El Banco de España duda de las últimas horas del Popular

El Banco Popular fue resuelto –intervenido y vendido en unas horas al ser considerado no viable por el Banco Central Europeo la semana pasada– por falta de liquidez. El martes 6 de junio, la entidad comunicó al supervisor que, tras varios días con retiradas masivas de depósitos, se había quedado sin dinero e inmediatamente pasó a mejor vida y fue rescatado por el Santander. Pero pudo no haber sido así. El banco jugó mal sus cartas y no accedió a todos los fondos con los que podría haber contado en esas horas críticas.

Así lo cree, al menos, el Banco de España. Javier Alonso, su subgobernador, dijo ayer en el curso de verano organizada por la APIE en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo que “sospecho que el banco tenía potencialmente más garantías porque lo que nos trajeron fue relativamente poco”. Para que los bancos puedan obtener liquidez del BCE tienen que ofrecer garantías –colaterales, en el argot– con las que cubrir al prestamista ante un eventual impago. El día 6, supuestamente, el Popular se quedó sin activos con los que acudir a la ventanilla de Frankfurt, lo que sorprendió a los expertos y también al Banco de España.

El supervisor cree, en cualquier caso, que se trataba de un banco débil en el que ya no confiaban los clientes

¿Tiró la toalla Emilio Saracho, su expresidente, ante la deriva de los acontecimientos? Alonso sospecha que sí, pero, como dijo ayer, el supervisor no podía hacer más y llegó todo lo lejos que pudo: “El Banco de España en esta concesión de ayuda de liquidez concedió toda la liquidez que pudo otorgar hasta el máximo de las garantías que se le presentaron al Banco de España”.

La acusación velada de Alonso a los gestores del Popular causó un buen revuelo. A las pocas horas de su intervención, el subgobernador se vio obligado a matizar sus palabras, sin negar el fondo del asunto. Es más, pasó de la sospecha a la certeza: “Quiero precisar que cuando he dicho que el Banco Popular podría tener más garantías, no he estado afortunado utilizando el verbo sospechar. La entidad tenía algunos activos más, que podrían haber sido utilizados como garantías, si los hubiera movilizado a tiempo, antes de que ella misma se declarara inviable. En todo caso, como ya he mencionado, el volumen de esos activos muy probablemente no hubiera cambiado la situación más que de modo transitorio”.

Alonso dio su visión general sobre la resolución del Popular. Dijo que fue “claramente un problema de liquidez derivado de un problema de falta de confianza de los clientes del banco, que se estaban llevando los depósitos”. En este sentido, señaló que “puede ser” que los clientes perdieran su confianza debido a que “no estaba claro el futuro del banco”. En cualquier caso, afirmó que Popular “era un banco débil que supo recomponer su situación hasta el final”. El Banco de España, el Gobierno y el sector lamentan la caída del banco pero celebran que se haya resuelto sin afectar a los clientes ni con dinero público.

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