Catalunya, líder destacado en helipuertos certificados

“Si usted tiene un problema en cualquier lugar del mundo, un avión puede volar sobre usted y lanzarle unas flores, sin embargo, un helicóptero puede aterrizar y salvar su vida” Esta orgullosa cita es una de las más célebres de Igor Sikorsky, pionero de la aviación e inventor del R-4, el primer helicóptero que se produjo en serie a partir de 1942. Esta frase del diseñador aeronáutico se hace realidad continuamente, como por ejemplo el pasado lunes, cuando un helicóptero medicalizado tomó tierra sobre la arena de la playa de Llafranc para evacuar urgentemente a una persona hasta el hospital Doctor Trueta de Girona. Un traslado de pocos minutos que evitó otro de, como mínimo, una hora por carretera en ambulancia convencional.

El Airbus H135 de la compañía TAF, hoy parte de Habock AG y que tiene contratado el servicio de helicópteros del Servei d’Emergències Mèdiques SEM, aterrizó en el helipuerto hospitalario donde la paciente recibió el resto de cuidados médicos. El Trueta, principal centro médico de la provincia de Girona es precisamente una de las bases permanentes de la flota de helicópteros sanitarios distribuidos para atender a las siete regiones sanitarias de Catalunya, que en la actualidad tienen en desarrollo un proyecto para poder realizar operaciones aéreas de emergencia tanto diurnas como nocturnas, un servicio que el gobierno quiere poner en marcha para dar una mayor operatividad a estas ambulancias aéreas más allá de la puesta de sol.

Aunque la versatilidad de los helicópteros permite que puedan aterrizar en cualquier lugar que tenga unas dimensiones suficientes, cosa que pueden realizar siempre en caso de emergencia o con la autorización de la propiedad si se realizan otro tipo de vuelos, la tendencia de los últimos años ha ido hacia la progresiva certificación de estas instalaciones aeronáuticas para poder operar sin restricciones en número de vuelos y garantizando unas zonas libres de obstáculos para estas aeronaves. A día de hoy y según el manual básico de información aeronáutica editado por Enaire, en Catalunya hay ya 36 helipuertos certificados, lo que la convierte en el área de España con un mayor número de estas instalaciones, seguida por la Comunidad de Madrid, que tiene 11, aunque en tiempos de la presidencia de Esperanza Aguirre se realizó un plan de construcción de helisuperficies eventuales por todo el territorio, algo similar a lo que se hizo en castilla La Mancha, con un enorme despliegue, aunque han sido contadas las que acabaron certificándose.

De los 36 helipuertos catalanes, 22 están en la provincia de Barcelona y seis en Girona, mientras que las provincias de Lleida y Tarragona tienen cuatro

De los 36 helipuertos catalanes, 22 están en la provincia de Barcelona y seis en Girona, mientras que las provincias de Lleida y Tarragona tienen cuatro cada una. No todos se dedican necesariamente a las emergencias médicas. En el caso de Barcelona hay una decena adscritos a hospitales y clínicas como los de Sant Joan de Deu, Bellvitge, Sant Pau, Can Ruti en Badalona, el Hospital de Igualada o el de Mataró, que tienen la plataforma de aterrizaje elevada sobre el terreno y en la mayor parte de los casos con acceso directo al área de urgencias sin tener que realizar transbordos con ambulancias terrestres. Otros recintos hospitalarios de Barcelona que disponen de helipuertos certificados son los del Centro Médico Teknon de Barcelona, el General de Manresa, el Hospital General de Catalunya y el Parc Taulí de Sabadell, que se ha convertido en la nueva base permanente del helicóptero sanitario que sirve a las regiones sanitarias de Barcelona y Catalunya central, en sustitución del helipuerto del General de Catalunya.

Primer aterrizaje de un helicóptero en la sede del RACC, en enero de 2007 Primer aterrizaje de un helicóptero en la sede del RACC, en enero de 2007 (JOF)

En la ciudad de Barcelona hay aun más helipuertos, como el que está en la cubierta de la sede del RACC, antiguo co-propietario de TAF helicopters. A pocos metros de esta instalación está el del Fairmont Rey Juan Carlos, que se activa a petición de los huéspedes que requieran ese servicio complementario del hotel. En la bocana norte del puerto y desde 2004 está operativo el helipuerto de la Autoridad Portuaria de Barcelona, usado para vuelos turísticos, servicios de pasajeros, como base del helicóptero del Servei Catalá de Trànsit y también eventualmente para los helicópteros de emergencias que lo requieran, como los policiales, salvamento marítimo o las aero-ambulancias. La fira de Barcelona también tiene una instalación propia para vuelos de pasajeros y autoridades: es una plataforma doble sobre la cubierta del pabellón 1 del recinto de Gran Via, en Hospitalet de Llobregat, mientras que otro helipuerto específico para llegada y salida de pasajeros es el del resort vinícola Can Bonastre, en Masquefa.

Parte de las instalaciones de Can Bonastre y el helipuerto para clientes Parte de las instalaciones de Can Bonastre y el helipuerto para clientes (JOF)

Dos operadores privados también tienen sendas instalaciones como base de sus operaciones: Helipistas y BG Helicopters. El primero tiene en propiedad el helipuerto Teresa Vila, en Ullastrell, al este de Terrassa desde donde opera vuelos para pasajeros, fotográficos, de filmación y otros trabajos aéreos, además de mantenimiento de aeronaves. El segundo es el actual explotador del helipuerto de Servicios Generales del Circuito de Barcelona-Catalunya, desde donde BG, que también comercializa sus operaciones como Mach helicopters, ofrece todo tipo de servicios aéreos, aunque se ha especializado en el transporte de pasajeros, tanto los relacionados con los eventos celebrados en el propio circuito de velocidad como también vuelos VIP, traslados, transfers, incluidos vuelos a Baleares o excursiones turísticas. En el interior del circuito hay un segundo helipuerto, en este caso destinado en exclusiva a realizar evacuaciones sanitarias y siempre hay destacados uno o dos aparatos durante las carreras de fórmula 1, los grandes premios de motociclismo o durante las jornadas de entrenamientos de diferentes escuderías.

El hangar de BG helicopters, junto al helipuerto del Circuito de Barcelona-Catalunya El hangar de BG helicopters, junto al helipuerto del Circuito de Barcelona-Catalunya (JOF)

Un caso curioso en este listado de helipuertos certificados es el de Sant Martí Sescorts, un pequeño pueblo de menos de 200 habitantes de la comarca de Osona. Allí, uno de sus vecinos tiene un helicóptero en propiedad, un hangar y un helipuerto para su uso personal y el de eventuales visitas. Finalmente, aun en la provincia de Barcelona, hay otras tres instalaciones centradas en servicios de emergencias, dos adscritas a los bomberos en el Parque Natural del Garraf y Berga y una usada por los medios aéreos de los Mossos d’Esquadra: el helipuerto del Complex Egara, entre Terrassa y Sabadell, sede central de la policía de la Generalitat.

En Girona, además del mencionado helipuerto del Hospital Josep Trueta, hay otro más dedicado exclusivamente al transporte sanitario y certificado en fechas recientes: el del Hospital Transfronterizo de La Cerdanya, en Puigcerdà, con una plataforma elevada sobre el edificio como zona de aterrizaje de las aeronaves. Cerca de allí, junto a la pista del aeródromo de La Cerdanya también hay una plataforma específica y segregada para el uso de helicópteros, mientras que al este, en Camprodón, en plena comarca del Ripollés, los bomberos disponen de una helisuperficie certificada que es usada con mucha frecuencia por los helicópteros del departamento de Interior que allí recogen a miembros de los GRAE, el grupo de actuaciones especiales de este cuerpo, grandes especialistas en rescates de montaña. Los Bomberos también tienen otro helipuerto en Girona, concretamente en Orriols, Bàscara, pueblo del Alt Empordà que es usado sobre todo en verano como base de helicópteros apagafuegos. Finalmente en Platja d’Aro hay una instalación privada: el helipuerto Costa Brava-Centre, creado para la realización de vuelos turísticos por la zona, aunque actualmente se prioriza en uso de aparatos privados que incluso se quedan allí a disposición de sus propietarios durante sus vacaciones en la zona. También suele ser utilizado por otros servicios de emergencias en la zona del Empordà.

El helipuerto Costa-Brava centre, en Castell-Platja d'Aro, Girona El helipuerto Costa-Brava centre, en Castell-Platja d’Aro, Girona (JOF)

Las cuatro instalaciones heliportuarias certificadas de Lleida tienen misiones distintas: el de Tremp, en el Pallars Jussá, es base permanente del helicóptero-ambulancia que sirve a las regiones sanitarias de Lleida Alto Pirineo y Valle de Arán. En ese valle está también el de Vielha-Betrén, propiedad del Consejo General de Arán y explotado por TAF / Habock. Esta operadora tiene basado un helicóptero permanente allí para realizar todo tipo de trabajos aéreos y transporte de pasajeros, incluido el heliski en temporada de nieve, además de servir de punto para evacuar a rescatados en montaña o para reportaje de aeronaves. Precisamente fue la carencia de estas instalaciones, constatada durante las fuertes inundaciones en la zona del Pirineo en 1982, las que llevaron a la Generalitat a diseñar un ambicioso plan de helipuertos, helisuperficies e instalaciones menores en la montaña, un plan que se ejecutó sólo parcialmente, siendo las instalaciones más completas las de Vielha-Betrén y Tirvia. Esta última es base casi permanente de uno de los helicópteros de rescate del departamento de interior, mientras que un cuarto helipuerto, en Vilaller, en la comarca de la Alta Ribagorça, junto a la nacional 230, camino al túnel de Viella está actualmente infrautilizado. En su día los principales y casi únicos usuarios de la instalación fueron la Familia Real, que para sus traslados a Baqueira-Beret realizaban el trayecto desde el Palacio de la Zarzuela a Vilaller en helicóptero y desde allí solían seguir por vía terrestre hasta llegar al Valle de Arán.

Instalaciones del helipuerto de Vilaller, en la provincia de Lleida Instalaciones del helipuerto de Vilaller, en la provincia de Lleida (JOF)

Muy cerca del aeropuerto de Reus, junto a la carretera T-11 que llega hasta Tarragona, el centro de emergencias 112, donde se coordinan los servicios de emergencia para bomberos, policías, sanitarios o medio ambiente dispone de un flamante aeropuerto propio junto a el edificio que centraliza este servicio. El hospital de referencia de la zona, el Joan XXIII de Tarragona también tiene una plataforma certificada para la operación de helicópteros, en Amposta, una empresa dedicada a los trabajos aereos agricolas, Helimontsià, tiene a su disposición un helipuerto propio para sus aeronaves y las que alquila para estos trabajos y finalmente el helipuerto más peculiar de la zona es el del Mas Passamaner, un hotel-monumento en la Selva del Camp que ofrece como opción a sus huéspedes poder llegar hasta el establecimiento volando o emprender excursiones aéreas por la zona despegando desde su propio recinto.

Las instalaciones del hotel Mas Passamaner incluyen helipuerto privado Las instalaciones del hotel Mas Passamaner incluyen helipuerto privado (JOF)

Todas las instalaciones mencionadas son las que a fecha de hoy están certificadas como helipuerto permanente en Catalunya. Esto no quiere decir que en otros hospitales, hoteles o fincas puedan operar aeronaves, aunque en este caso lo hacen con ciertas restricciones en el tipo de operación o en el número posible de despegues y aterrizajes que pueden realizar al mes. Además, se da la circunstancia de que el gran centro de operación de helicópteros en el territorio es el aeropuerto de Sabadell, donde está el principal hangar del departamento de la Conselleria de Interior, la sede de las principales empresas de operaciones o mantenimiento de estos aparatos y también donde el grueso de los pilotos de helicóptero reciben sus cursos de formación.

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