Caruana: Las medidas del Banco de España en la crisis fueron “insuficientes”

El exgobernador del Banco de España Jaime Caruana ha admitido este martes que las actuaciones previsoras que realizó la entidad supervisora durante su mandato entre 2000 y 2006 fueron insuficientes para hacer frente a la crisis financiera que tuvo posteriormente “efectos devastadores”.

Ha reconocido que una implementación “más rápida” de la normativa Basilea II en España podría haber ayudado a mitigar los efectos de la crisis, ya que cuando finalmente se puso en marcha, en 2008, “ya se conocía que también resultaba insuficiente” para frenar los efectos de la crisis.

“No había razones para la complacencia”, ha dicho Caruana durante su intervención en la Comisión del Congreso que investiga el origen de la crisis financiera y el rescate bancario a la que ha acudido para explicar la supervisión que hizo el Banco de España en los años en los que se gestó la burbuja inmobiliaria.

Se alertó con “insistencia” de los riesgos

Quien fuera el gobernador del Banco de España entre los años 2000 y 2006, en la presidencia de José María Aznar, ha apuntado que el supervisor alertó con “insistencia” sobre los riesgos y presentó a las entidades financieras escritos con recomendaciones y requerimientos, especialmente relacionados con los riesgos del crédito, la contabilización de los riesgos y observaciones de carácter general sobre la política crediticia.

Ha insistido en que la entidad supervisora y él “personalmente” avisó a través de varios informes del excesivo aumento del crédito inmobiliario, y ha puesto como ejemplo un informe de 2003 que advertía de la sobrevaloración de la vivienda entre un 8% y un 20% a finales de 2000.

“Cuanto más tiempo transcurriera, el ajuste sería más brusco”, recogían los informes

“Señalaba que cuanto más tiempo transcurriera, el ajuste sería más brusco”, ha incidido, a la vez que ha recordado que en 2005 el Banco de España realizó 110 escritos y más de 400 recomendaciones y observaciones sobre el riesgo del crédito y con recomendaciones de vigilancia.

“Advertimos de los problemas especialmente derivados de la gobernanza de las cajas de ahorros, para que gobernasen con rigor, y se demostró que fue particularmente deficiente”, ha dicho, y ha puntualizado que el organismo supervisor no puede interferir en los gobiernos de estas entidades.

Caruana, que actualmente es director general del Banco de Pagos Internacionales, ha señalado que el Banco de España tomó medidas que en su momento fueron “novedosas” y “muy criticadas”, como las provisiones de recursos que debían tener las entidades financieras y la calificación que se hacía de sus activos.

Una regulación orientada a otros objetivos

En este sentido, ha añadido que estas medidas dieron un “mayor margen de maniobra” al sector financiero, de entre dos y tres años, y que contribuyó a “moderar el alcance de la crisis”, pese a que ha reconocido que estas medidas extraordinarias fueron insuficientes.

De hecho ha insistido en que la regulación del Banco de España durante su gestión estaba más orientada a la detección de incumplimientos normativos aunque ha subrayado que, en su momento, pidieron “de manera insistente” medidas fiscales más estrictas y reformas estructurales. Al respecto, ha criticado que en 2007 cuando aparecieron los primeros síntomas de la crisis global se adoptaran medida de estímulo que supusieron un “veloz deterioro del déficit publico”.

Hacen falta “reformas muy ambiciosas”

Caruana ha pedido mirar al pasado con espíritu crítico y ha dicho que son precisas “reformas muy ambiciosas” en materia supervisora y de regulación, para reducir los “potenciales costes” de una futura crisis.

Ha valorado que la supervisión española sea bastante estricta lo que dio lugar a que no se concedieran hipotecas “basura” como en EEUU, y ha añadido que durante los periodos previos a la crisis las entidades infravaloraron las interrelaciones entre si con lo que se aprendió de que el sistema en su conjunto siempre debe ser sólido.

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