo. Si Ziani entra en estos juegos políticos intraespañoles lo hará a buen seguro por oportunismo, pues sus intenciones son indudablemente otras.

El nacionalismo catalán intenta sumar apoyos contra España y todo lo español. La hispanofobia se convierte en el denoninador común que une a estas dos corrientes. 

Toda la costa mediterránea española, sobre todo grandes polos de desarrollo como Barcelona y otros puntos de Cataluña, atrae desde hace muchos años a ciudadanos de países como Marruecos o Argelia. Aquí también, y particularmente para el caso de Nourredine Ziani, nos podemos encontrar con individuos que tienen objetivos que van más allá de vivir y trabajar tranquilamente. Aquí también, la proyección de la política exterior catalana –imposible, pues la política exterior sólo la lleva adelante el Estado– y la baja política de sectores nacionalistas puede debilitar la posición de España y permitir que otros intereses, de países terceros o de oscuros actores no estatales, salgan ganando, en detrimento de los españoles oriundos. Según los datos que difundió Dolça Cataluña las conexiones entre yihadismo y nacionalismo no dejan lugar a dudas:

  • “De los 129 combatientes de nacionalidad u origen español que en la actualidad han viajado a Siria a unirse a las filas del Estado Islámico, entre 10 y 12 proceden de Cataluña.
  • “Los islamistas que han salido desde Cataluña pertenecen al entorno de las organizaciones Nous Catalans y Sectorial de Políticas de Inmigración, vinculadas a Convergència y Esquerra Republicana, respectivamente”.
  • “Están estrechamente relacionados con mezquitas y centros culturales que mantienen a su vez una estrecha vinculación con las citadas fundaciones creadas por Artur Mas y Oriol Junqueras para atraer a la comunidad musulmana al proceso independentista”.
  • El imán de una mezquita de Lérida explica el juego entre nacionalistas e islam: “la conveniencia de aprovecharse de los independentistas, pues ellos se apoyan en los musulmanes para conseguir votos”.

  • Artur Mas ha dado apoyo a líderes islamistas que posteriormente han sido vinculados con el ala más radical. Es el caso de Khalid Shabaz alias «Chuhan» (…) «Chuhan» se fotografió en un viaje a su país ataviado con la vestimenta tradicional paquistaní y una ametralladora en sus manos, acompañado de un compatriota con un fusil. (…) Fue en el nº 79 de la lista encabezada por Mas en las autonómicas de noviembre de 2012 y está considerado por las Fuerzas de Seguridad como un «paquistaní de ideología extrema». Fue detenido por estafa y falsificación de documentos en 2011″.
  • “El Espai Catalano-Marroquí –una de las ramificaciones de Nous Catalans– tiene “vínculo con la Unión de Centros Culturales Islámicos de Cataluña (UCCIC). Ambas organizaciones estuvieron dirigidas por la misma persona, Noureddine Ziani, que fue expulsado de España el 17 de mayo de 2013 por participar en actividades contrarias a la seguridad nacional y estar en nómina de los servicios secretos de Marruecos. Fueron detectados contactos de Ziani con los imanes más radicales de Cataluña así como con dirigentes salafistas europeos. En concreto fueron documentados encuentros con los imanes salafistas de Reus, Tabdelamid Elayad, de Salt, Rachid Menda, así como con Houzi, la autoridad religiosa más importante a juicio de las Fuerzas de Seguridad”.

 

La CUP y la Yihad

Poco puede sorprender la ambigüa condena del atentado terrorista de Barcelona por parte de la CUP, una organización de extrema izquierda que cuenta con 10 diputados en el Parlament y que ha hecho gala tradicionalmente de una calculada equidistancia entre los terroristas y sus objetivos incluso en ataques tan detestables como el de las Ramblas.

Benet Salellas, diputado de la CUP en el Parlamento catalán, ha actuado en repetidas ocasiones de abogado defensor de terroristas islamistas en Cataluña
Benet Salellas, diputado de la CUP en el Parlamento catalán, ha actuado en repetidas ocasiones de abogado defensor de terroristas islamistas en Cataluña

Estas «amistades peligrosas» de la CUP van, no obstante, más allá de la retórica, ya que el diputado antisistema Benet Salellas, se encargó de la defensa de los 11 terroristas que intentaron atentar en el Metro de Barcelona en 2008. La Guardia Civil abortó entonces el ataque casi en el último momento y la Audiencia Nacional condenó a los terroristas (10 pakistanies y un hindu) a seis años de prisión y a la deportación. A pesar de que el Supremo confirmó la sentencia –modificando las condenas en algunos casos–, Salellas describió la acción de la Justicia como «cínica» y como una prueba de la «inseguridad jurídica» que padecían los yihadistas. «Los acusados son gentes trabajadoras que tienen hijos nacidos en Cataluña. Todo es mentira», afirmó entonces Salellas. Sin embargo, el juez instructor Ismael Moreno consideró probado que los condenados pertenecían a Teirik e Taliban Pakistan (TTP) un grupo terrorista originario de la región de Waziristán, en Pakistán. La Guardia Civil desactivó la célula terrorista gracias al testimonio de uno de los terroristas, que colaboró al enterarse de que debía inmolarse en el Mertro de Barcelona durante el atentado. Se encontró en poder de los terroristas un vídeo en el que el TTP reivindicaba un atentado que, a diferencia del de jueves en Barcelona, no llegó a producirse. A pesar de que se evitó la tragedia en 2008, Salellas describió entonces el trabajo de la fuerzas de seguridad y de la Justicia como un ejemplo de «islamofobia».

El nacionalismo catalán pone a sus abogados al servicio de los terroristas islámicos

Nada más ser elegido diputado en el Parlament, Benet Salellas utilizó la proyección mediática que le daba su nuevo estatus para beneficiar la causa de sus clientes condenados por pertenencia a banda terrorista por la Audiencia. En una rueda de prensa en julio de 2015, Salellas acusó al testigo que permitió abortar el atentado del Metro de Barcelona, Asim Tqbal, de testificar falsamente. En esa rueda de prensa, Salellas estuvo arropado por su compañero de partido David Fernández, por diputados de otras fuerzas de extrema izquierda como David Companyon, de ICV-EUiA, y por Oriol Amorós, de Esquerra Republicana. Juntos pidieron que se invitara a volver a Cataluña a los terroristas deportados a Pakistán.

El nombre del diputado de la CUP ya se rodeó de polémica el verano pasado cuando se supo, a través de su declaración de bienes entregada al Parlament, que este revolucionario defensor del derecho a la ocupación de pisos en desuso era propietario de nada menos que de tres locales comerciales, dos viviendas y seis fincas rústicas. Salellas, licenciado en Filología Clásica y Derecho, viene dedicándose al derecho Penal desde 2003 y ejerce a través del bufete Salellas i Asociats S.L. El diputado antisistema se encarga ahora de todas las relaciones de su grupo con Juntos por el Sí y fue uno de los principales portavoces del sector en su partido que exigió la salida de Artur Mas de la presidencia de la Generalitat y que, por tanto, propició la llegada de Puigdemont. El hermano de Salellas fue concejal de la CUP en Gerona cuando era alcalde el actual presidente de la Generalitat. Por su parte, Benet Salellas se ha encargado además de la defensa de Joan Coma, concejal en Vic acusado de invitar a la sedición y de Montserrat Venturós, alcaldesa de Berga detenida tras no presentarse ante el juez después de haber sido imputada por manterner la bandera independentista en el balcón del Ayuntamiento durante una jornada electoral.

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