El 26% de los propietarios renuncia al alquiler turístico pese a su rentabilidad

El 26% de los propietarios que pusieron sus viviendas en alquiler turístico dejaron de hacerlo al cabo del tiempo pese a que reconocían que el alquiler vacacional les permitía incrementar entre un 5% y un 20% los ingresos que obtenían por sus viviendas, según una encuesta realizada por el portal inmobiliario Fotocasa.

El estudio, realizado por la firma NetQuest entre 1.027 propietarios que en los últimos años se habían anunciado en portales especializados (del tipo de Airbnb, HomeAway, Niumba o Wimdu) constató que el 26% había optado por pasarse al alquiler de larga duración.

El alquiler turístico, sin embargo, sigue siendo la opción preferida para los usuarios activos de esos portales, principalmente porque ofrece una alta rentabilidad (según el 62% de los encuestados). Solo un 5% reconoce que opta por esta vía porque no logra encontrar un inquilino de largo plazo para su vivienda. Los propietarios destacan también que es fácil y rápido alquilar la vivienda en uno de estos portales y que hay mucha demanda de este tipo de alquileres.

Según la responsable de Estudios de Fotocasa, Beatriz Toribio, “los propietarios ven mayores posibilidades de ingresos en el alquiler vacacional que en el residencial fundamentalmente debido a la alta rotación de inquilinos y a a que pagan más por cortos periodos de tiempo”. El estudio El alquiler turístico, un mercado en alza señala que el 66% de los encuestados calcula que ingresan entre un 5% y un 15% más con el alquiler turístico que lo que ingresarían con un alquiler residencial. Un 16% calcula que ingresa entre un 15 y un 20% más y el 12% de los encuestados que incrementa sus ingresos en más de un 20%.

Viviendas turísticas

El 50% son segundas residencias; un 18%, pisos sin uso; un 11%, inversores y un 5%, herencias

Pese a la mayor rentabilidad, los propietarios que han dejado el alquiler turístico destacan que exige mucha dedicación y tiempo (32%), para realizar continua y rápidamente la limpieza de las viviendas y para gestionar la entrada y salida de los inquilinos. El segundo gran inconveniente, aducido por otro 30% de propietarios, es el papeleo y los requisitos legales de estos alquileres: en el 81% de los casos se firman contratos de alquiler, aunque sean de pocos días, especialmente para tener cobertura ante posibles desperfectos, mientras que en comunidades como Catalunya se ha de ­gestionar el alta en el registro de vivienda turística municipal y autonómico y cada trimestre presentar una declaración y pagar la tasa turística. Precisamente la falta de licencia es otro de los motivos que han llevado a los propietarios a dejar de anunciarse (18% de quienes dejaron de hacerlo), así como el deseo de evitar problemas con Hacienda (aducido por el 13% de los encuestados), que está enviando cartas a miles de propietarios recordándoles que tienen la obligación de incluir en su declaración del IRPF estos ingresos. El tercer factor más importante, sin embargo, ha sido el deseo de los propietario de no tener problemas con sus vecinos, que señalan el 20% de los encuestados. El 43% de estos propietarios destaca también que el alquiler residencial es más seguro y estable.

Beatriz Toribio destacó que pese a que las firmas de alquileres turísticos hablan de compartir la propia vivienda, la realidad es que sólo el 14% alquila su vivienda habitual. Lo más frecuente es alquilar una vivienda que no se utiliza: una segunda residencia en temporadas en que no se visita (50%), una vivienda que ya se tenía y ha dejado de usarse, por un traslado, por ejemplo (18%) o heredada (5%). Sólo un 11% de quienes alquilan han comprado las viviendas como inversión.

Estas viviendas están mayoritariamente en núcleos urbanos (47%), aunque sean pequeñas localidades, un 29% en la playa y un 6% en la montaña. Precisamente la ubicación es el factor clave para que se alquile bien una vivienda turística (según el 66% de los propietarios) seguido del precio (62%), mientras que quienes no consiguen alquilarlas destacan también la importancia de los extras como jardines, terrazas, zonas comunitarias o piscinas (35%).

Menos de 6 días de estancia, sobre todo en Catalunya

Las viviendas turísticas se alquilan por periodos muy cortos: el 30% por menos de 6 días, un porcentaje que es aún mayor, del 35%, en Catalunya. Y otro 25% se alquilan por un periodo de entre 7 y 10 días. Esta situación contrasta con las preferencias de los propietarios, que desearían mayoritariamente estancias de más de 2 meses, precisamente por la dificultad de gestión y la inestabilidad de las estancias cortas. De hecho, sólo el 19% de las viviendas, sin embargo, se alquila por más de dos meses.

Beatriz Toribio explicó que Catalunya destaca también porque es la comunidad autónoma en la que mayor número de propietarios alquila su propia vivienda habitual (el 20%) y porque los inquilinos son mayoritariamente extranjeros (el 64%).

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